En cinco años, pasó de prácticamente iletrada a ser una estudiante modelo y más
De 17 años, Ali será la representante de honor de su clase cuando se gradúe de Fairhill School en mayo.
Ali Cardaropoli, estudiante de duodécimo grado de la escuela
Fairhill en Plano, padece varios desórdenes auditivos y visuales
que hasta hace unos años le impedían leer incluso sus
propias tarjetas de cumpleaños.
DAVID FLICK March 25, 2008 DALLAS TX (The Dallas Morning News)
En las próximas semanas dirigirá una obra de teatro que
ella misma escribió e interpretará papeles
protagónicos en otras dos producciones escolares, una de ellas
en español.
Todo lo anterior al tiempo que supera discapacidades de aprendizaje que
hasta hace unos años le impedían leer incluso sus propias
tarjetas de cumpleaños.
“Trabajo más que los demás”, explicó
Ali. “Necesito tres horas para hacer una tarea que otros hacen en
dos.
Su maestra de inglés es testigo
“No se rinde”, dijo Jennifer Allen. “Es
difícil describirla. Nunca tuve un estudiante como ella”.
De niña, los profesores de la escuela pública a la que
asistía en Fresno, California, donde vivía entonces con su
familia, notaron que Ali tenía dificultades con las letras y los
símbolos. Eventualmente se le diagnosticaron varios
desórdenes auditivos y visuales.
“La cosa es que ella tiene una forma distinta de procesar la
información.”, dijo Joe Cardaropoli, su padre, gerente de
ventas en el distrito. Suzanne Cardaropoli, madre de Ali, dice que las
palabras y símbolos comunes eran tan ajenos para ella como lo es
un pictograma chino para un occidental.
“Podía ver una cosa diez veces y no reconocerla en la onceava”, refirió su madre.
En primer grado asistió a un centro de enseñanza privado
en San Luis Obispo, Calif., donde a sus padres les dijeron que nunca
iba a poder avanzar en un ambiente escolar ordinario.
En el condado de Orange, Calif., encontraron una escuela especializada
en discapacidad de aprendizaje. Ali estudió en esa escuela hasta
séptimo grado, cuando sus padres decidieron que ya había
dado todo lo que podía en ese sistema. Buscaron más
escuelas y con el tiempo optaron por Fairhill School, en el extremo
Norte de Dallas.
La compañía para la que trabajaba el padre de Ali lo
transfirió a Houston. El resto de la familia se
estableció en Plano, mientras que el señor Cardaropoli
iba y venía entre las dos ciudades. Eventualmente
consiguió un empleo que le permitió mudarse al Norte de
Texas. “La gente me dice que no sabe si hubiera podido hacer todo
eso, pero nosotros no lo pensamos dos veces”, dijo. “Como
padre, hay cosas que uno tiene que hacer”.
En Fairhill Ali floreció. “Cuando empezó estaba en
el nivel de ‘Cat in the Hat’”, dijo la señora
Cardaropoli. “El último libro que leyó fue de Harry
Potter”.
Jane Sego, directora ejecutiva de Fairhill, fue modesta al hablar de la
influencia de su escuela en Ali, al decir que la niña
traía habilidades en las que la escuela se pudo apoyar.
“Ya venía avanzada. No se puede decir que obramos un milagro”, dijo Sego.
Ali está dirigiendo los ensayos para Unopened Letters, una obra
escénica de un solo acto que ella escribió en el
transcurso del año pasado.
Basada en una historia real, la trama trata de la investigación
de un reportero sobre el origen de una bolsa llena con 300 cartas
dirigidas a Dios y hallada flotando en el mar. Las cartas motivaron al
reportero a reflexionar sobre su propia fe religiosa.
Unopened Letters será presentada el 10 de abril en el Centro
Eisemann, en un evento en que se serán interpretadas
también otras obras creadas por alumnos de Fairhill.
Entre ellas está La importancia de llamarse Ernesto, en la que Ali tiene el papel de la dominante Lady Bracknell.
Simultáneamente, está ensayando para interpretar a Lady
Macbeth en una versión en español de la obra de
Shakespeare. ALDIATx / FOTO BRANDON THIBODEAUX/ESPECIAL PARA EL DMN
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