La transición entre la Educación Primaria y Secundaria se produce en una edad clave en el desarrollo del alumno
Nuevos profesores y compañeros, un
horario más amplio y mayores exigencias académicas son algunos de los
cambios a los que se deben enfrentar los miles de alumnos que cada año
comienzan la etapa de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) en nuestro
país; unos cambios que además se dan en un momento clave del desarrollo
psíquico y físico del estudiante: la entrada en la adolescencia.
· Durante esta etapa, más que en ninguna otra, es fundamental el apoyo y
colaboración de las familias para contribuir al éxito escolar de sus
hijos
MARTA VÁZQUEZ-REINA, 10 de septiembre de 2008-
Revista CONSUMER
El itinerario académico de los escolares españoles está marcado por
la evolución entre las distintas etapas formativas que conforman el
sistema educativo en nuestro país: Infantil, Primaria y Secundaria. La
transición entre estas etapas genera evidentemente significativos
cambios tanto en la organización escolar como en el desarrollo
académico de los alumnos, provocando en muchos casos situaciones de
intranquilidad o incertidumbre entre las familias ante el modo en que
sus hijos se adaptarán a los nuevos retos en su educación; sobre todo,
en el paso de la etapa de Educación Primaria a Secundaria, donde los
cambios escolares son más relevantes y se combinan además con la
transición en el desarrollo del niño a la adolescencia.
El alumno se incorpora a la Educación Secundaria Obligatoria en el
año natural en que cumple 12 años (13 si ha repetido algún curso en
Primaria) y tras haber cursado los seis niveles de Educación Primaria.
Estructurada en cuatro cursos, la finalidad de la ESO consiste en
lograr que todo el alumnado adquiera los elementos básicos de la
cultura, especialmente en sus aspectos humanístico, artístico,
científico y tecnológico, desarrollar y consolidar en él hábitos de
estudio y de trabajo, prepararle para su incorporación a estudios
posteriores y para su inserción laboral y formarle para el ejercicio de
sus derechos y obligaciones en la vida como ciudadanos.
Los cambios en Secundaria
Después de toda una etapa en el mismo centro, habituados a los
mismos profesores y a los mismos compañeros durante seis años
consecutivos, sintiéndose además durante el último año en la situación
privilegiada que supone ser considerados los "mayores" del colegio, los
alumnos que comienzan la ESO pasan a ser unos extraños en un nuevo
ambiente, los "pequeños" en un nuevo centro en el que deben convivir
con estudiantes de hasta 18 años, todo un reto para estos
preadolescentes de tan sólo 12 años, que deberán adaptarse de la mejor
manera posible a los principales cambios que conlleva esta nueva etapa
educativa:
Cambio de centro escolar: mientras que las
etapas de Infantil y Primaria se imparten en el sistema público de
enseñanza español en los Centros de Educación Infantil y Primaria
(CEIP) o Centros de Educación Primaria (CEP) la ESO se imparte en los
Institutos de Educación Secundaria (IES), generalmente adscritos a los
anteriores. Este cambio conlleva una mayor libertad de movimientos al
alumno, ya que el control del profesorado no es tan férreo como puede
ser en Primaria y se otorga mayor independencia al estudiante.
Cambio de profesores y compañeros: el cambio de
centro implica el encuentro con un nuevo claustro de profesores y en
muchos casos, nuevos compañeros de clase. Además, el alumno se adentra
en una etapa de "mayores" donde el resto de alumnado tendrá una edad
comprendida entre los 12 y los 18 años.
Cambios académicos: en el plano académico la
etapa de Secundaria está marcada por un aumento de las asignaturas que
debe cursar el alumno así como una ampliación del horario, que pasa de
25 a 30 horas semanales. Asimismo, hay que tener en cuenta que el nivel
de exigencia al alumno durante esta etapa se incrementa a medida que
van avanzando los cursos y por tanto el trabajo y el rendimiento del
estudiante debe ser más intenso que en la etapa anterior.
Que el alumno se adapte correctamente a estos cambios puede ser
determinante en el éxito o fracaso escolar durante esta etapa educativa
y consecuentemente en el posterior paso del estudiante a niveles
educativos superiores. Por eso, el papel que deben desempeñar las
familias durante el primer año de Secundaria no debe estar relegado a
la mera observación, sino que debe ser participativo y activo de modo
que facilite, dentro de la independencia que se le debe dar al alumno
en estas edades, su adaptación e integración tanto social como
académica. Estos son algunos consejos que los profesionales de la
educación y orientación recomiendan a los padres y familias de
estudiantes que se incorporan a la etapa de Secundaria para ayudarles a
que la transición sea más fácil:
- Mantener un contacto periódico y fluido con el tutor del
alumno, que al igual que en Primaria sigue siendo la persona de
referencia para las familias; este contacto permitirá a los padres
conocer la evolución del estudiante en el centro y asimismo informar al
tutor de cualquier problema que se pueda detectar en casa.
- Comunicarse con los hijos durante esta etapa es fundamental
para su buen desarrollo y para transmitirles la seguridad que necesitan
en estas edades en las que su grado de madurez es superior y asimismo
aumenta su nivel de libertad pero también de responsabilidad. Es
conveniente enseñarles que ambos conceptos deben complementarse.
- Facilitarles el estudio, proporcionándoles una
planificación y un lugar tranquilo que favorezca la concentración; que
adquieran unos buenos hábitos de trabajo y estudio desde el primer año
facilitará su paso por esta etapa educativa en la que el esfuerzo debe
ser mayor que en primaria.
- Motivarle y valorar el esfuerzo realizado durante un
trimestre o en un examen concreto ayudará al estudiante a sentir que el
trabajo merece la pena; asimismo, es importante ser positivo ante un
fracaso académico y buscar soluciones antes que sanciones.
- Cuidar su alimentación
y horas de sueño es asimismo importante para que el rendimiento
académico del estudiante sea satisfactorio; un buen descanso y desayuno
le proporcionarán las fuerzas necesarias para afrontar una jornada
escolar más larga que en otros años.
CONSUMER
relacionado
Cádiz crea una plataforma contra los traslados de secundaria
Unas 300 personas pretenden evitar así que los alumnos tengan que viajar hasta Arcos
Elisa Armario / Algar CÁDIZ | 10.09.2008
Alrededor de 300 personas de Algar integran una nueva plataforma ciudadana para rechazar los traslados de los niños de este pueblo hasta al nuevo instituto Maestro Antonio Arocha, en Arcos, donde cursarán este año 1 y 2 de Educación Secundaria.
Con esta plataforma padres de alumnos y vecinos pretender continuar reivindicando ante la Delegación Provincial de Educación de la Junta de Andalucía la anulación de los desplazamientos de los alumnos a la localidad vecina. Los padres, que ya se han movilizado varias veces antes del verano, dicen que el municipio de Algar "sufre una discriminación en la educación y se ve privado de apoyos específicos para escolarizar alumnos de diferentes edades en su medio rural".
Ante esto, reivindican la Educación Secundaria para Algar. A través de un escrito, la plataforma apunta que si se lleva a cabo las intenciones de la Junta de Andalucía la participación de las familias con el centro educativo y el profesorado será "muy escasa debido a la distancia". Los padres defienden que la movilidad de los alumnos a Arcos los "privaría a una temprana edad de desarrollarse dentro de su entorno y de los valores que este ámbito le podría aportar y aumentaría el absentismo escolar que tanto castiga nuestra comarca", añaden.
Así las cosas, la plataforma dice que el traslado supondrá "reducir nuestra posibilidad como medio rural de progresar y alcanzar una mejor calidad de vida. No tendríamos la misma oferta de educación y nuestros hijos serian estudiantes de otra categoría, por ser de fuera de esa población".
Los padres explican que el nacimiento de esta plataforma se basa en la "LEA (Ley de Educación de Andalucía), en sus artículos 4, 5, 29 (1,2,4) y 46, que van contra el traslado de nuestros niños". Indican que las directrices de la Junta si se llevan a cabo supondrán "no tener un trato igualitario en la educación con respecto a otros pueblos". Por eso vuelven a insistir en que la salida a esta situación viene de la mano de la creación de un nuevo instituto en Algar. La plataforma dice que el pueblo tiene "ratio suficiente, con aproximadamente 70 alumnos en Secundaria, y datos de un significativo aumento de niños, que hará que el Ayuntamiento tenga que ampliar la guardería".
DDC
Tags: ESO, Secundaria, Primaria, pubertad, colegio, instituto, adaptación