ACÁ y ALLÁ · Desde BOLIVIA · Chic@s y alumn@s 10
Restricciones. No se les permite aretes, tinturas o estilos de cabello no convencionales.
Especialistas. Opinan que el estudiante necesita aprender valores y diferenciarse.
Disciplina. Es importante, y la escuela debería enseñar al alumno a autodisciplinarse.
Padres. Aceptan todas estas condiciones, aun cuando no comulguen con ellas.
LA PAZ Bolivia 16 FEB 2008 (LR)
Los establecimientos públicos y privados imponen reglas, al margen del buen comportamiento y la disciplina, que apuntan a crear un estudiante modelo, con patrones de apariencia y hábitos personales que se repiten frecuentemente y casi sin variación, a riesgo de afectar su identidad.
“Las mujeres no pueden pintarse el cabello” y “los varones deben llevar el cabello corto”, son dos de una serie de reglas escritas en los reglamentos internos de unidades educativas a los que accedió este medio, y que los padres aceptan, incluso, bajo firma.
Dos especialistas coinciden en que si bien es necesario inculcar valores en los estudiantes, algunas de estas normas son irrelevantes e ignoran que en la sociedad moderna conviven diversos actores, con identidades propias, que se deben respetar.
Esther Chacón, directora académica de la unidad educativa Boliviano Israelita, explica que “quien porta el uniforme del colegio está aceptando las reglas de éste, y uno de nuestros principios es respetar ese uniforme y cumplir con todo el reglamento”.
Sin embargo, las normas de este establecimiento trascienden este ámbito y también hacen referencia a características como el estilo personal del alumno. Por tanto, no se le permite llevar pintura ni en el cabello, ni en la cara y tampoco el uso de aretes u otros similares (piercing).
Lo propio sucede en el Instituto Americano, donde su director, Freddy Paniagua, indicó que sus alumnos deben cumplir con un reglamento concertado con los padres de familia.
“Este reglamento se basa en la disciplina; el mismo que exige que el estudiante venga con el cabello cortado racionalmente, y no pueden llevar, en el caso de los varones, aretes”, ejemplificó.
Agregó que tampoco se permite “el pintado del cabello a los varones y señoritas”, y estas últimas no pueden usar maquillaje. Paniagua argumentó que estas reglas apuntan a una mejor disciplina y a “la práctica de valores cristianos, porque en el futuro queremos buenos ciudadanos”.
En la misma línea, el reglamento vigente en la unidad educativa pública Simón Bolívar también instruye el uso diario de un uniforme homogéneo para los alumnos y allí tampoco se permite el cabello largo.
Algo más flexibles son las normas que rigen en el colegio Loretto, donde a las mujeres se les permite llevar tinte en el cabello, siempre que no se trate de colores excéntricos, Asimismo, el uso de maquillaje “debe ser estrictamente moderado”. Los varones tampoco pueden lucir extravagantes dentro del aula.
Por otro lado, en todos los casos conocidos existen prohibiciones más bien relacionadas con la disciplina y el desempeño académico, como el uso de celulares, discman, MP3 y otros en el aula, porque, según coincidieron los entrevistados, distraen el proceso de aprendizaje.
Para el sicólogo Bismark Pinto, la escuela, en lugar de tomar en cuenta aspectos más importantes para el desarrollo humano, como la lealtad y la generosidad, “de pronto se concentra en cosas irrelevantes”.
“No quiero decir que se acepte cualquier cosa en los chicos, sino que mientras no le haga daño a los otros ¿por qué se va a rechazar cierta forma de vestir o de ser?”, agrega el especialista. Según Pinto, con estas restricciones “se inculca en los chicos a tener doble cara”, pues dentro del colegio siguen las normas y una vez afuera asumen la apariencia acorde con su personalidad.
“La escuela pretende que los estudiantes no se diferencien, cuando todo ser humano necesita diferenciarse del resto”, agrega el especialista.
Erick Jurado, coordinador del Programa Educativo en Potosí del Centro Boliviano de Investigación y Acción Educativa (Cebiae), sugiere que la escuela debe modernizarse en el sentido de asumir los cambios de la modernidad. “Se debe reconocer las identidades originarias, particularmente las del país y también las modernas urbanas, que llegan con la modernidad”.
Bismark Pinto añade que “si un chico está a lado del otro con ciertas características y se cree que éste ‘se va a contagiar’, eso es totalmente falso, porque las personas toman decisiones”.
Algunas normas escritas en contratos y reglamentos internos
En los contratos y reglamentos internos de establecimientos públicos y privados se especifican las normas disciplinarias y de otro tipo que estudiantes y padres de familia aceptan cumplir.
Horario • Los estudiantes deben respetar el horario de ingreso. Asimismo, asistir puntual y regularmente a clases.
Pago de pensiones • Los informes de exámenes y evaluaciones de los trimestres sólo se tratarán con quienes hayan cumplido con sus obligaciones.
Uniforme • El incumplimiento del uniforme dará lugar al no ingreso de los/as estudiantes al establecimiento educativo.
Alumnos • El cabello con corte clásico corto para los varones, no se permiten cabellos con tinturas y tampoco el uso de aretes u otros similares.
Alumnas • No se permiten cabellos con tinturas, aretes, a no ser sólo un par en las orejas; maquillaje estrictamente moderado.
Seguridad • Los alumnos deben abstenerse de asistir al colegio con alhajas, dinero excedente, radios, MP3, discman y afines.
Moral • Se prohíbe a los alumnos fumar, beber o jugar en forma agresiva, emplear lenguaje indecoroso, llevar armas cortantes y otros.
Aplicación • El radio de aplicación del reglamento comprende los alrededores del colegio y otro lugar en el que cometieran infracciones. www.la-razon.com/
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