RUTH NÓVOA 9 Feb OurenseLa generación tecnológica El estilo de vida de los jóvenes Pequeños, plateados y con batería. Así son los accesorios de los adolescentes - La informática y la telefonía definen sus complementos y su tiempo de ocio
«Quiero un móvil». Esta es una de las frases más repetidas en los hogares ourensanos en los que los padres han decidido que sus hijos son todavía demasiado pequeños como para tener un teléfono propio. Los menores de catorce años también quieren disponer de móvil y cada vez es más habitual que lo utilicen, aunque su uso en ese tramo de edad todavía no es mayoritario. Aún así, los pocos que emplean esta tecnología (casi tres de cada diez) ejercen un efecto dominó. Sus amigos y compañeros los utilizan como argumento ante sus progenitores a la hora de solicitar, por enésima vez, que le compren uno.
Los que ya han cumplido quince años lo tienen más fácil. Lo dicen las estadísticas y lo confirma la calle. Paula tienen 16 años y estudia primero de Bachillerato en un instituto ourensano. Usa el móvil desde hace dos años y hace quince días que cambió la tarjeta por el contrato: «Me lo pagan mis padres pero yo intento no pasarme». De hecho, ayer ni siquiera había llevado el teléfono a clases. «Total, tengo que tenerlo apagado». Además del móvil, Paula tiene ordenador en casa. E internet, aunque no sabe qué tipo de conexión. Lo utiliza para obtener información para trabajos del instituto -«Pero pocas veces»- y sobre todo para engancharse al messenger, una sistema que le permite conectarse con varios amigos a la vez en tiempo real. Este programa de mensajería instantánea de Hotmail lo utilizan miles de jóvenes para mantenerse en contacto.
Necesidad
Más precoz en lo de las nuevas tecnologías fue David. Tiene veinte años y usa el móvil desde los once. «Participaba en competiciones deportivas, tenía que viajar fuera y lo necesitaba», recuerda ahora. Estudia un ciclo formativo en la capital y en casa dispone de ordenador e internet. Pero no es el único que aprovecha la conexión ADSL: «Mis padres también lo utilizan».
Y un apunte: en las puertas de los institutos se ven algunos de los modelos de móvil más moderno. Para ir a la última ya no bastan los vaqueros de marca.lavozdegalicia.es
r e l a c i o n a d oLos adolescentes que tienen un móvil fuman menos Los jóvenes adolescentes sustituyen los cigarrillos por los móviles, según una investigación de la Award Scheme
La investigación detecto una importante reducción de la población juvenil fumadora entre los adolescentes británicos de 15 años.
Acorde a las estadísticas, en 1996 el número de loas adolescentes fumadores era de 28% para los de sexo masculino y de un 33% para las muchcachas.En esta última investigación, los porcentajes se han reducido hasta 19% y 25% respectivamente. Ello presenta una buena correlación con otras estadísticas - la parte de quinceañeros usuarios de un móvil ha aumentado considerablemente desde la mitad de los 90, llegando a un nivel del 73%.
Según la opinión del representante británico de la organización de lucha contra el tabaco Action on Smoking and Health (ASH), un móvil se presenta para los adolescentes, al igual que un cigarro, como un objeto de moda y "adulto". Otra de las causas - el dinero antes gastado en tabaco ahora se funde en las tarjetas de prepago de los teléfonos móviles.
Estas conclusiones fueron obtenidas a través de una investigación realizada dentro del programa "Award Scheme" patrocinado por el Duque de Edimburgo y que busca atraer a los jóvenes hacía actividades deportivas, sociales y científicas.
¿Fumamos por falta de dinero?
Unos investigadores británicos de la University College of London han observado que existe una relación entre el nivel de ingresos de un individuo y sus vicios - sobre todo el tabaco. Parece que a menores ingreso, existe una mayor probabilidad que el sujeto empiece a fumar, y además fumará mucho y muy rara vez lo dejará.
Este informe fue presentado el pasado 20 en la National Drug Conference (Conferencia Nacional sobre la Droga) en Australia por el doctor Martin Jarvis de esta institución.
El doctor Jarvis expuso que el habito de fumar esta más introducido entre las personas de ingresos medios o bajas. En el primer caso, un 12% de ellos son fumadores, mientras que en el segmento de la población con ingresos más bajos, el porcentaje asciende hasta 50-60%. Según la opinión del profesor, la falta de dinero lleva a múltiples incomodidades, el individuo deja de creer en sus fuerzas, se somete a la dependencia del tabaco con facilidad y ya no consigue deshacerse de ella. www.noticiasdot.com
Problemática educativa en Educación Secundaria Obligatoria -España.
Contribuir a Dignificar la etapa de los 11 a los 15 años
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