Se acabaron las vacaciones, es hora de volver a la escuela. Niños, padres y maestros deben prepararse.
↓ Hágase amigo del profesor. La confianza con el maestro genera un buen rendimiento escolar y fomenta una buena autoestima en el niño
↓ Expertos recomiendan que el peso de las mochilas de los escolares no sobrepase el 10% ó el 15% de su peso corporal
Redacción EL COMERCIO- 27 AGOSTO 2008- QUITO Ecuador
Se acerca la hora de retornar a las aulas, los alumnos de todas las edades tienen sentimientos encontrados: por un lado se acaban los días de vacación pero, al mismo tiempo, hay una ilusión por el comienzo de un nuevo año y el reencuentro con los compañeros.
Algunos niños se sienten nerviosos y asustados al pensar en el primer día de clases, porque son muchas las cosas nuevas que enfrentar: nuevos profesores, nuevos amigos y, en algunos casos, nuevas escuelas. Por fortuna, estas preocupaciones se mantienen por poco tiempo y los chicos nuevamente se sienten como peces en el agua.
La importancia de una buena adaptación a la escuela y al colegio por parte de los alumnos requiere de algunas recomendaciones que les presentamos y que forman parte de un material preparado por la Academia Americana de Pediatría.
Haga más fácil ese primer día
Niños que dan gritos desgarradores, chorros de lágrimas, papás desesperados que se sienten entre culpables e incapaces de hacer nada por cambiar el difícil momento; mientras muchos niños pequeños, enrollados como pulpos a las piernas de mamá o colgados del cuello de papá, se niegan a abandonarlos y a ingresar al aula, desde donde otros niños más tranquilos observan asombrados, son algunas de las escenas tétricas del ingreso por vez primera a la escuela. Eso no tiene por qué ser así.
En la actualidad, por fortuna, se prepara mejor a los niños, maestros y padres para evitar estas escenas y permitir que ese primer día no quede en la mente de nadie como un episodio doloroso sino como un comienzo de una etapa de aprendizaje y diversión. Para ello, los padres deben preparase y preparar a sus hijos. Recordar que el suyo no es el único estudiante que se siente algo inquieto frente a la nueva experiencia. Hablarles sobre lo que van a aprender, sobre todas las actividades que van a desarrollar, etc., les dará tranquilidad y disipará su temor.
Los maestros, por su parte, saben que los estudiantes están ansiosos y, por tanto, harán esfuerzos adicionales para asegurarse de que todos se sientan tan cómodos como sea posible. Ellos seguramente iniciarán ese día presentándose a los chicos y hablarán sobre lo que van a estudiar en ese año. Algunos pedirán a sus alumnos antiguos que cuenten algo sobre sus vacaciones y a los nuevos que se presenten al resto de la clase. Comentarán sobre las reglas básicas de la escuela, lo que está o no permitido en sus aulas y pedirán a sus alumnos que levanten su mano cada vez que necesiten informarse más y mejor sobre algo o necesiten permisos para ir al baño, a la enfermería, etc.
Es muy posible que ese primer día también hagan un recorrido por las diversas instalaciones escolares para que los nuevos alumnos se familiaricen y se integren al grupo de mejor manera. Entregarán, además, los horarios correspondientes para que los chicos puedan organizarse mejor en sus estudios y lleven los útiles escolares necesarios para cada jornada.
Sin embargo, pudiera ser que, aunque los padres hagan todo lo posible por preparar a sus hijos y los maestros colaboren desde su aula para que todos los estudiantes se sientan a gusto, algunos niños no logren aclimatarse en este nuevo espacio. Será entonces necesario hablar con ellos para investigar qué es lo que impide que logren sentirse a gusto en la escuela. Si fuera del caso, los maestros sugerirán una visita al psicólogo escolar o pedirán a los padres mayor información sobre situaciones por las que pudieran estar atravesando y que pudieran ser la causa de su ansiedad.
Los padres deben insistir en la importancia de la planificación eficaz del tiempo de estudio y el cumplimiento de horarios establecidos.
Sugerencias que facilitarán las cosas
Los padres deben conversar con sus hijos sobre los aspectos positivos del inicio de clases: decirles que será muy divertido, pues verán nuevamente a sus amigos y conocerán nuevos compañeros. Recordarles buenas experiencias del año anterior, como su animado regreso a casa luego del primer día, es muy aconsejable para disipar sus ansiedades.
Es conveniente sugerir a los chicos el contactar a sus amigos más cercanos antes del primer día de clases para conversar por teléfono y ponerse de acuerdo en ir juntos en el bus o en verse a la hora del recreo, por ejemplo.
Si los padres creyeren del caso pueden acompañar a sus hijos el primer día a la escuela. Esto es, por supuesto, obligatorio cuando se trata del inicio del preescolar y el primer grado.
TENGA EN CUENTA
Adquirir los útiles escolares, uniformes y más enseres a tiempo es muy importante, pues se evitarán los apuros de último momento.
Es importante que la noche anterior se deje todo listo: uniformes, mochila con todos los útiles. La mañana siguiente se deberá preparar la lonchera.
Los niños necesitan dormir al menos ocho horas la noche anterior al primer día de clases y levantarse temprano para evitar los apuros que causan ansiedad en padres de hijos.
Un desayuno completo que incluya fruta, cereales y huevos es imprescindible. EL COMERCIO
Hágase amigo del profesor
La confianza con el maestro genera un buen rendimiento escolar y fomenta una buena autoestima en el niño.
Esto pasó hace más de 30 años. Pilar era una niña temerosa que no quería ir a la escuela, porque su profesora la martirizaba a diario. Ella no tenía una buena relación con su maestra. Y eso también se reflejaba en su libreta de calificaciones.
El temor que sentía hacia la maestra era tan profundo que lloraba para no ir a clases. Cuando llegó a la secundaria todo cambió. La relación con sus profesores fue más cordial y sus notas también mejoraron. Ella se sentía feliz y fue una de las mejores alumnas de su curso y hasta abanderada.
Esto demuestra que el hecho de llevarse bien con los profesores pude influir en el rendimiento escolar. Ruth Orbe, psicopedagoga y psicóloga del Colegio de Liga y de Campus Grupal, señala que es indudable que cuando los niños y adolescentes se llevan bien con sus profesores, la relación afectiva fluye y permite un aprendizaje positivo.
“Los niños se sentirán seguros con sus profesores y serán capaces de ser auténticos y podrán, de la misma manera escuchar y comprender, llegar a consensos, preguntar, establecer reglas dentro del salón de clase, trabajar en equipo, ser solidarios y empáticos, factores que se relacionan con otro tipo de aprendizaje, que Daniel Goleman llamó aprender para la vida. Recordemos que para los niños sus profesores son las personas más cercanas fuera del entorno familiar”.
Hernán Loya, asesor de derechos de la niñez y la adolescencia de Plan Internacional Inc, precisa que una relación positiva con su maestro va a promover un buen desempeño académico y fomentará una buena autoestima. El reto de establecer esta relación positiva es de las dos partes, pero es el adulto el mayor responsable, porque los niños y adolescentes están en procesos de formación y esto requiere respeto, paciencia y, sobre todo, mucho amor.
La cuestión es que la relación entre el alumno y el maestro se construye de lado y lado. Por ello, es importante que traten de compartir y que busquen momentos para conversar, por ejemplo durante el recreo, en un juego o en el tiempo del refrigerio.
La relación entre los dos actores del proceso dependerá, según los especialistas, de un sinnúmero de factores, como por ejemplo de la madurez evolutiva del niño, los rasgos de su personalidad, su estabilidad emocional, sus habilidades sociales, su entorno familiar, su motivación para aprender; pero fundamentalmente del maestro, de sus habilidades para enseñar, de su inteligencia emocional, de sus habilidades sociales y, sobre todo, de su vocación, su ética y su inmenso amor a la niñez.
Pero, también debe existir una actitud positiva de parte del niño, quien debe acudir siempre dispuesto a aprender y a prestar atención al profesor.
Es importante que los padres visiten y conozcan más sobre la institución en la que quieren que su hijo estudie y luego decidan si es el establecimiento que desean para su desarrollo. Deberán tomar en cuenta factores relacionados con el entorno educativo como la filosofía de la institución, el clima laboral, su liderazgo, el ambiente físico acogedor, la infraestructura y el equipamiento.
Los especialistas piensan que si queremos un entorno donde el niño pueda formarse con respeto a su dignidad y donde se estimulen sus potencialidades y habilidades sociales, entonces habrá que buscar una institución con características democráticas, entendiéndose por ello, un ambiente donde se puedan fortalecer la participación, la autenticidad, la criticidad, el juego, el respeto mutuo, la disciplina positiva, esas características que, según Daniel Goleman, son fundamentales para estructurar inteligencia emocional.
TENGA EN CUENTA
Sin prejuicios Una publicación de KidsHealth señala que no hay que crear falsas expectativas sobre los maestros, según lo que han escuchado de otros alumnos. “Un profesor que tiene fama de duro puede ser sencillamente una persona que se toma muy en serio su profesión.
Tiempo Es posible que tu profesor no sea de tu agrado, pero esa solo puede ser una impresión del momento, con el tiempo las cosas pueden cambiar y la relación mejorará sustancialmente, solo es cuestión de abrir la puerta para ello.
Sin salida KidsHealth señala que si el problema parece difícil de solucionar, lo mejor es hablar con un adulto de confianza, como los padres o el psicólogo del centro. Ellos podrán organizar una reunión para aclarar este problema. Este tipo de entrevistas puede ayudar a aclarar las cosas y a mejorar la situación. “El objetivo de ambas partes debería ser lograr confianza y entendimiento mutuos”.
Responsabilidades El alumno debe dar lo máximo de sí mismo, sea en clase, en los trabajos o deberes que le manden a la casa o a la hora de los exámenes, además deberán asistir con todos los materiales y trabajos realizados. EL COMERCIO
Expertos recomiendan que el peso de las mochilas de los escolares no sobrepase el 10% ó el 15% de su peso corporal
Advierten de que las posturas "chepadas" que adoptan las niñas
en la pubertad con el crecimiento de los senos suelen ser
"difíciles de corregir" en la edad adulta
MADRID, 26 Ago. (EUROPA PRESS) -
Expertos recomiendan que el peso de las mochilas de los
escolares no sobrepasase el 10 ó el 15 por ciento del peso
corporal del niño, y destacan la importancia de adaptar la
altura de pupitres en la escuela y de mesas de estudio en el hogar, ya
que puede provocar problemas de espalda.
Según informaron hoy especialistas de la
Clínica Armstrong Internacional de Madrid, la columna del
niño debe quedar a 90º respecto a las caderas, y las
rodillas han de estar a 90º con los pies apoyados cuando
permanezca sentado. En este sentido, advirtieron de que una mala
adecuación de pupitres, mesas de estudio y sillas provoca que el
alumno lleve la cabeza y la columna hacia delante, lo que sumado a la
acción de la gravedad produce sobrecarga y tendencias posturales
hacia el dorso curvo (chepa), y la cabeza y cuello hacia delante.
En cuanto a la forma de caminar, los expertos indicaron
que es necesario fijarse en el hábito del menor, ya que en
muchos casos provoca cambios posturales y compensaciones ante una
alteración, como descargar más peso en un lado que en
otro. Por ello aconsejan prestar especial atención al desgaste
del calzado en los niños, que "puede dar una idea de la forma
que tienen de apoyar el pié y de posibles problemas".
Asimismo, advirtieron de la necesidad de vigilar las
posturas en dorso curvo, o "chepadas", que adoptan las niñas en
la pubertad con el crecimiento de los senos, ya que en la edad adulta
suelen ser "difíciles de corregir". Además,
señalaron que, en general, la posición de las
muñecas al utilizar el objetos como el teclado del ordenador o
los videojuegos no debe ser en flexión forzada, especialmente en
periodos largos de tiempo.
Respecto a las actividades físicas, los
especialistas señalaron que han de tenerse en cuenta los
elementos que se utilizan, en particular el peso, para que la potencia
que deben ejercer los músculos no provoque tensión sobre
huesos que aun no están osificados totalmente debido a la edad.
En este sentido, destacaron que deben seleccionarse las actividades
físicas por edades de crecimiento, cronológicas y sexo y
adaptarlas a la resistencia y potencia física del
niño.
Por ello, los expertos recomiendan realizar actividades de
forma sincrónica y alternada con cada lado del cuerpo y con cada
miembro superior e inferior ya que, dada la tendencia a una lateralidad
en el individuo (derecha o izquierda) se realizan cargas mayores e
inclinaciones de nuestro cuerpo hacia ese lado.
EVITAR ROPA AJUSTADA Y ZAPATOS DE TACÓN
Por otro lado, los especialistas hacen referencia
también a las costumbres de los jóvenes y destacan que,
debido a que las horas de estudio son más prolongadas por las
exigencias escolares, se debe vigilar de forma especial que durante
estos periodos de estudio se cambie de postura, "amenizándolos
con pequeños paseos, o simplemente caminando un poco".
Además, añaden que para evitar la fatiga, los dolores
musculares, el agotamiento o los dolores de cabeza es importante
respetar el descanso diario, que debe durar entre 7 y 8 horas.
Otro de los asuntos que recogen en sus advertencias son
los problemas relacionados con las modas, entre las destacan la ropa
excesivamente ajustada, que produce trastornos circulatorios, los
zapatos de punta afilada en mujeres, que provocan 'hallux valgus' o
juanetes del dedo gordo del pié, y los zapatos de tacón,
que pueden originar metatarsalgias (neuromas de Morton), fascitis
plantares, lumbalgias y distintos tipos de acortamientos musculares.
Además, advierten de que, en tareas tan cotidianas
como la conducción, pueden aparecer tendinitis de hombro,
lumbalgias, dorsalgias y trastornos estáticos en la columna, y
en motocicletas, por inclinación sobre el abdomen y cintura,
éstos se comprimen con el cinturón produciendo
cruralgias, (dolor en la cara antero interna del muslo y en
algunos casos en la zona genital).
A su vez, el uso del ordenador y del teléfono puede
provocar contracturas y alteraciones en la estática de la
columna cervical, y para evitarlo recomiendan controlar y adaptar la
altura de la silla y la mesa, y colocar la pantalla del ordenador de
frente.
EUROPA PRESS
Tags: inicio, curso, ciclo, adaptación, horarios, mochila