José Murall, maestro de taller, experto en metrología, formó alumnos, docentes y colaboró siempre con la industria
La solicitud ya entró por registro oficial en el Ministerio de Trabajo y está avalada por 170 firmas
. José Murall lleva 43 años enseñando a generaciones de alumnos en la Universidad Laboral, ha sido maestro de maestros y ha colaborado en la reforma de la Formación Profesional en distintas décadas
José Murall, trabajando con una máquina de medir por coordenadas en los antiguos talleres del CFID, en la Laboral, en una fotografía del año 2000. | A. RUBIERA 20 MAR. GIJÓN
Los trabajadores en activo y jubilados de la Universidad Laboral han hecho frente común en un proyecto que no ha encontrado ninguna oposición: promover la concesión de la medalla al Mérito en el Trabajo -que debe conceder el Gobierno de la nación- al maestro de taller José Murall Vila. Le atribuyen de forma unánime «un ejemplar desempeño de los deberes que impone el ejercicio del trabajo de profesor y su conducta socialmente útil».
José Murall lleva 43 años enseñando a generaciones de alumnos en la Universidad Laboral, ha sido maestro de maestros y ha colaborado en la reforma de la Formación Profesional en distintas décadas. Pionero en las nuevas tecnologías aplicadas a la mecánica industrial, se implicó activamente en la mejora de la calidad de la educación y ha prestando incondicionalmente sus servicios a las empresas regionales como especialista nacional -es todo un referente- en metrología. Pero sus compañeros no dejan lugar a la duda: «Esto no es un premio a la antigüedad; es la demostración del privilegio que sentimos por haber podido trabajar junto a él y aprender de él», dicen. |
Con la propuesta, se rinden ante un docente que «tanto profesional como humanamente es un verdadero ejemplo en el cumplimiento de todos sus deberes y en todas las tareas que, excediendo el estricto cumplimiento del deber, ha asumido con ánimo de servicio a sus alumnos, a sus compañeros y a la sociedad en general», argumentan en la exposición de motivos que llegará al Ministerio de Trabajo.
La solicitud ya entró por registro oficial y está avalada por 170 firmas. A la plantilla del centro se han sumado otras importantes en representación de organismos y entidades como la Consejería de Educación, la de Industria y Empleo, la Alcaldía de Gijón, la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería de Gijón, el Centro para la Calidad en Asturias, el Consejo de Asturias de la FP, la Fundación del Metal, el Centro Nacional de Formación Profesional Ocupacional de Oviedo o el Laboratorio de Metrología Dimensional del Taller de Precisión de Artillería.
Pero los compañeros no dan por cerrado el capítulo de adhesiones y, durante meses, en el Centro Integrado de FP de la Laboral (con sede en la zona de talleres de la Laboral) se mantendrán hojas de apoyo para que quienes quieran también expresen con su rúbrica el reconocimiento a todo un maestro, en el más extenso sentido de la palabra.
Historial
José Murall llegó a la Laboral, como alumno interno, en 1958. Obtuvo el título de Oficialía Industrial y también el de Maestría. A finales de 1963 se incorpora como docente en la Universidad Laboral y es funcionario desde 1969. Esos 43 años, dicen sus compañeros, «los ha dedicado de una forma intensa y plena a dos tareas complementarias: aprender y enseñar». Porque el mérito de un maestro de taller que empezó a ejercer en los sesenta es que «ha seguido aprendiendo, actualizándose, investigando», y manteniéndose al tanto de las más modernas aplicaciones tecnológicas desde entonces, explican sus compañeros. Y todo ese conocimiento «lo ha volcado en la docencia directa en la Laboral, con alumnos de taller pero también con profesionales de la docencia a los que actualizaba sus conocimientos y en un apoyo absoluto a la empresa local en su desarrollo inicial», reconocen.
«En momentos estratégicos del desarrollo industrial de Gijón, Murall fue el eslabón técnico que no había», cuentan los testigos excepcionales de su trabajo. A él recurrían las empresas de una forma constante para resolver cuestiones de fabricación mecánica, de mecanismos en general, de metrología dimensional, automatismos. «Tenaz, estudioso, observador, resuelto y creativo -tiene patentes de soluciones mecánicas-, tomando como eje central de su actividad la metrología», explican sobre sus méritos.
Y por si los cuatro folios de su currículum no les parecieran suficientes, los promotores de la condecoración nacional civil añaden las virtudes personales de Murall para acabar definiendo un perfil de compañero «siempre afable, dispuesto a hacer suyo el problema que cualquiera le plantea, presto y eficiente en el ejercicio de su capacidad de resolución, respetuoso con todos, compañero y maestro de todos, no se le conoce ni un momento de irritación. Su actuación constituye un constante ejemplo y estímulo». lne.es
FOTO EL PAIS
La Universidad Laboral de Gijón.
A finales del año 2006 habrán concluido las obras de construcción de los principales equipamientos previstos para la Universidad Laboral en el Plan Estratégico que desarrolla y ejecuta el Gobierno del Principado de Asturias. Un plan gracias al cual el conjunto de edificios que forman este complejo arquitectónico, de 130.000 m², consolidará sus funciones actuales y se crearán nuevos servicios complementarios. Este es el plazo del Ejecutivo asturiano para el final de las obras del teatro, del centro superior de artes escénicas, de los nuevos espacios universitarios, del centro de formación profesional y del Centro de Arte Actual y Creación Industrial.
Hace cuatro años que la Universidad Laboral depende del Principado de Asturias. El deterioro progresivo de sus instalaciones, su uso espacial cada vez más reducido y las grandes posibilidades del conjunto llevan al Gobierno del Principado de Asturias a afrontar su rehabilitación y aprovechamiento global. Fruto de esta decisión es el Plan Estratégico cuyo programa de usos potencia y amplía los actuales en las mismas direcciones educativa, cultural y de entretenimiento que han protagonizado la vida del centro en las últimas décadas. La Radio Televisión Autonómica de Asturias está ubicada en el antiguo Convento de Las Clarisas. Televisión, radio, periódico electrónico y agencia de noticias conforman la estructura del ente de comunicación asturiano.
El complejo se dividirá en un centro de Arte y Creación Industrial Laboral de 12.500 m2; un Teatro y Centro Superior de Artes Escénicas; espacios universitarios; Centro de Formación Profesional y de especialidades industriales con 22.500 metros2 y otras actuaciones que incluyen un hotel. www.gijon.info
HEMEROTECA 21 de junio de 2005
Cincuentenario de la Universidad Laboral
Cincuenta años laborables
Los Antiguos Alumnos de la Universidad Laboral han programado para hoy [21/JUN/2005] una apretada agenda con la que se conmemora el cincuentenario del emblemático centro educativo. Los actos, a los que acudirán más de un millar de antiguos escolares, incluyen la inauguración de una exposición fotográfica, una solemne celebración religiosa, un acto académico institucional y una comida de confraternización en el Gran Hotel Jovellanos de Porceyo.
E. MONTES MIGUEL 21/06/05 GiJÓN Para
José Luis Giraldo la Universidad Laboral es su segunda madre. Por eso se le cae el alma a los pies cada vez que franquea las puertas del recinto. «Se nos viene abajo y me pongo de malhumor porque no se ha cuidado lo suficiente». Nació en Ponferrada pero llegó a Gijón con once años desde Zamora allá por el año 1955. Al divisar la playa de San Lorenzo no pudo reprimir su asombro: «¡Qué río más grande!». Hoy, cincuenta años después, recorre de nuevo los pasillos de la que durante su infancia y adolescencia fue madre, escuela, compañera y amiga para celebrar junto con más de un millar de antiguos alumnos de toda España el aniversario de la Universidad Laboral.
Dejó la Laboral en 1963 para trabajar en varios talleres de mecánica y en una empresa de montajes que le llevó a Túnez, Marruecos y Portugal. Además Giraldo ha sido monitor en el Sanatorio Marítimo y ha impartido clases en el Hogar de San José y de la Fundación Revillagigedo donde aún trastea en laboratorio de Metrología, Calidad y Ensayos. Pero, sobre todo, agradece a la Laboral su faceta de deportista que le llevó incluso a entrenar al Sporting en Mareo: «De aquella había que oír misa diaria y todos los días me levantaba antes que los demás para ir corriendo por las caleyas hasta la granja de la Llorea que era donde la Laboral tenía las vacas y vuelta». Tanto es así que ganó el Campeonato de Asturias de campo a través en 1961 y obtuvo el título de mejor deportista de la Laboral en 1962.
Recuerda con cariño sus años de estudios y, en especial, el clima de compañerismo que se vivía en todo el recinto, algo en lo que coincide Gonzalo Castander. Él llegó con nueve años a la Laboral y ahora «jubilado, con hijos y nietos», reconoce que los de la Laboral fueron unos años maravillosos: «Aquí tenías lo que no había en ningún sitio y marché sintiendo que aquí me formé como niño y joven en el compañerismo y en la responsabilidad». Castander pasó toda su vida laboral en Gijón, 40 años aplicando sus conocimientos de maestría en la rama del metal adquiridos a través de una educación «rígida porque había normas para cumplirlas, no como ahora».
La severidad fue innata hasta 1978, año en que la Compañía de Jesús dejó de hacerse cargo del centro. Muchos recuerdan las «cosquillas rusas», eufemismo que usaban los alumnos para referirse a un castigo que consistía en pellizcar la piel tierna de la cara interna del brazo cercana a la axila. Eran los tiempos del guardapolvos, brazos cruzados sobre el pecho y a hacer fila en silencio.
David Sánchez, «Otilio» para sus amigos, resume el clima de disciplina de esa época de forma contundente: «Siempre dije que la Laboral de Gijón era una mezcla de cuartel de instrucción y de seminario». También había gratificaciones, no todo va a ser rigidez. Las sesiones de cine, una al mes, eran de lo más popular y cada división tenía su propia sala de juego -diez en total- equipadas al completo incluso con futbolines con los colores del Sporting y del Oviedo.
Su apodo tiene historia. Cuando iba a casarse se encontró con que en el Juzgado su nombre de pila constaba como Otilio y en la parroquia como David, así que estuvo a tris de no llegar al altar. Pasó diez años internado en la Laboral de Gijón y cuando terminó el Bachillerato de Electrónica continuó sus estudios en la Laboral de Tarragona y de Sevilla. Acabó trabajando para Telefónica, de la que está felizmente prejubilado y al echar la vista atrás coincide con sus compañeros en que cualquier tiempo pasado fue mejor: «Quitando las piedras, nada es igual. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia y en lo que más se nota es en la educación», sentencia.
José Murall Vila no puede estar más de acuerdo con «Otilio». Él no sólo estudió en la Universidad Laboral Maestría Industrial, sino que se quedó como profesor en el centro. En total lleva 46 años entre los muros del vetusto edificio y asegura que se ha perdido mucha calidad en la enseñanza: «Los cambios en los planes de estudio, en mi opinión, no han sido positivos. El elemento clave que más ha cambiado de aquellos años ahora es la disciplina y el respeto por las cosas y las personas, a pesar de que en aquella época, tristemente, pasamos grandes penurias». El estado del edificio es otro de los puntos sensibles de Murall, un tema que le «toca el corazón».
Fernando Vizoso también añora años pretéritos y cuando mira a los chavales de hoy en día siente vértigo ante el abismo generacional que se abre entre unos hombres que al reunirse, aunque sean ochocientos, «no dejan ni un papel en el patio y unos chavales que inundan de porquería el patio a la hora del recreo». Hoy serán más de mil los antiguos alumnos que se darán cita en el Gran Hotel Jovellanos para participar en una comida de hermandad tras una apretada mañana que comenzará a las 10 horas con la inauguración de una exposición fotográfica y una misa solemne en la iglesia del centro a las 11.30 horas.
lne.esTags: Medalla, Trabajo, Murall, Gijón, Laboral, maestro, taller