Comienzo de curso con renovada ilusión, con la certeza de que sus hijos van a ser recibidos en las aulas por profesores competentes * Que reine en las aulas un clima de pacífica convivencia, de aprendizaje, de entendimiento, de consenso
Que los centros educativos españoles van a recibir la atención pública que merecen
JOSÉ LUIS GARCÍA GARRIDO 6/9/05 abc.es
Del anunciado consenso [escolar], nada de nada. Un país dividido también casi mitad por mitad en materia educativa, como en otros ámbitos. Pero sobre todo, un país aburrido de tanta palabrería escolar. Mala cosa en ambos casos.
Lo cual no es óbice para que una inmensa mayoría de los españoles aguarde el comienzo de curso con renovada ilusión. Con la certeza unos de que sus hijos van a ser recibidos en las aulas por profesores competentes, conocedores de sus deberes y deseosos de dar lo mejor de sí mismos. Con la esperanza otros de que su difícil tarea de cada día va a ser comprendida, respetada y reforzada por una sociedad cada vez más consciente de la trascendencia de la educación. Con el deseo, casi todos, de que reine en las aulas un clima de pacífica convivencia, de aprendizaje, de entendimiento, de consenso. De ese consenso que tanto cuesta interpretar a los políticos.
Con la ilusión, todos, de que los centros educativos españoles de cualquier condición, públicos y de libre iniciativa, urbanos y rurales, grandes y pequeños, van a recibir la atención pública que merecen y serán capaces de superar los retos exigidos y mal comprendidos con frecuencia, triste es decirlo, por políticas educativas desnortadas.