Los especialistas aconsejan evitar a las personas con las que hay tensa relación. El roce deshace el cariño . - El verano es el mejor termómetro para medir la salud de una familia MALAGA, 22/8/05 diariosur.es
Cuando junio empieza a dar sus últimos coletazos, a los escolares se les cambia la cara. Acaban las clases. Hasta septiembre no volverán a pisar el colegio. Casi tres meses de... ¿descanso? La pregunta se la hacen, sobre todo, las amas de casa, que son las que más tiempo pasan con sus hijos en verano. Aunque también ciertos profesionales como los profesores, que disfrutan prácticamente del mismo periodo vacacional que sus hijos.
Para todos ellos, las vacaciones pueden ser muy estresantes. Compartir el día juntos no es sencillo. «Se necesita mucha calma y destreza para lograr que se mantenga el orden en casa y que los hijos no pasen el día frente al televisor, la consola de videojuegos o peleándose entre ellos», concluye la psicóloga escolar Trinidad Aparicio.
No hay que olvidar que, si complicada es la convivencia con los padres, tanto o más lo es con los hermanos. Saber sortear estas tensiones tiene su mérito. Y en ellas acaban implicándose no sólo los progenitores, sino también los abuelos, los tíos y hasta algún primo que pasaba por allí. Porque las vacaciones no sólo son cosa de dos (padres e hijos). Suegros, cuñados, sobrinos... Todos 'brotan' como setas al olor de una suculenta barbacoa, un día de playa o una escapada a una casa rural.
Ceder a tiempo
En estos casos, los especialistas proponen seguir las mismas pautas que con los hijos: paciencia, tolerancia y capacidad para saber ceder a tiempo ante una situación de discordia. Eso sí, es aconsejable evitar a aquellas personas con las que la relación suele ser más conflictiva. «Hay que tener en cuenta que las vacaciones son para descansar y romper con el estrés y la rutina. Por eso, siempre que se pueda, es mejor huir de las preocupaciones», aconseja la psicóloga María José Zoilo.
Y es que la familia también necesita su dosis de independencia. Especialmente, para acercar posiciones. «Es bueno invitar a amigos y a otros familiares, y hacer reuniones en casa o salir juntos. Pero también debemos buscar hueco para disfrutar de puertas para adentro de la pareja y de los hijos para reforzar la relación», comenta la psicóloga.
JUNTOS. El verano es época de estar en familia.