¿Alguien sabe qué piensa mi hijo?
Las AMPAS de los institutos reclaman psicólogos que enseñen a madres y padres a educar a sus hijos
. El IES Rodríguez Moñino ha citado el martes a alumnos con sus padres para analizar sus carencias.
Luis y Alfonso son psicólogos, padres, docentes y pertenecen al Centro de Desarrollo personal Claves | J. LÓPEZ-LAGO/23 FEB. BADAJOZ Políticos legislando, profesores en el aula y padres en casa son los tres vértices sobre los que recae la educación que reciben los alumnos. Ésta es al menos la tesis asumida, pero el desconcierto de unos y otros persiste y no siempre se pueden atajar los casos de indisciplina o fracaso escolar que aumentan en colegios e institutos. Cada vez más especialistas se suman a esta tarea.
El Centro de Desarrollo personal Claves, ubicado en Valdepasillas, existe desde el 2001 y firma convenios con distintas AMPA (Asociación de Madres y Padres de Alumnos) o CPR (Centros de Profesores y Recursos) de centros educativos de la provincia para que sus sicólogos impartan charlas a progenitores o a profesores. |
Después dialogan sobre las preocupaciones de unos y otros. Aseguran que la demanda de estos encuentros participativos se ha disparado este curso porque padres y docentes siguen desorientados.
Alfonso López Fando, padre de dos hijos, uno de dos años y otra de apenas unos meses y Luis Prats Bernardi, con tres hijos de 13, 15 y 16 años, son dos sicólogos de Claves que también poseen experiencia como profesores. Su próximo reto es la charla que impartirán el martes por la tarde en el Instituto de Educación Secundaria Rodríguez Moñino. «Daremos una conferencia novedosa que va dirigida a padres e hijos a la vez. No sabemos cómo saldrá porque es algo que casi nunca se hace y sabemos que a los jóvenes les da vergüenza hacer cosas con sus padres. Pretendemos que a base de ejercicios se aprendan a escuchar».
De momento, exponen en esta página su visión de la enseñanza desde el punto de vista de la sicología humanista, donde lo fundamental es la persona antes que cualquier dolencia o enfermedad. - ¿Por qué los madres y padres de alumnos están interesados ahora en escuchar a sicólogos?
-Luis: El AMPA en teoría es una asociación para ayudarse entre ellos en la educación de sus hijos, pero necesitan alguien que les centre. Parece que cada vez estén más perdidos.
-Alfonso: Yo creo que porque nadie nos ha enseñado a ser padres, nos encontramos con esta responsabilidad y los cambios sociales que se están generando no facilitan la educación. Una de las cosas que más subrayamos es que nadie nos enseñó a sentir y, al contrario que las Matemáticas o la Lengua, la educación sentimental está anulada en los programas de estudios. Se da por supuesto que la vida nos enseñará a convivir cuando precisamente lo más doloroso para las personas es manejar la afectividad. Antes había una red social que favorecía este aprendizaje, pero ahora nos falta tiempo y energía para aprender a sentir. En las charlas la gente reconoce esto, todos asienten con la cabeza.
- ¿Quiénes están más desorientado los padres o los docentes?
-Luis: Creo que ambos, pero quizás los padres están más perdidos. Los profesores se quejan de falta de recursos ante la falta de respeto o la violencia pero ellos tienen más claro por dónde deben ir.
- Los padres y madres que acuden a vuestras charlas ya han dado un paso, ¿son muchos?
-Luis:: No, representan entre un 5 y un 10%. Sería conveniente que estos índices crecieran.
-Alfonso: Sobre todo porque las quejas son mayoritarias y siempre de lo mismo. Si se pusieran en juego suspensos y aprobados no esto cambiaría, ya que todo padre busca que su hijo apruebe. Pero cuando el planteamiento es que su hijo tiene problemas de convivencia en un espacio concreto que se llama aula y donde los objetivos son comunes entonces esto parece que no tenga tanta relevancia.
-¿Cuando los padres intervienen en los coloquios creen que su caso es excepcional?
-Luis: Sí, y siempre evitando sentirse culpables, cuando nosotros sabemos que los padres lo hacen lo mejor que pueden, lo cual no quiere decir lo hagan del modo más adecuado. Les tranquiliza mucho saber que la cuestión no es encontrar a un culpable.
-Alfonso: No es un tema de padres buenos o padres malos sino de que nadie nos ha enseñado determinadas claves.
-Luis: Nosotros decimos que el problema no es el del individuo aislado sino el sistema. A veces el problema no está en el adolescente sino en la familia. El joven sólo saca a la luz esos problemas.
-Ustedes dan charlas en colegios e institutos, ¿dónde creen que la problemática es más severa en primaria o en secundaria?
-Luis: en secundaria el problema está más en carne viva, sobre todo la indisciplina. En primaria se puede hacer más, hay tiempo.
- ¿Hay mucha diferencia entre un centro educativo considerado marginal y el resto?
-Luis: En las barriadas marginales es difícil encontrar un padre. Sólo vienen madres. En los otros al menos viene algún padre.
- ¿Qué os han aportado los padres y madres cuando intervienen en los coloquios?
-Alfonso: Algo que me da muchas pistas es cuando parece que sólo el padre o sólo la madre vive el problema. Hay dificultades en la comunicación de la pareja y en cuanto a la educación de los hijos se delega esta tarea en sólo un miembro. Echamos de menos una labor conjunta, igual que el diálogo profesores-padres como cómplices. A veces sólo tratan de echarle al otro la pelota. Buscan culpabilizar, una dinámica que también he percibido en los profesores cuando llega el coloquio.
-Luis: En la pedagogía sistémica el cemento de la educación de los niños es el respeto. Para que éste vuelva a florecer los padres deberían volver a respetar a los maestros y pensar que el que tiene es el mejor para su hijo. El maestro debe pensar lo mismo porque cuando el hijo se da cuenta de que padre y maestro están enfrentados no hay nada que hacer.
-Alfonso: Igual que cuando se dan cuenta de que madre y padre están enfrentados. Se rompe la unidad y el hijo se aprovecha del más débil para justificar determinados comportamientos.
- Padres divorciados, ¿se complica todo mucho más?
-Luis: Depende de cómo se lleve el divorcio. Por nuestra experiencia, cuando falta el respeto el problema se agrava.
-Alfonso: De hecho, hay una fantasía muy extendida que consiste en que por no divorciarse terminamos conviviendo, pero esa convivencia es más dañina porque no hay respeto y el hijo lo ve.
-Antes por aprobar se obtenían regalos de los padres, pero parece que ya no hagan falta esas recompensas porque cada niño vive rodeado de regalos, ¿es ésta una de las claves de lo que pasa en las aulas?
-Luis: trabajar por algo influye mucho en la automotivación y la capacidad de esfuerzo, pero es que hoy día cualquier niño tiene de todo, aunque a los padres no les llegue para comer. El problema es que no sabemos qué ofrecer al hijo para estimularlo.
-Alfonso: La pedagogía del esfuerzo ha quedado anulada. Se busca una vía fácil para conseguir las cosas.
-Luis: Que es el modelo del Operación Triunfo, Gran Hermano, ...
hoy.es
Tags: encuentros, orientación, psicólogos, desarrollo, personal, familia