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jueves, 06 de septiembre de 2007

Publicado por Seina @ 8:00


Niños empachados de tele
Investigadores de Nueva Zelanda han analizado por primera vez los efectos cognitivos a largo plazo de las horas pasadas mirando la tele en la infancia. Sus resultados indican que el rendimiento escolar se puede resentir en la adolescencia
. Liga déficit de atención con ver mucha TV en la infancia
. El estudio sugiere que los videojuegos también merman la capacidad de atención
. Revisaron los hábitos y comportamientos de más de mil niños nacidos en Dunedin, Nueva Zelanda, entre abril de 1972 y marzo de 1973


Josep Corbella | Barcelona | 05/09/2007 |
Los niños que miran más de dos horas de tele al día cuando cursan primaria tienen después más dificultades de concentración al llegar al instituto que aquellos que miran poco la tele. Así lo demuestra el primer gran estudio que ha analizado los efectos a largo plazo del abuso de televisión en la infancia sobre la capacidad de atención.
RECOMENDACIONES
Tras revisar los resultados de los estudios científicos que advierten de los efectos adversos del exceso de televisión sobre la salud de niños y adolescentes, la Academia Americana de Pediatría (AAP) ha adoptado las siguientes recomendaciones dirigidas a los padres:

LÍMITE: DOS HORAS. El tiempo que los niños dedican a entretenimientos audiovisuales (incluidos ordenadores y consolas, además de televisión) no debe exceder de "una a dos horas diarias", aunque se trate de "programación de calidad", advierte la AAP.

SIN TELE EN EL CUARTO. Los pediatras recomiendan "eliminar los aparatos de televisión de las habitaciones de los niños".

NO EN MENORES DE DOS AÑOS. Conviene "evitar que los niños menores de dos años miren la tele y estimular actividades más interactivas que promuevan un desarrollo cerebral adecuado, como hablar, cantar, jugar o leer juntos".

SUPERVISAR LOS PROGRAMAS. La AAP aconseja a los padres que "supervisen los contenidos que niños y adolescentes miran", que estimulen la elección de programas educativos de calidad y que no favorezcan la visión de contenidos violentos.

MIRAR LA TELE JUNTOS. Mirar los programas junto a los niños es mejor para la educación de los pequeños que dejarlos solos ante la tele.

COMENTAR LOS CONTENIDOS. Los pediatras recomiendan aprovechar los contenidos televisivos como punto de partida para hablar de los valores de la familia, las conductas violentas, la sexualidad o las drogas.

BUSCAR ALTERNATIVAS. Los padres son quienes están mejor situados para estimular entretenimientos alternativos a la televisión como, entre otros, leer, hacer actividad física, pintar o practicar juegos creativos.
"Nuestro estudio sugiere que los padres deberían tomar medidas para limitar el número de horas que sus hijos miran la tele", ha declarado por correo electrónico Bob Hancox, director del estudio, de la Universidad de Otago (Nueva Zelanda).

Según los resultados presentados ayer en la revista médica Pediatrics, los niños que ven menos de dos horas de tele al día en la infancia no aumentan su riesgo de sufrir trastornos de atención en la adolescencia. Pero a partir de la tercera hora, el riesgo se incrementa un 44% por cada hora adicional que se pasa cada día ante la tele. "Los efectos fueron especialmente acusados en niños que miraban la televisión más de tres horas diarias", destaca Hancox.

En España, los niños de 6 y 7 años ven la tele una media de dos horas al día, pero un 36% la ven más de cuatro horas diarias, según un estudio de la Asociación Española de Pediatría presentado el año pasado.

El estudio de la Universidad de Otago se ha basado en 1.037 niños y niñas a los que se examinó cada dos años desde los cinco hasta los quince años en el marco de una ambiciosa investigación sobre desarrollo infantil y salud. Entre otras preguntas, se pidió a padres y niños que dijeran cuánta tele veían. Para evaluar si sufrían algún problema de déficit de atención, se preguntó a los menores, así como a sus padres y profesores, si sólo conseguían mantenerse atentos durante un tiempo anormalmente corto, si tenían una baja capacidad de concentración o si se distraían con facilidad. Por ejemplo, se les hicieron preguntas como: "Cuando alguien te habla, ¿te cuesta prestarle atención?"; "¿te ocurre a menudo que empiezas los deberes y no los acabas?"; "¿te cuesta hacer los deberes si hay ruidos, o hay algún tipo de actividad, en la habitación?".
Estudios anteriores habían detectado que el abuso de tele en la infancia conlleva problemas de déficit de atención mientras los niños aún cursan primaria. Pero ningún gran estudio había analizado hasta ahora si estos problemas perduran hasta la adolescencia. "Nuestros resultados indican que los efectos de la televisión sobre la capacidad de atención son duraderos", afirma Bob Hancox. Estos efectos a largo plazo se han comprobado en jóvenes que redujeron las horas de tele al llegar al instituto, pero en quienes los problemas de atención relacionados con el abuso de tele en la infancia se mantuvieron.

Los investigadores alertan contra la costumbre de algunas familias de encender la tele para que los niños estén tranquilos, por ejemplo a la hora de desayunar. "A esos padres yo les diría que traten de reducir las horas de tele", declara Hancox. "Después de todo, los niños consiguieron entretenerse durante miles de años antes de que se inventara la televisión".

El estudio no ha analizado los efectos de los videojuegos y de los ordenadores sobre el desarrollo de niños y adolescentes porque la recogida de datos se inició antes del auge de estas nuevas formas de entretenimiento.

Pero los investigadores consideran que sus efectos pueden ser similares a los de la tele, por lo que el límite de dos horas diarias debe incluir todas las formas de ocio audiovisual sumadas. Así, si un niño pasa una hora con un videojuego, no es aconsejable que vea la tele más de otra hora el mismo día.

Los datos del estudio no aclaran de qué modo el exceso de tele afecta a la capacidad de atención, pero los investigadores apuntan varias hipótesis. La que presentan como más probable es que las imágenes televisivas, con sus estímulos constantes, pueden hacer que en comparación la vida real parezca monótona, de modo que los niños tiendan a aburrirse ante actividades que tienen ritmos más lentos como asistir a una clase o hacer los deberes. Otra posible explicación es que el cerebro infantil, aún en formación, se desarrolle de manera inadecuada al ser estimulado en exceso por las rápidas sucesiones de imágenes de los programas de televisión.

Hay aún otras posibilidades: podría ser que ver la televisión desplace otras actividades que favorecen la capacidad de atención, como leer, jugar o practicar deporte. O que la tele favorezca la inatención porque uno siempre puede retomar el hilo del programa más tarde, O que los niños inatentos tengan más preferencia por mirar la tele que aquellos que no tienen problemas de déficit de atención. O todas juntas. En cualquier caso, la investigación no ha detectado que el abuso de tele en la infancia afecte al riesgo de sufrir hiperactividad, sino únicamente a los trastornos de atención. "Próximas investigaciones deberán aclarar los posibles mecanismos por los que la televisión causa problemas de atención", escriben los investigadores en Pediatrics.

Los autores del estudio reconocen que algunos programas de televisión son educativos y beneficiosos para los niños. Pero "el tiempo total pasado ante la tele en nuestro estudio se asocia con peores resultados educativos, así que está claro que la mayor parte de la tele que miraron los niños fue contraproducente para la educación", advierte Hancox. Además, añade, "los efectos de la televisión sobre la capacidad de atención pueden no tener nada que ver con los contenidos y estar relacionados con los rápidos cambios de escena característicos de la tele; si esto es así, incluso los programas educativos, en exceso, serían negativos para la capacidad de atención".
lavanguardia



Cuestionan a la pantalla chica
  • Culpan a la televisión de causar problemas de atención a los adolescentes
    Un estudio indica que los niños que están más de dos horas diarias frente al televisor padecen serios síntomas de concentración en su adolescencia.


    Mirar más de dos horas diarias de televisión en los primeros años de vida puede producir problemas de atención en la adolescencia, según un estudio publicado hoy y realizado por expertos en Nueva Zelanda.

    Los investigadores observaron un 40% más de problemas de atención entre los espectadores aficionados a la televisión de ambos sexos, independientemente de si se habían realizado un diagnóstico de déficit de atención o hiperactividad previo a la adolescencia.

    Este es el resultado que arrojó un estudio sobre los hábitos y comportamientos de más de 1.000 niños de Dunedin, Nueva Zelanda, publicado hoy en la revista Pediatrics de la Asociación Americana de Pediatría.

    Los niños de 5 a 11 años veían una media de 2,05 horas de televisión en los días laborables, mientras que entre los 13 y 15 años, el tiempo frente a la pantalla era de una media de 3,1 horas diarias.

    El informe señaló que los niños que vieron mucha televisión en la infancia tenían más probabilidades de continuar con el hábito cuando crecían, pero incluso si no lo hacían el daño ya estaba hecho.

    "Los que vieron más de dos horas y especialmente los que vieron más de tres horas de televisión diaria durante su infancia tenían síntomas de problemas de atención en la adolescencia por encima de la media", escribió en su informe Carl Landhuis, de la Universidad de Otago, en Dunedin.

    La vinculación entre la falta de atención con el hábito de ver televisión podría tener varias explicaciones, según Landhuis.

    La primera es que el cambio rápido de escenas común en muchos programas de televisión podría sobreestimular el cerebro en desarrollo de un niño, y podría hacer que la realidad resultara aburrida en comparación.

    Asimismo, es posible que ver la televisión pueda sustituir otras actividades que requieren concentración, como leer, jugar y los deportes, agregó el especialista.

    La falta de participación inherente a la televisión podría condicionar a los niños cuando realizan otras actividades.

    No obstante, el estudio no es una prueba de que ver la televisión cause problemas de atención, añadió Landhuis, porque puede haber niños con tendencia a los problemas de atención que se vean atraídos hacia la televisión.

    Estudios previos habían relacionado este hábito sedentario con la obesidad infantil y la diabetes.
    eltribunosalta.com.ar/ (Télam).

    Estudio liga déficit de atención con ver mucha TV en la infancia
    Esta relación fue establecida en un estudio a largo plazo que revisó los hábitos y comportamientos de más de mil niños nacidos en Dunedin, Nueva Zelanda, entre abril de 1972 y marzo de 1973.


    Reuters/ Chicago. Ver televisión más de dos horas diarias en los primeros años de vida puede acarrear problemas de atención en la adolescencia, según un estudio publicado este martes.

    El aumento de casi 40 por ciento en los problemas de atención entre los espectadores muy aficionados a la televisión se registró tanto en niñas como en niños, independientemente de si se había diagnosticado trastorno por déficit de atención con hiperactividad antes de la adolescencia.

    Esta relación fue establecida en un estudio a largo plazo que revisó los hábitos y comportamientos de más de mil niños nacidos en Dunedin, Nueva Zelanda, entre abril de 1972 y marzo de 1973.

    Los niños de 5 a 11 años veían un promedio de 2.05 horas de televisión en los días laborales. Entre los 13 y 15 años, el tiempo pasado frente a la pantalla aumentó a un promedio de 3.1 horas diarias.

    “Quienes vieron más de dos horas y especialmente los que vieron más de tres horas de televisión diaria durante su infancia tenían síntomas de problemas de atención en la adolescencia por encima de la media”, escribió en su informe Carl Landhuis, de la Universidad de Otago, en Dunedin.

    Los niños que vieron mucha televisión tenían más probabilidades de continuar con el hábito cuando crecían pero, incluso si no lo hacían, el daño ya estaba hecho, dijo el informe, publicado en la revista médica Pediatrics.

    Según Landhuis, podría haber varias explicaciones sobre este vínculo.

    La primera es que el cambio rápido de escenas común en muchos programas de televisión podría estimular en exceso el cerebro en desarrollo de un niño y hacer que, en comparación, la realidad resulte aburrida.

    También es posible que ver televisión pueda sustituir otras actividades que requieren concentración, como leer, jugar y hacer deportes, dijo el autor.

    La falta de participación inherente a la televisión podría condicionar a los niños cuando realizan otras actividades
    jornada.unam.mx


    LA TELEVISIÓN Y LA ATENCIÓN

    04.09.2007 Los niños que ven más de dos horas diarias de televisión pueden desarrollar problemas de atención durante la adolescencia, según un estudio publicado este martes.

    El estudio, publicado en la revista Pediatrics, fue elaborado por Carl Landhuis, de la Universidad de Otago, en Dunedin, Nueva Zelanda, tomando en cuenta los hábitos y comportamientos de más de 1.000 niños nacidos entre abril de 1972 y marzo de 1973.

    Entre sus conclusiones, difundidas este martes por la agencia Reuters, se destaca el aumento en un 40 por ciento en los problemas de atención entre aquellos que miraban mucha televisión de niños.

    "Los que vieron más de dos horas y especialmente los que vieron más de tres horas de televisión diaria durante su infancia tenían síntomas de problemas de atención en la adolescencia por encima de la media", sostiene Landhuis.

    Una de las razones para explicar este fenómeno es que el hábito de ver televisión vendría a sustituir otras actividades que requieren mayor concentración, como leer, jugar y practicar deportes, señaló el informe.

    Otro motivo sería que el cambio rápido de escenas característico de muchos programas de TV genera una "sobre estimulación" en el cerebro en desarrollo de los niños, lo cual provocaría la sensación de que la realidad es aburrida en comparación.
    montevideo.com.uy

    www.discapnet.es/ Celincom 06/09/2007

    Tags: televisión, pantalla, transtornos, atención, concentración, estudio, Nueva Zelanda

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