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El trabajo, de un investigador de la Universidad de La Laguna y de un profesor de la Universitat de València, ha sido publicado en una revista científica
Los niños leen más rápidamente y con menos errores las palabras que tienen vecinos ortográficos, es decir, las palabras a partir de las cuales se pueden construir otras simplemente cambiando una letra (como ‘menta’, que puede dar lugar a ocho palabras diferente entra las cuales están lenta, renta, manta, venta, o mente). Por el contrario, las palabras con pocos vecinos (como ‘rural’, que sólo puede dar lugar a una palabra, ‘mural’ ) presentan más dificultades.
El trabajo está resumido en el artículo científico ‘Children like dense neighborhoods: Orthographic Neighborhood density effects in novel readers’, firmado por Jon Andoni Duñabeitia, investigador de la Universidad de La Laguna y por el profesor Eduardo Vidal-Abarca, del Departamento de Psicología de la Universitat de València. El artículo ha sido publicado en la Spanish Journal of Psychology.
El efecto descrito se había encontrado con adultos, pero había muy pocos estudios con niños, y los que había solo habían examinado el caso de niños de segundo y tercero de primaria hablantes de inglés como lengua nativa. En el estudio recientemente publicado se han examinado más de 160 niños desde primero hasta sexto de primaria, escolarizados en castellano. Los niños tenían que decidir lo más rápidamente si palabras aisladas que aparecían en el centro de una pantalla de ordenador durante unos segundos eran palabras reales o no. Se presentaban palabras reales (como ‘menta’ o ‘mural’ ), e inventadas (‘juda’ o ‘deta’ ), si bien para la presente investigación solo se analizaron los errores y la velocidad de lectura de las palabras que tenían muchos vecinos ortográficos y las que tenían muy pocos.
El estudio arroja luz sobre cómo leen palabras los niños. Cuando se comienza a leer, los niños aprenden reglas para transformar las letras o las sílabas en sonidos. Por ejemplo, los niños aprenden que ‘ma-no’, ‘ma-lo’, o ‘ma-sa’, todas comienzan por unas letras que tienen el sonido MA. Poco a poco, los niños van aprendiendo a dividir las palabras en sílabas y a asociar rápidamente sílabas (o letras) con sonidos de forma que cuando ven una palabra que nunca han leído antes son capaces de leerla (por ejemplo, ‘bro-mis-ta’ ). Conforme los niños van avanzando en la lectura, en lugar de emplear la ruta de lectura “indirecta” de dividir-asociar (p. ej., ‘pa-jar’ ) van empleando otra “directa” que les permite leer sin dividir “pajar”.
Se pensaba que en castellano los niños seguían empleando la ruta “indirecta” durante mucho tiempo ya que es una lengua con una correspondencia muy clara entre las letras y los sonidos (a diferencia del inglés donde las letras se pronuncian de forma diferente dependiendo del resto de letras que acompañan, como ‘hair’ y ‘half’ ). El estudio prueba que también en castellano los niños usan la ruta directa muy pronto, mucho antes de lo que se pensaba. Parece que la ruta “indirecta” es la entrada en la lectura, pero muy rápidamente, al final de primer curso de primaria, los niños se pasan a la rutas “directa”, el mecanismo habitual de lectura adulta. Naturalmente, la ruta indirecta sólo se puede utilizar con palabras ya leídas previamente cuya forma gráfica se ha almacenado en nuestra mente. Lo sorprendente es lo rápidamente que nuestra mente aprende a utilizar una ruta de lectura más rápida y eficaz. UV
The Spanish Journal of Psychology
Children Like Dense Neighborhoods: Orthographic Neighborhood Density Effects in Novel Readers
Jon Andoni Duñabeitia; Eduardo Vidal-Abarca
Abstract
Previous evidence with English beginning readers
suggests that some orthographic effects, such as the orthographic
neighborhood density effects, could be stronger for children than for
adults. Particularly, children respond more accurately to words with
many orthographic neighbors than to words with few neighbors. The
magnitude of the effects for children is much higher than for adults,
and some researchers have proposed that these effects could be
progressively modulated according to reading expertise. The present
paper explores in depth how children from 1st to 6th grade perform a
lexical decision with words that are from dense or sparse orthographic
neighborhoods, attending not only to accuracy measures, but also to
response latencies, through a computer-controlled task. Our results
reveal that children (like adults) show clear neighborhood density
effects, and that these effects do not seem to depend on reading
expertise. Contrarily to previous claims, the present work shows that
orthographic neighborhood effects are not progressively modulated by
reading skill. Further, these data strongly support the idea of a
general language-independent preference for using the lexical route
instead of grapheme-to-phoneme conversions, even in beginning readers.
The implications of these results for developmental models in reading
and for models in visual word recognition and orthographic encoding are
discussed.
Resumen
La investigación previa con lectores
principiantes de ingles sugiere que algunos efectos ortográficos, tales
como los efectos de la densidad (vecindad ortográfica), podrían ser más
fuertes para los niños que para los adultos. En especial, los niños
responden con mayor precisión a las palabras con muchos vecinos
ortográficos que a las palabras con pocos vecinos. La magnitud de los
efectos para los niños es mucho más alta que para los adultos, y
algunos investigadores han propuesto que estos efectos podrían
modularse progresivamente en función de la competencia lectora. Este
estudio explora en profundidad cómo los niños de 1º a 6º curso llevan a
cabo una decisión léxica con las palabras procedentes de vecindades
ortográficas densas o escasas, atendiendo no sólo a las medidas de
precisión sino también a las latencias de respuesta, mediante una tarea
controlada por ordenador. Nuestros resultados revelan que los niños
(como los adultos) muestran claros efectos de densidad (vecindad
ortográfica), y que dichos efectos no parecen depender de la
competencia lectora. Al contrario de observaciones previas, el trabajo
actual muestra que los efectos de vecindad ortográfica no se modulan
progresivamente según la competencia lectora. Además, estos datos
claramente apoyan la idea de la preferencia por la ruta léxica, que no
depende del lenguaje, en vez de las conversiones grafema-a-fonema,
incluso en lectores principiantes. Se comentan las implicaciones de
estos resultados para los modelos evolutivos de la lectura y para los
modelos de reconocimiento visual de las palabras y la codificación
ortográfica.
Descriptores: lexical access | reading development | orthographic neighborhood | density effect
Editor: Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid
Publicación: 2008-05
Tipo: artículo original
Formato: PDF
Fuente: The Spanish Journal of Psychology 1138-7416 2008, Vol. 11 nº 1
Idioma: Inglés
Derechos: De la revista
By: CSIC
Tags: lectura, estudio, investigación, sílabas, palabras, proceso, aprendizaje
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