Se trata de la tercera polémica de la ceremonia inaugural
Los funcionarios chinos no acaban de entender el interés de la prensa extranjera por la diferencia entre ficción y realidad
· Mientras
Yang de 7 años ponía la voz y Lin de 9 la imagen interpretando ´Canción para la patria', niños de las 56
etnias chinas ataviados con los vestidos típicos comenzaban a invadir
la cancha alrededor de una bandera gigantesca de su país

AGENCIAS. Pekín (China) Domingo, 17 de agosto de 2008 (DDN)
La polémica sigue sobre la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos, en la que no sólo la niña cantora del himno nacional era falsa, sino también parte de los 56 niños escogidos para representar a las minorías étnicas del país asiático. "Algunos de los que actuaron vestían trajes de las minorías étnicas, lo que es muy normal en las actuaciones en China. No tiene nada de especial", señaló Wang Wei, vicepresidente ejecutivo del comité organizador, BOCOG.
Según esta fuente, cuyas declaraciones fueron recogidas por el diario independiente "South China Morning Post", algunos de los niños que representaban a minorías étnicas eran en realidad de la etnia mayoritaria china Han.
Grupos de derechos humanos internacionales han criticado la política que Pekín lleva a cabo con las minorías étnicas que, en el caso de tibetanos y uigures, es represiva y está poniendo en peligro la pervivencia de su identidad, mientras que el Gobierno sostiene que respeta y promueve las culturas locales.
Se trata de la tercera polémica de la ceremonia inaugural, en la que la encantadora niña de coletas Lin Miaoke aparentemente entonó la "Oda a la madre patria", cuando en realidad era la voz de Yang Peiyi, una niña regordeta y de dientes desparejados, quien ponía la voz.
La tercera "falsificación" consistió en la creación mediante gráficos de ordenador de algunos de los fuegos de artificio que pudieron verse "en directo" por el televisor.
En un país considerado el reino de la copia y la falsificación y en la que la mayoría del pueblo cree ciegamente en la propaganda oficial, los funcionarios chinos no acaban de entender el interés de la prensa extranjera por la diferencia entre ficción y realidad.
"Creo que están siendo muy meticulosos (con sus preguntas). No voy a discutir con ustedes", señaló Wang.
El portavoz agregó que desconocía los detalles concretos sobre el "cambiazo" de los niños étnicos y de dónde provenían estos. "China tiene este tipo de tradiciones en las artes interpretativas, en las que se pueden llevar trajes de minorías étnicas".
"Mientras sea necesario, los actores llevarán trajes para simbolizar la amistad y alegría del pueblo", añadió. DDN
Pekín, 17 ago (EFE)
"Algunos de los que actuaron vestían trajes de las minorías étnicas, lo que es muy normal en las actuaciones en China. No tiene nada de especial", señaló Wang Wei, vicepresidente ejecutivo del comité organizador, BOCOG.
Según esta fuente, cuyas declaraciones fueron recogidas por el diario independiente "South China Morning Post", algunos de los niños que representaban a minorías étnicas eran en realidad de la etnia mayoritaria china Han.
Grupos de derechos humanos internacionales han criticado la política que Pekín lleva a cabo con las minorías étnicas que, en el caso de tibetanos y uigures, es represiva y está poniendo en peligro la pervivencia de su identidad, mientras que el Gobierno sostiene que respeta y promueve las culturas locales.
Se trata de la tercera polémica de la ceremonia inaugural, en la que la encantadora niña de coletas Lin Miaoke aparentemente entonó la "Oda a la madre patria", cuando en realidad era la voz de Yang Peiyi, una niña regordeta y de dientes desparejados, quien ponía la voz.
La tercera "falsificación" consistió en la creación mediante gráficos de ordenador de algunos de los fuegos de artificio que pudieron verse "en directo" a través del televisor.
En un país considerado el reino de la copia y la falsificación y en la que la mayoría del pueblo cree ciegamente en la propaganda oficial, los funcionarios chinos no acaban de entender el interés de la prensa extranjera por la diferencia entre ficción y realidad.
"Creo que están siendo muy meticulosos (con sus preguntas). No voy a discutir con ustedes", señaló Wang.
El portavoz agregó que desconocía los detalles concretos sobre el "cambiazo" de los niños étnicos y de dónde provenían estos. "China tiene este tipo de tradiciones en las artes interpretativas, en las que se pueden llevar trajes de minorías étnicas". Telecinco
Eran de la misma etnia
AFP.- Los 56 chinos que portaron la bandera de China en el momento que representaba la armonía nacional eran en realidad de la etnia mayoritaria Han, según un responsable de la tropa de bailarines, informa el Asian Wall Street Journal.
"Creo que pensaron que los niños tenían una imagen muy natural y agradable", declaró Yuan Zhifeng, subdirector de la Tropa Artística de la Galaxia Infantil, según esa fuente.
El grupo estaba formado en realidad únicamente por niños de la etnia Han, que supone más del 90% de los 1.300 millones de habitantes que cuenta China, según el periódico.
La organización de los Juegos Olímpicos afirmó de forma inequívoca que los niños pertenecían a los 56 grupos étnicos del país.
"Un total de 56 niños de otros tantos grupos étnicos chinos se agrupan en torno a la bandera nacional china, representando a los 56 grupos étnicos", decía el 'dossier' de prensa de la ceremonia inaugural.
El asunto coincide además con un momento sensible para China en el tema de los grupos étnicos, ya que los budistas del Tíbet y los musulmanes uigures han aprovechado para dar publicidad a sus causas, denunciando la represión china.
La persona del grupo artístico que respondió al teléfono este viernes no quiso responder a las preguntas de AFP y no había disponible ningún portavoz del comité organizador de los Juegos para comentar el asunto. AFP
Belinda Goldsmith /REUTERS.-
Algunos medios de comunicación informaron de que los chicos pertenecen al grupo artístico de Galaxy Children, donde trabajan jóvenes actores y actrices en su mayoría provenientes del grupo étnico dominante Han, que conforma cerca del 92 por ciento de los 1.300 millones de habitantes de China.
Pero el programa de la ceremonia de cuatro horas y media indicó que los niños eran originarios de diferentes grupos.
"Cincuenta y seis niños originarios de 56 etnias chinas se agrupan alrededor de la bandera nacional y representan a los 56 grupos étnicos", se lee en la guía de prensa para la ceremonia de inauguración.
La sustitución surge como consecuencia de la lucha de China para mantener los conflictos con los grupos étnicos fuera de la luz pública durante los Juegos Olímpicos.
Grupos defensores de derechos humanos han intentado usar la atención mundial que está puesta sobre los Juegos para destacar lo que ellos consideran represión por parte del Gobierno a los tibetanos y a los uighures musulmanes de Xinjiang.
El viernes por la mañana manifestantes a favor de los tibetanos montaron una protesta en Pekín, afuera del edificio de la CCTV, centro de la televisión estatal.
"Tíbet es parte de China y el mundo entero lo reconoce. El movimiento 'free Tíbet' no es bienvenido aquí", concluyó. SWISSinfo
Niños olímpicos
ANÁLISIS· YAZMIN LÓPEZ RECEK
Domingo, 17 Agosto, 2008
Aunque el significado de la palabra “Fuwa” (con la cual se denominó a las mascotas olímpicas) sea “niño bendecido”, en Beijing hemos visto diversas formas en las cuales los niños y niñas chinos no han sido tan bendecidos.
Primero recordemos el vergonzoso escándalo en que la hermosa niña de vestido rojo sirvió de pantalla a la majestuosa voz de una pequeña china que fue escondida tras bambalinas por no ser considerada suficientemente bella para ser expuesta al mundo, independientemente del enorme talento que la arropa.
El segundo escándalo de los niños en la inauguración tiene que ver con la faramalla montada para hacer creer al mundo que los 56 niños eran de las 56 etnias chinas, mientras que esto era sólo un truco. En realidad los niños y niñas sólo iban “disfrazados” pues la mayoría era del grupo Han. Esto no se ve nada bien si consideramos los señalamientos mundiales existentes en torno al trato que da China a sus minorías, especialmente a los tibetanos y uigurs.
A estos eventos piratas se sumaron los fuegos artificiales falsos de la ceremonia inaugural. Con todo esto, nada mal caería verificar la autenticidad de las medallas.
A esta serie de pésimas utilizaciones de la infancia para la inauguración de los juegos, podemos sumar la casi ausencia de los niños pekineses, ya que aunada a la reducción poblacional de los mismos como producto de una exitosa política de planificación familiar, se encuentra la decisión de algunos padres de familia de ausentar a los pequeños y pequeñas de la ciudad de Beijing mientras duran los juegos. Todo esto al punto de que una televisora incluso ha generado una sección en que un niño “busca” (literalmente) a los otros niños de Beijing.
Por otra parte están los niños olímpicos que dejan de ser niños. Tras las olimpiadas se espera que incremente el número de aspirantes a ingresar al Centro de Alto Rendimiento Deportivo (¿tendremos algo así en México?), considerara hoy por hoy la máxima fábrica de campeones olímpicos, y cuyo ingreso a la misma pasa por un riguroso proceso de selección basado no sólo en las habilidades deportivas del menor, sino en su genética, la calidad de sus cuerpos, la medida de sus músculos y la capacidad de crecimiento. Todos estudios a los que son sometidos no únicamente los menores, sino también sus padres, quienes al ingreso del menor comprenderán que esto significará que en los próximos 10 a 15 años sólo verán a sus pequeños a lo mucho un día a la semana.
Por último, podríamos hablar de los niños que serán, de forma textual “olímpicos”. Estos son los cerca de 4000 niños (sino es que más) que hasta ahora han sido registrados con el nombre de “Ao Yun”, que significa “Olímpico”. www.milenio.com
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