'El mundo es la calle de tu infancia'
« Mi padre tenía un taller de aparatos de electromedicina»
Así arranca la obra con la que el periodista y escritor Juan José Millás obtuvo este lunes el premio Planeta, una autobiografía novelada y protagonizada por el preadolescente que fue.
. Son las memorias de su infancia marcada por un traslado desde Valencia, 'un paraíso', a Madrid, 'un destierro mesetario'. «Escribimos para rehacer lo que se rompió», asegura el escritor.
Barcelona - 15/10/2007
'Es una infancia dolorosa pero sobre todo he puesto el acento en lo fabuloso de lo cotidiano', dijo Millás refiriéndose a la etapa de su vida que refleja en la novela y que cuenta desde 'la cabeza de un niño'.
Millás no pretende mostrar aspectos de orden costumbristas, cómo era la sociedad de la época, sino que 'lo importante es cómo ese niño percibe ese mundo ajeno y extraño'. Al escritor le atrae la infancia porque a los niños 'no les da vergüenza mostrar su extrañeza'. 'Crecer consiste en fingir que entiendes', añadió.
El escritor construye su historia en una calle madrileña que es 'más mental que física y que es una metáfora del mundo', y que le sirve para 'ir de un sitio a otro de uno mismo'.
Esta calle es la calle Canillas de Madrid en la que Millás vivió después de abandonar Valencia. En ese momento era un barrio de casas bajas pero con la especulación la zona ha prosperado. 'Es el barrio de la prosperidad, con mucho carácter y cuya calle principal es López de Hoyos', dijo.
actualidad.terra.es
GALERÍA >>1 2 3
Juan José Millás: 'El mundo es la calle de tu infancia'
quot;Mi padre tenía un taller de aparatos de electromedicina'. Así arranca 'El Mundo', el título con el que el periodista y escritor Juan José Millás obtuvo la noche de este lunes el premio Planeta, una autobiografía novelada y protagonizada por el preadolescente que fue.
BARCELONA 16 OCT 2007
Un contenido Millás -de hecho, sólo se desparrama e inquieta a sus lectores cuando disecciona la vida en palabras- ha explicado hoy, en una entrevista con EFE, que considera esta nueva novela central en su obra, 'aunque la periferia es muy importante para construir el centro', ha dicho.
La historia arranca con un chaval de unos diez años, que lleva su mismo nombre, y que descubre lo que es el mundo, tras haber sufrido un corte en su vida, y queriendo huir como sea de la calle en la que reside.
Cuando al fin lo consigue, encuentra esa misma calle en Nueva York, Bogotá o Londres, porque, en definitiva, esa calle es el mundo.
Precisamente, cuando se le pregunta ahora sobre el mundo, cuando ya cuenta con 61 años y acumula una amplia experiencia, no duda y afirma que 'el mundo es la calle de tu infancia'.
También lo es la fascinación que sentía de pequeño, y que incluye en esta novela, por un bisturí electrónico de su padre, con el que éste hacía pruebas en un filete de vaca, ante el espanto de su madre, que veía al niño completamente absorto por el trabajo del marido.
'Recuerdo con precisión -subraya- el día en que mi padre se volvió hacia mi y me dijo, refiriéndose al bisturí: Fíjate Juanjo, cauteriza la herida al tiempo de producirla'.
La escritura también es, a juicio de este autor que siempre tiene a Franz Kafka en el horizonte, algo que hiere y cauteriza a la vez, y siguiendo con la comparación, se atreve a aseverar que 'nada hay como la textura de la carne, si exceptuamos la textura de la página de papel'.
Por otra parte, Millás responde que con este nuevo título se encuentra en una situación parecida a la que le provocó su también autobiográfica 'Cerbero son las sombras', con la que obtuvo en 1974 el premio Sésamo de novela corta.
En aquella ocasión, tuvo incluso ataques de pánico al considerar que quedaba muy expuesto ante el público. 'Pensaba en mi padre y en mi madre, que ahora ya han fallecido, por cómo podrían tomarse todo aquello'.
Ahora, en una obra en la que dice haber dejado 'muchas cosas de orden personal', sin embargo, 'me he curado del pudor, que es una de las cosas que más daño puede provocar en un escritor'.
El miedo, según recalca, 'es algo que, en vez de echarme para atrás, me empuja hacia adelante, y, por este motivo, esta novela que podía haber publicado por los cauces normales, la he presentado al Planeta, en una huida hacia adelante'.
Cuando se obtienen 601.000 euros con esta distinción literaria, es inevitable preguntar a este narrador, que dice no ser una persona de grandes necesidades, por el dinero.
Como ya espera que en los próximos días muchos se centren en esta cuestión, Millás remarca que 'el dinero que he ganado es un anticipo a cuenta y, por tanto, será la editorial la que va a tener que sudarlo mucho para recuperarlo. De todas maneras -prosigue- si a un escritor le preguntas si prefiere ilusión o dinero, siempre responderá que ilusión'.
Juan José Millás, un hombre vinculado al grupo Prisa desde hace casi dos décadas, advierte que no dejará de publicar su columna semanal de El País ni de trabajar en reportajes, algo que no cree que sean géneros menores, ni tampoco de dejar de experimentar con el periodismo, 'porque siempre me ha funcionado'.
Terra Actualidad - EFE
A medio camino entre el cuento y el artículo de prensa
Levante-EMV, 16 OCT 2007 Valencia
Juan José Millás nació en Valencia en 1946 pero reside en Madrid desde 1952. Fue alumno del colegio Claret y realizó sus estudios preuniversitarios en el instituto Ramiro de Maeztu. A finales de la década de los 60 empezó la carrera de Filosofía y Letras, en la rama de Filosofía Pura, pero los abandonó en el tercer curso. Ha trabajado como marionetista, profesor, interino de la Caja Postal de Ahorros y en el gabinete de prensa de Iberia.
En 1974 publica su primera novela, Cerbero son las sombras, que le permite ganar el Premio Sésamo.
Influido por Dostoyevski y Kafka en sus inicios, su obra está poblada de personajes corrientes que de repente se ven inmersos en situaciones extraordinarias, que muchas veces lindan con lo fantástico: desapariciones, mundos paralelos, terribles angustias que pueden desembocar en la locura, la depresión, el crimen, la muerte.
Al principio de los años 90 comenzó su labor periodística como columnista de varios medios como Levante-EMV. Hoy en día es una de las plumas más conocidas.
Millás es el creador de los articuentos, escritos a medio camino entre el cuento y el artículo de prensa, que tratan de temas de sociedad, de situaciones, de reflexiones o de problemas provocados por los comportamientos humanos. Toda la obra narrativa de Millás, con sus artículos a la cabeza, es un ejemplo perfecto de literatura crítica. El nombre de articuentos pretende subrayar su peculiaridad principal: se trata de artículos de opinión porque aparecen como tales en la prensa. Pero, por sus características, están más cerca de los textos de ficción, de la fábula o del microrrelato fantástico.
Sus obras han sido traducidas a quince idiomas, entre ellos, inglés, francés, alemán, portugués, italiano, sueco, danés, noruego y holandés. L-emv
relacionado
Vicente Molina Foix logra el Premio Nacional de Narrativa con 'El abrecartas'
El galardón reconoce a la mejor novela publicada en 2006
La obra es una recreación epistolar de la historia de España del siglo XX
EFE | ELMUNDO.ES 16/10/2007 MADRID.-
El escritor Vicente Molina Foix (Elche; 1946) ha ganado el Premio Nacional de Narrativa, concedido por el Ministerio de Cultura, por su novela 'El abrecartas' (Anagrama), una recreación epistolar de la historia de España del siglo XX.
Este premio, dotado con 15.000 euros, tiene como finalidad distinguir la mejor novela publicada en 2006, tanto en castellano como en alguna de las otras lenguas cooficiales.
La novela, de 448 páginas, se inicia con las cartas que un amigo de infancia de Federico García Lorca le escribe al poeta, quien, aún vivo, inspira en la lejanía sus anhelos y sus sueños.
A partir de ese primer episodio el lector seguirá el curso de lo que el propio Molina Foix llama "novela en cartas", una obra en la que cada capítulo forma parte de un único argumento desarrollado a través de unos protagonistas que en lugar de hablarse, se escriben. elmundo
Tags: literatura, novela, Premio, Planeta, infancia, preadolescencia, El Mundo