GUIPÚZCOAFiesta de los niños pianistas en Andoain El Piano Jaialdia fue un éxito de participación y público
.El cine Bastero en Andoain acogió, sábado y domingo, a más de mil personas en un fin de semana consagrado a este instrumento
Los niños participaron como solistas o en dúos de cuatro manos para luego recibir sus medallas en los dos escenarios.
MARÍA JOSÉ CANO 26 FEB. ANDOÁIN Guipúzcoa. DV. Todos coincidían este domingo. Alumnos, profesores, padres, organizadores... la segunda edición del Piano Jaialdia se clausuró con un criterio unánime de satisfacción y éxito. La impecable organización*, la respuesta masiva de participantes -cerca de 700 niños, mayoritariamente guipuzcoanos, pero también de Vizcaya, Alava y Navarra- y la actitud de todos los asistentes, hicieron posible que el festival celebrado en el Centro Cultural Bastero de Andoain se cerrara con un balance más que satisfactorio.
Para la organización, a cargo de la asociación Seiasle, formada por seis profesoras de piano guipuzcoanas, lo más destacable ha sido «el comportamiento de los chavales y el público, sobresaliete», en palabras de Isabel Laspiur, profesora de Eibar. En su opinión, el éxito de participación ha tenido mucho que ver con «la necesidad que teníamos los profesores de encontrarnos, porque desde que se quitaron los exámenes no teníamos un lugar donde hacerlo». Arantxa Alberdi, docente en Hernani, destacaba especialmente «la buena labor del voluntariado, unas 50 personas entre profesores, alumnos, padres y madres que han estado trabajando de la mañana a la noche». Myriam Ulanga, directora de la Escuela de Música de Andoain, compartía con sus compañeras estas opiniones y añadía más. «Creo que parte del éxito del jaialdi se debe también al ambiente, y al fiel reflejo que supone de la realidad de las escuelas de música».
Los chavales, encantados
La satisfacción también se extendía a los verdaderos protagonistas del festival, los chavales, que hicieron sonar los dos pianos dispuestos en el auditorio para 500 personas y en el salón de actos, con capacidad para 200, durante todo el sábado y la mañana de ayer. Algunos, como la donostiarra Nora Segura Vallejo de 9 años, tenían doble premio, ya que habían sido seleccionados para tocar en el concierto de clausura, para trece solistas y seis dúos. Nora, que se estrenaba en el jaialdi, estaba «muy contenta». Daniel Oñate del Moral, otro donostiarra de 12 años, que se debatía entre la profesión de pianista y la de mecánico, también fue seleccionado para la clausura. «He sentido impresión, mucha alegría y hasta nervios» declaraba. Era su segunda vez en el Piano Jaialdia y desde luego, si puede, volverá el año que viene. Su ama, Maribel, opinaba por los muchos padres que se han pasado el fin de semana entre las paredes de Bastero. «En mi opinión, el festival es el resultado de un gran trabajo. Supone una buena motivación para los chavales, que salen con un gran recuerdo. La organización ha sido impecable, a pesar de la dificultad que es mover a tantos niños». Los voluntarios también coincidían, Aitziber, Ainhoa o Ibon, felicitaban al unísono a la organización.
Docentes unidos
Los profesores de piano han sido también protagonistas del intenso fin de semana pianístico. Algunas como la donostiarra Eli destacaban «la organización. Ha superado el reto de este año al haberse duplicado el número de participantes. Detrás del jaialdi hay un trabajo de muchos meses porque ha sido impecable. Además los profesores de piano siempre nos hemos quejado de que es un instrumento que no sale a la calle y este festival permite mostrar nuestro trabajo». Para Leire, profesora en Easo Musika Eskola y Pasaia Musikal, que acudía con 18 alumnos, «una iniciativa como ésta era necesaria, porque el piano siempre se toca en soledad . Es positivo y muy motivador, aunque los alumnos pasen nervios».
ERA NECESARIO
Alegra comprobar que en la sociedad actual, en la que han mudado los valores, todavía queda entusiasmo para hacer realidad proyectos como el Piano Jaialdia, un festival que en sólo dos ediciones se ha convertido en un certamen de referencia. Su éxito es indiscutible y viene avalado por una organización impecable, el generoso trabajo de medio centenar de voluntarios y el apoyo y respeto de las familias de todos los participantes. Los alumnos de piano llenaban los centros de enseñanza musical pero no tenían un punto de encuentro. Los profesores que se dejan la piel en motivar y preparar a los alumnos también han descubierto un lugar donde compartir vivencias y preocupaciones. Los padres, una cita para escuchar a sus hijos. Sin duda, era un festival necesario que, sin duda, irá a más. DV
Durante el fin de semana, este certamen, que reúne a más de 700 chavales de toda Gipuzkoa y provincias colindantes, incluyó pruebas simultáneas que se realizaron en las dos salas que tiene el auditorio. En la mañana del sábado se efectuaron las pruebas para los más pequeños (hasta los 10 años de edad). A las 12.15 horas el turno fue para los participantes a cuatro manos hasta los 11 y 14 años, y por la tarde actuaron solistas hasta los 13 años.
El festival terminó el domingo por la mañana con las pruebas de los más mayores, a partir de las 9.30 horas. El Piano Jaialdia se clausurará a las 14.15 horas con un concierto y reparto de premios.
La fiesta musical concluirá con un concierto abierto a todos los públicos. DV Lleno total en Bastero en la segunda edición del Festival de Piano
Bastero y sus alrededores eran ayer, desde primera hora de la mañana, un auténtico hervidero de gentes. El Choperal mostraba un aspecto diferente al de cualquier sábado de mercado ya que los puestos de comerciantes quedaron sustituidos por vehículos. El motivo era claro: más de 500 pianistas, acompañados de sus padres y familiares, se acercaban a Andoain para participar en la segunda edición del festival de piano que organizaban la asociación Seiasle y el Ayuntamiento de Andoain. Para facilitar los aparcamientos se trasladó el mercado a la plaza de arriba y se habilitó la parte del Choperal como aparcamiento.
A lo largo del día el auditorio y el salón de actos de Bastero acogieron las interpretaciones de los participantes. A la 1.30 llegó la hora de entregar las medallas de oro, plata y bronce y los diplomas a todos los chavales. El escenario del auditorio acogía, perfectamente colocados, a todos los jóvenes pianistas, entre los aplausos de los asistentes a este acto.
Uno a uno los niños y niñas recogían su medalla y diploma de manos de las representantes de Seiasle, del alcalde José Antonio Pérez Gabarain y de la concejal de cultura Toñi Landa. Al final, fuertes aplausos despedían la primera parte del festival.
Durante el día de hoy actuarán, a las 9.30 de la mañana, los participantes solistas de la categoría C (hasta 16 años) y a las 12 del mediodía los participantes en la modalidad de 4 manos . Sobre las 14.15 horas se procederá al reparto de premios. Habrá además un concierto de clausura de este jaialdi musical.
El éxito del festival se dejó sentir en bares y restaurantes de la zona, que se mostraban satisfechos por el trabajo extra que esta actividad les reportó.
El festival no se limita, pues, a fomentar el interés por el piano sino que supone, además, una revitalización de la parte vieja andoaindarra. DV Centro de Musika Eskola en Andoáin
TODO A PUNTO * Impecable organización
Myriam Ulanga, directora de la Escuela Municipal de Música, repasaba la víspera, junto a sus compañeras de la asociación Seiasle, todos los detalles. Ulanga afirmaba que «mañana (por hoy), va a haber mucho movimiento de gente por eso necesitamos controlar todo para que la organización sea perfecta».
La directora de la escuela de música andoaindarra recordaba que los primeros pasos de esta segunda edición del festival de piano se daban en el mes de septiembre. «Comenzamos eligiendo el repertorio musical y realizando trabajo de divulgación. Convocamos una reunión con todas las escuelas de música para explicarles los pormenores del festival y entregar la documentación relativa a inscripciones, normativa, etcétera».
En noviembre, continúa Ulanga, se abrió el plazo de inscripción de participantes. La excelente acogida del festival hizo necesario crear una base informática para archivar los datos de todos y cada uno de los 700 chavales apuntados. La directora de la escuela de música asegura que este éxito de participación se lo esperaban ya que «el año pasado contamos con 400 pianistas y sabíamos que habían quedado fuera muchos centros».
La colaboración del Ayuntamiento ha sido esencial para poder llevar adelante el festival. Myriam Ulanga afirma que el consistorio andoaindarra ha asumido la financiación del coste total de este evento, estimado en 13.500 euros. A la ayuda económica se suma la cesión de las instalaciones de Bastero Kulturgunea, concretamente del auditorio, con capacidad para 500 personas, y del salón de actos, con aforo aproximado de 200. Estas dos salas acogerán los conciertos que las promesas del piano ofrecerán durante hoy y mañana.
Personal voluntario
Los voluntarios que "echarán una mano" en la coordinación del festival realizarán «un trabajo inestimable», en palabras de Myriam Ulanga. «Durante las dos jornadas vamos a contar con ex alumnos, alumnos y profesores tanto de la Escuela Municipal de Música como de otras escuelas de diferentes localidades. Habrá también padres y madres de los pianistas que vendrán a ayudarnos. Por eso, quiero agradecer su colaboración porque organizar un evento de estas características es una auténtica locura. Confío en que todo salga bien», añade Uranga. DV 24/02/07
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