Los adolescentes deberían dormir una hora más al día
Investigación realizada en Australia con 310 escolares de secundaria concluyó que los adolescentes deberían dormir, a lo menos, una hora más al día, para lo cual tendría que retrasarse el horario de inicio de clases en las mañanas.
Exceso de talleres afecta rendimiento de escolares · 15 minutos menos de sueño inciden directamente en las notas · Una hora menos de sueño provoca en el niño un desarrollo cognitivo inferior. Investigaciones otorgan rol clave al deporte y sueño en rendimiento escolar · Veinte minutos de deporte diariopermite rendir un 10% más · Una hora más de sueño favorece un desarrollo neuronal superior, equivalente a dos años de maduración. |
Sebastián Urbina 03/04/2008 CHILE (LaTercera)
La batalla que a diario libran los padres para lograr que sus hijos adolescentes despierten temprano para ir a la escuela no se debe a la holgazanería, apatía o desinterés de los menores. Un estudio australiano que aparece en la edición de marzo del Journal of Adolescence confirma que el reloj biológico de los jóvenes está programado para que ellos duerman, al menos, una hora más al día.
Para los doctores Suzanne Warner, Greg Murray y Denny Meyer -investigadores de la Swinburne University of Technology de Australia-, tras estudiar a 310 escolares de secundaria, quedó claro que la deuda de sueño que ellos van acumulando por dormir menos termina afectando su rendimiento escolar.
"La evidencia obtenida demostró que producto del temprano ingreso a clases en la mañana, los jóvenes acumulan sueño durante la semana, debido a que no duermen lo suficiente para sus necesidades. Por esta razón, los adolescentes refieren desánimo y mal funcionamiento durante el día", explican los autores.
SISTEMA DE AUTORREPORTES
Durante el trabajo, los científicos controlaron con autorreportes de los estudiantes su calidad de sueño, su estado de ánimo y su funcionamiento diario. Además, registraron las calificaciones, si preferían acostarse temprano o tarde y si madrugaban o dormían hasta tarde.
Así se concluyó que, según los jóvenes, ellos necesitan en promedio ocho horas y 45 minutos de sueño cuando van al colegio, pero en vacaciones duermen en promedio nueve horas y 12 minutos, lo cual representa la cantidad ideal de horas de sueño.
"La tendencia de muchos jóvenes de acostarse tarde y levantarse tarde ha sido calificada por años como flojera. El resultado de este trabajo respalda la creciente evidencia de que el ciclo sueño-vigilia de los adolescentes es distinto al de los adultos", dijo el doctor Russell Foster, de la U. de Oxford al diario The Telegraph. "Esta información debería influir en la forma que se estructuran los horarios de las escuelas", agrega.
PROBLEMAS DE APRENDIZAJE
Para el doctor Ennio Vivaldi, director del Laboratorio de Sueño de la Facultad de Medicina de la U. de Chile ya está bien establecido que los adolescentes requieren más sueño, que se duermen y se levantan más tarde. "Lo más importante es que la falta de sueño atenta contra el conocimiento, ya que el sueño consolida lo que se aprende", añade el doctor Vivaldi.
Según la coautora del estudio, la doctora Warner, los jóvenes están programados para dormirse más tarde debido a la hormona melatonina, que induce al cuerpo a dormir y que en la pubertad se secreta a horas más tardías del día. Por esto se encuentran lúcidos de noche y suelen usar computadores y otras tecnologías al acercarse la medianoche. Esto contraría la creencia de que son las tecnologías las que los llevan a trasnochar.
Según el doctor Vivaldi, "no es una hora impuesta desde fuera la que se debe respetar para dormir, sino lo que dice el reloj interno".
El rol que cumplen los ritmos culturales
Para el doctor Enrique Vicentini, neurólogo infantil de Clínica Santa María, el método de autorreportes es "más inexacto para realizar un estudio, porque refleja tendencias de opiniones entre los jóvenes, pero no da cuenta de los ritmos biológicos que son procesos complejos, que también involucran hormonas". Y advierte: "Si los jóvenes no se duermen a una hora adecuada no secretan, por ejemplo, hormona de crecimiento y pueden perder hasta 20% de su estatura".
También advierte que los adolescentes de hoy son "nativos digitales", es decir, "su lenguaje original es el digital audiovisual de las pantallas, a las que están expuestos desde los primeros meses de vida". A esto se suma la llamada "inercia atencional, en que al estar frente a la pantalla, la persona sigue mirándola".
Según el doctor Vicentini, si los adolescentes entraran más tarde a la escuela, llegarían igual trasnochados "porque buscan transgredir las normas. Por eso, más que ritmos biológicos, debemos controlar los ritmos culturales". LA TERCERA
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Exceso de talleres afecta rendimiento de escolares
15 minutos menos de sueño inciden directamente en las notas y una hora menos de sueño provoca en el niño un desarrollo cognitivo inferior.
María Victoria Barra 09/03/2008 CHILE (La Tercera)
Entrenamientos de básquetbol 3 ó 4 veces a la semana, dependiendo de los campeonatos. Taller de música en el colegio y clases particulares de guitarra. A todas estas actividades hay que agregar las seis horas diarias en el colegio y, a partir de este año, el preuniversitario.
Con todo esto, no es extraño que Joaquín Jerez (16), a veces, llegue medio dormido a las reuniones de su grupo de pastoral los viernes: "Hay semanas en que ando como zombie. En el año me estresa, pero al final vale la pena", comenta.
Según las encuestas de la Fundación Nacional del Sueño de EEUU, el 60% de los escolares tiene extrema somnolencia diurna. Más del 25% se duerme en clase, por lo menos, una vez a la semana. Esto se debe al sueño no reparador, porque el exceso de actividades provoca un desorden en los horarios o simplemente porque a la hora de dormir, los escolares manifiestan dificultades en conciliar el sueño.
Según los expertos, 8 horas diarias de sueño son lo mínimo recomendable, pues es el tiempo que le toma al cerebro procesar la información recibida durante el día (hasta los 21 años). El problema es que menos tiempo afecta directamente el desempeño académico: 15 minutos menos al día inciden directamente sobre las notas y una hora menos puede provocar un desempeño cognitivo equivalente al de un niño dos años menor.
El Dr. Kyla Wahlstrom, de la U. de Minnesota, encuestó a siete mil escolares sobre sus hábitos de sueño y sus notas. Los adolescentes con nota A (la máxima en el sistema norteamericano) tenían un promedio de 15 minutos más de sueño que los estudiantes con B, quienes, a su vez, tenían un promedio de 11 minutos más que los con calificaciones C, y éstos, tenían diez minutos más que los con nota D.
Sergio Muñoz (16), además de cursar Tercero Medio en un colegio de la capital, asiste tres horas a la semana a clases de viola en la Universidad Católica. Participa en la orquesta de su colegio y en la Sinfónica Juvenil Metropolitana, lo que requiere horas de ensayo y conciertos. Reconoce que hay días en que le cuesta mucho levantarse en la mañana y se demora más en salir de la casa.
La psiquiatra de Clínica Dávila, Marcela Abufhele, recalca la importancia de tener un buen esquema de actividades para no descuidar el colegio y bajar las notas: "A veces las actividades son más motivadoras que el colegio, entonces los niños dejan el estudio para última hora y calientan la materia en la noche". Además, hay quienes prefieren sacrificar el sueño nocturno con tal de estudiar para una prueba y recuperarlo después de que ésta ya ha pasado.
NO SOLO LOS ADOLESCENTES
Los especialistas coinciden en que una sobrecarga de actividades suele ocurrir en los escolares más grandes, pues son más independientes y pueden asistir por cuenta propia a sus compromisos. Además, sus actividades son más exigentes y demandan más tiempo adicional que las de los más pequeños, que suelen limitarse a juegos o instancias para socializar.
Sin embargo, los más chicos no se libran del cansancio. El Dr. Avi Sadeh de la Universidad de Tel Aviv realizó un estudio con 77 alumnos de cuarto y sexto grado. Descubrió que un niño somnoliento de sexto tiene un desempeño cognitivo en clases como uno de cuarto grado.
Además, el exceso de actividades puede generar dolores de cabeza o una clara disminución del apetito, problemas que pueden derivar en estrés infantil, caracterizado por ansiedad, la aparición de preocupaciones exageradas, la incapacidad para relajarse y controlar las emociones, etc.
"Cuando los niños se sobrecargan, muchas veces tiene que ver con la satisfacción de los papás. La idea de las actividades extra programáticas es que sean placenteras para los hijos", señala el psicólogo infanto-juvenil de Clínica Santa María, Raúl Carvajal. LA TERCERA
Investigaciones otorgan rol clave al deporte y sueño en rendimiento escolar
Veinte minutos de deporte diario y una hora más de sueño pueden marcar la diferencia en la sala de clases: lo primero permite rendir un 10% más, mientras que dormir más favorece un desarrollo neuronal superior, equivalente a dos años de maduración.
Sofía Vargas 25/02/2008 CHILE (La Tercera)
Está largamente demostrado que aspectos como la lectura y la alimentación tienen incidencia directa en el rendimiento de los niños. Pero nuevas investigaciones añaden otros factores, que hasta ahora se creía tenían una incidencia indirecta. Practicar deportes y dedicar horas al sueño son dos elementos relevantes en el desempeño académico . Por ejemplo, quienes realizan 40 minutos diarios de ejercicios tienen un rendimiento 10% superior que los sedentarios y aquellos que duermen 15 minutos menos tienen baja concentración y mayor dificultad para recordar lo que pasó el día anterior.
Dormir y realizar deportes activan la corteza pre-frontal del cerebro, encargada de controlar la toma de decisiones y la resolución de problemas; y favorecen las sinapsis o las conexiones neuronales que permiten el aprendizaje.
Un grupo de expertos de la Universidad de Georgia, EEUU, analizó los patrones deportivos de 94 niños entre 7 y 11 años. Los alumnos se dividieron en tres grupos. El primero desarrolló actividad durante 20 minutos, el segundo durante 40, y el tercero no realizó ningún tipo de actividad física. Todos los días, durante quince semanas, después de horario de clase, realizaron actividades como saltar cuerda, correr alrededor del gimnasio, jugar básquetbol y fútbol. Luego de las 15 semanas, los investigadores utilizaron un prueba para medir la capacidad de resolver problemas y el procesamiento de información. Los resultados fueron elocuentes: quienes realizaron 20 minutos de actividad física diaria tuvieron resultados un 6% superiores a los sedentarios, y quienes practicaron 40 minutos superaron a los sedentarios en 10%.
"Si no se realiza deporte o si los escolares sólo están sometidos a actividades de tipo intelectual, suele haber un mayor consumo de glucosa, lo que genera sensación de agotamiento, dolor de cabeza y disminución de la capacidad de atención", dice Enrique Vicentini, neurólogo de la clínica Santa María.
10 MINUTOS DE DIFERENCIA
Aún mayor es el impacto de dormir ocho en vez de siete horas. Una reciente investigación de la universidad de Tel Aviv, en Israel, midió los resultados de un buen dormir.
Con un dispositivo tecnológico, el neurobiólogo Avi Sadeh midió las horas de sueño de 77 alumnos, quienes tenían la instrucción de quedarse dormidos temprano. Al tercer día, el investigador fue a la escuela a medir los efectos. Los resultados: la brecha de rendimiento causada por una hora de diferencia en el sueño provoca que los estudiantes de sexto básico tengan un desarrollo neurobiológico de un estudiante de cuarto año. Es decir, la pérdida de una hora de sueño es equivalente a la pérdida de dos años de maduración y desarrollo cognitivo.
Otra investigación fue desarrollada por la Universidad de Minnesota. Los investigadores encuestaron a siete mil escolares sobre sus hábitos de sueño, descubriendo que incluso 10 minutos hacen la diferencia a la hora de hablar de rendimiento escolar. Los expertos dividieron a la población en tres grupos: el primero dormía 8 horas, el segundo 10 minutos menos y el tercero 20 minutos menos que los primeros. Los que dormían 8 horas eran obtenían las mejores notas.
La importancia de un buen dormir ha provocado que escuelas de Estados Unidos tomen medidas al respecto. En Minnesota, por ejemplo, todos los colegios retrasaron una hora su horario ingreso, aumentando en un 12% las notas. LA TERCERA
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PS
Los adolescentes deben retrasar una hora las clases matinales para prevenir el fracaso escolar, según un experto
VALENCIA, 10 Abr. (EUROPA PRESS) -
Médicos especialistas en tratamiento del sueño han recomendado en un ciclo organizado por la Universidad Católica de Valencia 'San Vicente Mártir' (UCV) retrasar una hora las clases matinales de los adolescentes para comenzarlas como norma general a las 9 de la mañana con el fin de mejorar el rendimiento y disminuir el fracaso escolar, según informaron hoy fuentes del Arzobispado.
Así, el médico Gonzalo Pin Arboledas, coordinador de la Unidad del Sueño de la Clínica Quirón de Valencia, expuso que la "pauta ideal" para un adolescente entre los 12 y los 16 años sería la que ya está implantada en algunos estados de Estados Unidos, así como en Alemania o Israel, donde las clases se inician una hora más tarde que en España.
Al respecto, señaló que, en general, uno de cada dos adolescentes tiene déficit de sueño, aunque "ni son conscientes ellos mismos, ni sus familiares, ni la comunidad educativa, ni sanitaria". Por ello, aconsejó que en las primeras horas de la mañana se realicen las actividades físicas al aire libre que hacen desaparezca la melatonina, hormona que les induce el sueño, y que segreguen la adrenalina y otra serie de sustancias que aumentan la vigilia.
Según Pin Arboledas, durante la adolescencia, "se produce un cambio curioso en la secreción de la melatonina que hace que el adolescente tenga tendencia a acostarse y a levantarse más tarde y eso no coincide con los horarios escolares". El "desconocimiento" de esta circunstancia por parte de médicos, psicólogos o pedagogos a la hora de planificar las actividades escolares de los adolescentes "es todo un problema hoy", advirtió.
Así, constató que un adolescente debería dormir alrededor de 9 horas cuando las últimas estadísticas reflejan que "el 52,8 por ciento de los jóvenes valencianos, de 14 a 16 años, van a clase habiendo dormido menos de 8 horas".
Entre las consecuencias del déficit de sueño figura la incapacidad del alumno de seguir las explicaciones del profesor, la tendencia a la agresividad e irritabilidad y el aumento de las dificultades a nivel de conducta.
Por otra parte, el experto recomendó que tanto el ordenador como los elementos de nuevas tecnologías no se encuentren en la habitación del adolescente, sino en una estancia común en la que el joven trabaje junto al resto de la familia".
De esta forma, "hay que conseguir que el dormitorio sea un lugar de descanso", apuntó el experto que reconoció que "uno no puede decirle a un adolescente que no use el ordenador por la noche si ve a su padre trabajar hasta altas horas de la madrugada en casa". EP
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