Las autoridades podrían hacer algo
más para atajar lo que yo considero desmanes
CARTAS LNE · Oviedo 22 JUL 2008
“
Soy profesor de Educación Secundaria en el IES Astures de
Lugones y con este artículo quisiera ejercer mi derecho a la
libertad de expresión.
Recientemente, de forma casual, haciendo una consulta en internet, un
profesor del centro descubrió una página web
(www.estuturno.com), elaborada por nuestros alumnos en la cual figura
el nombre de nuestro instituto y donde hay un listado de algunos de los
docentes, con apodos y motes incluidos, en la cual se hace una
valoración numérica, en definitiva, como resultado de una
votación, se da una calificación de los susodichos
profesores respecto a su aptitud académica. A algunos de
nosotros esto nos pareció intolerable, ya que consideramos que
de entrada atenta contra la dignidad del profesorado y, por otro lado,
ello supone un ejercicio ilícito de la libertad de
expresión, tan de moda hoy en día, sin olvidar la mala
imagen que con ello se da del centro.
En este sentido planteo hasta qué punto alguien, sin mi
consentimiento, puede publicar en la red datos sobre mi persona, tales
como nombre y apellidos (en algunos casos acompañado de mote o
apodo), el lugar donde trabajo, y lo que aún es más grave
valorar o calificar mi trabajo como profesor con quién sabe
qué criterios, en el mejor de los casos totalmente arbitrarios
por descartar los malintencionados.
Si los que nos dedicamos a esto de la enseñanza no
tuviéramos suficientes elementos de presión, el mal uso
de las nuevas tecnologías nos aporta uno más.
¿Y sobre todo esto, cómo ha reaccionado el profesorado?
La mayoría calla o se resigna (a ello estamos acostumbrados),
algunos lo consideran una chiquillada sin importancia que provoca una
sonrisa, otros lo justifican por el hecho de que este tipo de
páginas parece bastante frecuente en internet (también
las hay neonazis o pedófilas, digo yo), pero lo más
sorprendente para mí es que algunos no ven motivo alguno para la
denuncia de tal tropelía. Pero algunos pocos nos sentimos
realmente, una vez más, avasallados en nuestro derecho a la
intimidad, protección de datos, pero sobre todo en lo que se
refiere a nuestra dignidad profesional.
Por último me planteo si las direcciones de los centros de
enseñanza y la Administración (Consejería de
Educación), enterados de ello, no podrían hacer algo
más para atajar lo que yo considero desmanes, porque creo hace
referencia a una cuestión pedagógica, relacionada
íntimamente con la educación. Con esto no quiero decir
que se trate aquí de tomar represalias, aunque tampoco
sería descartable, sino sobre todo de educar a nuestros alumnos
en lo relativo a la libertad de expresión, y sobre ello tenemos
responsabilidad los profesores, pero también los padres y no
faltaba más, las direcciones de los centros de enseñanza
y la Administración.
Finalmente diré que ante estas circunstancias uno se siente
indefenso, a la intemperie, con ausencia de apoyos, incluso por parte
de nuestros propios compañeros de profesión, ya que, por
suerte o por desgracia, estamos ante un colectivo en el que el
«corporativismo» que les sobra a algunos, a nosotros nos
falta, con lo cual se puede afirmar que hasta que a uno no le afectan
en carne propia los acontecimientos, éstos carecen de
importancia, y si ello llega a ocurrir, ya se sabe: allá te las
compongas como buenamente pueda. Eso si nos llenamos la boca e inflamos
nuestro espíritu de pedagogos con las comisiones de
coordinación pedagógica, actividades interdisciplinares,
reuniones de equipos docentes... y cómo no, Educación para la
Ciudadanía”.
Francisco Isern González
LNE
www.estuturno.com anima a los alumnos a participar y les reta a calificar (?!) a sus profesores.
"Llegó el momento de calificar a los que siempre nos califican.
Aquellos verdaderos profesores y maestros quienes entregan día a día correctamente su saber seguramente encontrarán los agradecimientos de sus alumnos..."
* El que conoce el percal del ambiente escolar está leyendo en la última frase todo lo contrario a lo que materialmente dice. Esto es: está animando al inconformista adolescente a sacar toda la basura que lleva sobre cualquier "injusticia" (?!) colegial, aprovechándose del aparente anonimato -al menos temporal- que tiene Internet. O a mofarse sin más del adulto que le pone firme en clase. No creo que haya agradecimientos precisamente hacia nadie, sino todo lo contrario.
La desventaja y la vejación están servidas.
seina
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