"Cuando calienta el Sol allá en la playa", los docentes comprometidos calientan motores de cara al próximo curso Documento propositivo en Barcelona para la transformación del sistema educativo
EL ´TITANIC´ EDUCATIVO Sólo la conjura de miles de docentes permite apostar por el futuro de la educación escolar Los docentes resucitan en septiembre. Pero en julio, los más comprometidos, se conjuran para proponer cambios, repensar su complicado oficio y decirle a la sociedad que existen y que son una pieza importante del tan cacareado cambio social. Brotan con el calor, por todas partes, las escuelas de verano. La de Barcelona, la pionera y más veterana, la de Rosa Sensat, ha contado con poco menos de un millar de participantes; y este año, como en 1975, han elaborado un documento propositivo que será un referente, en los próximos años, para la transformación del sistema educativo; como lo fue el que elaboraron en 1976, en el pasado siglo.
Es la conjura de los sabios, gente que dedica días de vacaciones para estos menesteres; por cierto, no retribuidos. Se proponen --nos proponen-- algo de suma importancia: transformar la escuela, ponerla al día y cara al futuro. En suma, una nueva manera de "hacer escuela". Cambiar los viejos métodos incluye, en mi opinión, cambiar algunos presupuestos de la todavía llamada "nueva escuela".
Nos proponen que también nosotros modifiquemos las instituciones sociales, las responsabilidades de las familia en sus relaciones con la escuela. Cada vez más los docentes deben partir de lo que podríamos llamar educación cero, porque se ven obligados a enseñar una serie de hábitos elementales que supuestamente debieran ser aprendidos en el seno de la privacidad familiar. Hábitos básicos, ineludibles: permanecer sentados, no chillar ni pelearse, escuchar, esforzarse y aceptar la ineludible ración de sentido común, de límites e inhibiciones para poder acomodarse a las convenciones y reglas de la escuela, el lugar en el que tienen que estar, durante años.
En un clima así no hay quien pueda articular, razonablemente, aprendizajes instrumentales y, menos todavía, conductas necesarias y valores cívicos e individuales.
TOMEMOS ELasunto de la violencia en algunas aulas. Es sin duda alguna preocupante que en los centros escolares, que debieran ser el espacio de la razón y la convivencia, se imponga la fuerza y la conflictividad. Aumentan las noticias --mediáticamente impactantes-- de episodios conflictivos más o menos alarmantes en las aulas. Situaciones minoritarias, pero alarmantes por lo que suponen de pérdida de autoridad del profesorado, de rechazo de los procesos de aprendizaje, de agresiones contra los débiles e incluso el profesorado o de conductas directamente delictivas. De ahí la inflación del malestar docente y de bajas por estrés y depresión en todos los niveles, quizá con la interesante excepción del infantil.
Parece como si los valores y conductas que se aprenden fuera de la escuela, sean ya tanto o más formativas que la larga y compleja vida escolar. Hay pocos análisis de las numerosas experiencias de ocio preadolescente y juvenil; esos ritos ineludibles para "ser mayor"; esa trinidad ritual de precocidad sexual, alcohol y drogas, legales o no; de la compulsiva banalización de todo, a la postre como muchos adultos. En el anonimato de la noche y el calor de la masa, se anulan los límites, se impulsa un proceso creciente de transgresión de los hábitos y de los mecanismos aprendidos --formalmente al menos-- en su socialización familiar y escolar.
Los modelos a admirar son la pura y dura doctrina catódica de la infratelevisión, su banal megabasura, sus modas y modos, arquetipos de mediocridad e ignorancia, modelos muy eficaces y que, psicológica y simbólicamente, configuran un perfil educativo frontalmente contradictorio con el clima necesario para aprender y aprender a ser.
Son prácticas muy extendidas que podemos calificar de devoradores de tiempo, de sentido, de autonomía y sensibilidad. Encendidos por la explosión de hormonas y el hambre de experiencias de adrenalina, iluminados por su comunión gregaria basada en arquetipos impresentables de un par de mentiras ideológicas y políticas, maquilladas como la verdad. Se desprende de todo ello que la agresión y la violencia sean la vía divertida a una vida sin proyecto vital ni sentido, resultado de una deseducación acelerada y precoz.
LA EDUCACIONestá en un punto cero y hoy es casi imposible realizar, mediante ella, la antigua y acreditada idea ilustrada de la escolarización como vía real a la cultura individual y a esa gran escuela de ordenamiento cívico que es la democracia. Muchos ciudadanos, ante este panorama (que aquí hemos simplificado) piden mano dura, se manifiestan incluso bajo palio y exigen la vuelta a los valores inmutables, a la trama de la escuela tradicional, cuya simplista sentencia central era: la letra con sangre entra.
Es posible hacer en tal clima social ciudadanos ilustrados y responsables? Yo no lo creería si no fuera porque esos miles de enseñantes que, aguantando el calorazo de este julio, reflexionan ya sobre los deberes de septiembre.
Muy bueno
* * * * *
¡Chapeau!
Oxígeno y respiro para el mundo educativo
Adelante. Nuestros alumnos y adolesecnet se lo mercene y nos lo agredecerán, aún sin palabras.
Problemática educativa en Educación Secundaria Obligatoria -España.
Contribuir a Dignificar la etapa de los 11 a los 15 años
Nuevas tecnologías
Centros Q