ANÁLISIS· Francisco García- Calabrés Cobo, Abogado
Final de curso
CÓRDOBA 19/06/2008 (DC)
Hoy, que la actualidad se vuelve particularmente agria para muchos,
permítanme, al hilo de las fiestas de fin de curso del colegio,
una mirada al pasado. Ahora que termina el periplo escolar para miles
de chavales, que apuran las últimas horas de clase, recuerdo con
nostalgia los años de pupitre y cartera, de cuadernos manidos y
ejercicios con tachones, de libros forrados con mimo, notas, y
excursiones extraescolares celebradas como un día grande en la
monotonía de los trimestres; de cursos académicos densos
en amigos y relaciones, en fiestas de cumpleaños y,
también, en conocimientos académicos. La escuela nos
socializaba, nos enseñaba a respetar los derechos de los
demás, los bienes a nuestro alcance y a nosotros mismos. Eran
tiempos de ilusiones enérgicas, de inocencias tardías, de
premios al esfuerzo y castigos sin vacaciones al demérito, y sin
que ello provocara la personalidad frustrada de nadie.
No se oía hablar de padres colegas de los hijos, ni había
tantas rupturas matrimoniales, ni existían tantas agresiones
entre compañeros más allá del "gafitas cuatro
ojos, capitán de los piojos", ni se daban malos tratos a los
progenitores con la frecuencia que ahora se denuncia. El término
bulling , ni menos aún el ciber bulling , no se habían
inventado aún, ni había observatorios de convivencia
escolar. Eramos felices corriendo tras una pelota, sin videoconsolas
donde matar a media humanidad o conducir a velocidades de
vértigo. El maestro ya era para todos, padres y alumnos, una
autoridad y un referente, sin que ningún juez tuviera que
decirlo.
Claro que no todo era idílico ni perfecto, que existían
menos recursos materiales, o nuestra formación en idiomas era
mucho más limitada que hoy. En el fondo, viendo ahora a nuestros
hijos, se repiten los mismos comportamientos de cualquier ser humano,
si bien percibo que las influencias del medio exterior, de la sociedad
en su conjunto puedan ser mucho mayores que entonces. Quizás
porque la familia ha perdido su fundamental peso e importancia en este
papel educativo, porque los padres y madres no tienen más tiempo
que el preciso en pagar la hipoteca y llegar a fin de mes.
Una locura colectiva que olvida lo principal. DC
Vacaci
nes en Europa
ALEMANIA
Las
vacaciones de verano duran seis semanas. Suelen empezar a mediados de
julio y terminar a finales de agosto. Hay cuatro paréntesis festivos a
lo largo del curso: otoño, Navidad, invierno y Semana Santa.
REINO UNIDO
En
Inglaterra y Gales las vacaciones durarán seis semanas: del 18 de julio
a principios de septiembre. Además de las vacaciones de Navidad y
Semana Santa, este curso ha habido una semana de fiesta en cada
trimestre.
FRANCIA
Las
vacaciones de verano durarán este año nueve semanas: se iniciarán el 3
de julio y se volverá a la escuela el 1 de septiembre. También ha
habido diez días de fiesta a mitad del primer trimestre y dos semanas a
mitad del segundo, aunque ninguna en el tercero.
REPÚBLICA CHECA
La
República Checa, que tiene un prestigioso sistema educativo que supera
al de España en algunos indicadores, tendrá este año nueve semanas de
vacaciones: del 30 de junio al 31 de agosto.
FINLANDIA
Es
uno de los países europeos donde antes empiezan las vacaciones. Se
iniciaron el 31 de mayo y terminarán a mediados de agosto: entre 10 y
11 semanas. Las políticas de conciliación facilitan que los padres
puedan estar con los niños.
ESPAÑA
Tiene
uno de los periodos vacacionales más largos del continente, según el
informe Organización del tiempo escolar en Europa, recién publicado por
la Comisión Europea: doce semanas y tres días.
ITALIA
Supera
incluso a España. Los alumnos italianos ya están de vacaciones, en la
mayoría de las regiones desde el 7 de junio, y no volverán a la escuela
hasta septiembre: serán entre 12 y 13 semanas. LA VANGUARDIA
¿Cómo sacar provecho de las largas vacaciones escolares?
FRANCESC XAVIER MORENO OLIVER - Profesor del departamento de Pedagogía Aplicada Universitat Autònoma de Barcelona
Los padres deben garantizar, con actividades, que el proceso educativo no se interrumpa
BARCELONA - 19/06/2008 (LA VANGUARDIA)
Las vacaciones escolares tienen una función educativa importante. Unas vacaciones programadas con actividades de calidad darán continuidad al proceso educativo. A la inversa, unas vacaciones donde el tiempo libre de nuestros escolares esté vacío de contenido repercutirá negativamente en su proceso formativo integral. Existen numerosas investigaciones, entre ellas, las de la Universidad Johns Hopkins (EE. UU.), donde queda demostrado que tras un periodo vacacional exento de actividades educativas, no necesariamente de índole escolar, se produce una pérdida de competencias, principalmente lectoras y matemáticas. Investigaciones que podemos complementar con la tesis del informe Coleman, donde se afirma que todo lo que ocurre fuera de la escuela explica de forma significativa el rendimiento escolar de los alumnos. LV
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