GRANADA El fracaso escolar condena a 700 adolescentes al año a no acabar la 'Obligatoria'
La nueva ley de Educación les permitirá engancharse a la Formación Profesional para obtener algún tipo de titulación, una opción imposible en estos momentos
. Suelen engrosar los Planes de Garantía Social donde intentan aprender un oficio, pero sin reconocimiento
APRENDIZAJE. Alumnos de la escuela taller Villanueva-Chana en el PGS de electricidad. | JOSÉ R. VILLALBA/ 22 FEB. GRANADA Sergio tiene los años suficientes para soñar con un futuro cargado de proyectos, aunque el presente le ha vuelto la espalda tras un fracaso escolar reiterativo que le ha obligado a abandonar la enseñanza secundaria obligatoria. Su tarjeta de presentación responde a la de un chico de 16 años, integrado en un Plan de Garantía Social -PGS- tras quedar descolgado de un sistema educativo que sólo le brindará la oportunidad de obtener un certificado de escolaridad, inservible para optar a las oposiciones más elementales. |
Traducido: este adolescente, sin edad para ejercer su derecho al voto, aprenderá una profesión en el PGS pero no dispondrá de ninguna titulación oficial para demostrar su cualificación personal. En Granada y su provincia, 717 adolescentes han dejado la ESO para buscar su penúltima oportunidad en un PGS. Un curso antes, la cifra fue de 714, según datos facilitados por la delegación provincial de Educación.
La forma de protesta más habitual de estos chavales en los centros educativos es el absentismo, las conductas disruptivas en clase o bien la total indiferencia -son conocidos como alumnos mueble-. ¿El motivo de su desmotivación? No es uno, sino múltiple. Familias desestructuradas, problemas personales, depresiones, acoso escolar, autoestima por los suelos «Son chavales con múltiples problemas incapaces de integrarse en un sistema poco seductor para sus intereses», comenta el profesor de electricidad de la escuela TALLER Villanueva-Chana, Javier Fernández, quien dirige un PGS con 12 alumnos de edades comprendidas entre los 16 y 18 años.
Planes de garantía
La LOGSE considera estos planes de garantía social como la salida más viable para el alumnado en grave riesgo de abandono escolar. Es decir, chavales con 16 años que no dejan de acumular suspensos y con un horizonte demasiado oscuro.
El PGS les facilita un certificado donde se señala el número de horas empleadas para aprender un oficio en su nivel más elemental. Este documento carece de validez oficial para reengancharse al sistema educativo, lo cual deja a estos chavales en una situación bastante comprometida. Le quedan pocas salidas: tienen la posibilidad de presentarse a un examen de acceso para matricularse en un ciclo de grado medio de formación profesional y poco más.
«En nuestro instituto -Zaidín Vergeles- estos planes de garantía social logran que el 50% de sus alumnos se reenganchen a la formación profesional de grado medio tras un examen de acceso», advierte el responsable del departamento de Orientación Pedagógica, Ángel Amezcua. Una tabla de salvación para estos chavales, que tras abandonar los estudios de la ESO inician el aprendizaje de un oficio y a su vez completan su formación teórica en lengua, matemáticas, naturales
«Les cuesta muy poco engancharse, porque en poco tiempo descubren que están aprendiendo algo muy útil que tiene poco en común con la enseñanza recibida en el instituto». Las palabras pertenecen al director de la escuela taller Villanueva-Chana, Luis Mochón, quien acumula ya más de 15 años bregando con los adolescentes más conflictivos de las aulas granadinas. «Los chicos de ahora nos llegan mucho peor que los que recibíamos a principios de los noventa. No debemos extrañarnos porque la sociedad quizás esté peor ahora que en aquel entonces. La desestructuración familiar, en la gran mayoría, es muy fuerte».
Por esta escuela han pasado ya más de 600 adolescentes desde su puesta en funcionamiento. Algunos de estos jóvenes participaron durante tres años en la rehabilitación de la Abadía del Sacromonte o en los trabajos realizados en la Iglesia de El Salvador. «No solo enseñamos un oficio, sino que aprenden a respetar un horario, a escucharse, respetarse y ayudarse. Tratamos de inculcar una educación en valores y de que recuperen parte del tiempo perdido».
Distintos centros educativos de la provincia como el IES Severo Ochoa, Juan XXIII de Chana y Cartuja, Aldeas Infantiles, el IES Veleta, IES Emilio Muñoz e incluso los servicios sociales de La Chana han manifestado en distintos escritos dirigidos a las delegaciones de Bienestar Social y Educación la importante labor que desarrollan estos profesionales con los chavales. «El 90% logra insertarse en el mercado laboral», comenta el profesor de electricidad de la escuela.
El perfil de los alumnos es muy variado. Adolescentes con edades comprendidas entre los 16 y 18 años, hijos de familias de clases sociales bajas, medias y altas que buscan una oportunidad tras un fracaso estrepitoso en el instituto. «Lo primero que se dicen cuando llegan a la escuela es 'yo no puedo hacer esto', cuando pasan los días y comienzan a aprender el oficio ganan mucha autoestima. Lo que no tenían en el instituto».
La nueva ley de educación permitirá a estos alumnos conseguir el graduado en la ESO lo cual les permitirá acceder a la formación profesional de grado medio de forma automática. Al menos dispondrán del título más elemental. ideal.es
EN MOTRIL PREOCUPADOS
El 50% de los alumnos de los institutos suspende 3 ó más materias
. Uno de cada dos adolescentes motrileños fracasa en los estudios
. Las AMPAS señalan como solución las 'clases particulares' en el centro
LAURA UBAGO/ 20 FEB. MOTRIL
El temido día de entrega de notas no suele ser una fiesta en los institutos motrileños: el rechinar de dientes suena siempre más fuerte que los gritos de euforia. Los adolescentes de Motril -desgraciadamente- no van muy bien en los estudios. Uno de cada dos suspende tres o más asignaturas y puede decirse, así, que fracasa escolarmente.
Las calificaciones de los adolescentes motrileños dejan mucho que desear. Un enorme 50'3%, de los alumnos de 1º, 2º, 3º y 4º de ESO y 1º y 2º de Bachiller, no alcanza el aprobado en tres o más materias. De todos los alumnos de Secundaria y Bachillerato un pobre 30% aprueba todas las asignaturas, es decir, solamente tres de cada diez estudiantes llegan 'limpios' a su casa y se libran de recibir un sermón.
Dentro de estos preocupantes datos, recogidos en junio, septiembre y diciembre de 2005 y marzo de 2006, llama la atención que en la segunda evaluación del pasado curso, un 73,93%, casi 8 de cada 10 alumnos de 3º de ESO tuviese en su expediente al menos tres 'cates'.
El curso clave
El porcentaje de aprobados también ha llegado a estar por los suelos, como ocurre con este mismo curso -3º de ESO- en la primera evaluación de ese mismo año: un 14,54% salieron airosos y sin 'manchas' en sus notas. Este curso es, con diferencia, en el que los estudiantes 'pinchan' con mayor amplitud y es que muchos, al filo de cumplir la edad permitida para dejar el instituto, tan sólo piensan en esa ansiada libertad.
Estos desesperantes datos han sido recogidos por el Foro de AMPAS de Motril con el fin de buscar las tiritas adecuadas para tapar estas heridas. Uno de sus objetivos primordiales es que los fracasos se transformen en éxitos con el esfuerzo de todos. Y ya están poniendo los medios para ello. Desde este organismo pelean por un sinfín de carencias de las escuelas e institutos. Una de sus exigencias es que se establezca el programa de acompañamiento académico en todos los centros «dado el gran retraso escolar que hay en esta zona». Esta medida, gestionada desde la Delegación de Educación consiste en que los alumnos reciban 'clases particulares' en su propio centro y si puede ser, con sus profesores. «La idea es que cada alumno vaya a su ritmo y así no tenga problemas», explica Mercedes Sánchez, presidenta del AMPA Giner de los Ríos.
María Ángeles Martín, miembro del Foro de AMPAS y del Consejo de Educación de Motril, señala que la culpa del fracaso escolar no es una mochila pesada que tenga que ser llevada por una persona sola. «Falla el sistema: los padres, los profesores, los alumnos... El problema es que nos conformamos, que no ponemos el grito en el cielo», observa.
La convivencia, mejor
Algo que sí funciona bien en los centros motrileños y que ayuda a crear el ambiente propicio para estudiar y aprovechar las horas escolares, es el Plan de Convivencia. En este programa, los alumnos son los principales protagonistas, los grandes mediadores, los que ponen en práctica todas las teorías saludables que predican los mayores.
PROYECTOS EDUCATIVOS
Consejo de Educación de la Ciudad de Motril: Trata de conciliar el sector educativo con la demanda laboral. Se encarga de trazar una estrategia, analizar socialmente a los jóvenes, informar de los recursos educativos y llevar a cabo un plan de actividades.
Giner de los Ríos: El centro posee un sistema informático mediante el cual los padres reciben por sms si su hijo falta a clase o tiene algún problema.
La Zafra: Destaca su programa de lectura.
La Latina: Especialistas en la prevención de la violencia.
Y mañana... ¿qué?
Todos los organismos que trabajan por que la educación de los motrileños sea de calidad, han organizado unas jornadas para ayudar a los chavales a decidir en qué invertir el tiempo del mañana, qué hacer al salir -por ley- de clase. La Concejalía de Educación, apoyada por otras instituciones, ha puesto en marcha el primer Encuentro Comarcal de Orientación Educativa, que tendrá lugar en el edificio de La Fabriquilla los días 21 y 22 de febrero.
En estos días se informará a los alumnos de 4º de ESO y a todos los vecinos que deseen pasar por allí sobre el sistema de educación reglada, así como de los recursos para el empleo y para la formación profesional y mixta existentes en el municipio de Motril y la comarca.
Más de 700 estudiantes podrán elegir así -bien orientados- qué hacer cuando ir al instituto ya no sea obligatorio, gracias a unas interesantes mesas redondas sobre la educación reglada, no reglada y la incorporación al mundo laboral. Además se instalarán una serie de expositores informativos.
Durante el mes de marzo, tiempo de matriculaciones, estos jóvenes tendrán que elegir. Estas jornadas ofrecerán todas las herramientas para seguir un buen camino.
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