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viernes, 03 de octubre de 2008

Publicado por Seina @ 8:01


ENTREVSTA CON RICARDO GÓMEZ, ESCRITOR
El autor segoviano habló este martes en Vitoria sobre cómo atraer al público adolescente a los libros
↓ El libro electrónico llega a Europa

Foto ilustrativa, ajena a fotonoticia01.10.08 - BEATRIZ CORRAL | VITORIA (EL CORREO)
Aviso para navegantes. Leer es un placer, sí, pero también es trabajoso, ya que requiere de esfuerzo y concentración. Y lo dice todo un experto: el escritor segoviano Ricardo Gómez, autor de una veintena de libros para niños, jóvenes y mayores y ganador de varios premios literarios, entre ellos el galardón de cuentos Ignacio Aldecoa. Ayer visitó Vitoria, donde participó en un taller y una mesa redonda organizados por el servicio municipal de Juventud y cuyo título, 'Libros con trampa-jóvenes y lectura', deja muy claras sus intenciones. Aunque Gómez asegura no tener la solución para fomentar la lectura entre los adolescentes, recalca la importancia de darles protagonismo y les invita a escribir «sobre cualquier cosa, aunque sea con faltas de ortografía».

-Escribir... ¿es un placer?
-Tiene que serlo, si no sería muy difícil. Es un placer, pero es comparable a la ascensión a una montaña. No es tanto contemplar el paisaje al final, como el hacerlo a medida que se sube y a veces hay cierto arrepentimiento. Lo mismo pasa con los libros, a veces uno se encuentra con esa sensación de que piensa que se arrepiente de haberlo empezado pero luego sigue con él. Tiene que ver con el placer del esfuerzo y del trabajo, es una dificultad placentera.

-¿Y leer?
-También es un placer. Muchas veces hablando de la lectura, y en particular para jóvenes, se vende la idea de que es divertido. Es una mala síntesis, porque es cierto que puede ser divertido, pero no es lo único. Leer es un acto trabajoso, requiere concentración, tenacidad y una cierta tolerancia a la frustración, porque muchas veces puede que te defraude la obra. No es el mayor placer del mundo, pero es uno de ellos.

-Esta jornada se centra en el fomento de la lectura entre jóvenes. Pero muchos le cogen aversión en la propia escuela.
-Es cierto. Emilio Teixidor habló de la sensación que tienen los estudiantes cuando reciben en clase un libro que no les gusta y se refiere al beso de la muerte, a esa sensación de que paraliza. Hay que cambiar la perspectiva de cómo se llevan los libros a las aulas, a veces se hace de forma muy cerrada. El profesor elige un libro, obliga a la lectura y parece que tiene que gustar a todos los alumnos, cuando no hay ningún libro que guste a todo el mundo. Un libro es más maleable y no tan dogmático como entra a menudo en las clases, es como un producto de jugar, que sirva para destriparlo, analizarlo, criticarlo y sobre todo para aprender a leer literariamente, no mecánicamente.

-Con tanto videojuego... ¿los adolescentes leen tan poco como se dice?
-Creo que hay jóvenes que leen mucho, otros que no leen nada y otros que lo hacen de vez en cuando. Es un reflejo de lo que ocurre con el mundo adulto. Habría que saber qué leen, y cuál es su acercamiento a la literatura, porque a veces se da a través de otras cosas como letras de canciones, películas, libros de manga... y eso también es literatura.

Situaciones límite

-Con tal de que se lea, ¿da igual que sea bueno o malo?
-Mira, yo creo que ocurre lo mismo que con el vino, es mejor beber buenos vinos que malos y con los libros igual. Lo que ocurre es que el gusto literario es algo que se educa. Cuando uno está acostumbrado a leer, poco a poco va discriminando entre el mediocre y los de calidad. El problema que hay es que determinados intereses económicos propicien más la generalización del libro mediocre que del de calidad.

-Usted ha escrito relatos para adultos, jóvenes y niños. ¿Cuál es el público más complicado?
-Pues me siento cómodo escribiendo para ambos. Pero hacerlo para chicos y chicas requiere un esfuerzo de concentración distinto. Un amigo mío, Carlo Frabetti, dice que cuando él quiere descansar, hace una novela de adultos. La escritura para jóvenes no permite determinada divagación ni ciertas libertades, mientras que para adultos sí, uno puede trasladar su filosofía personal.

-¿Cuál podría ser el cebo para atraer a los jóvenes a los libros?

-No se puede generalizar, pero creo que una de las cosas es darles protagonismo. Les invito a que escriban, la escritura no debería estar tan desligado de la lectura. Y que escriban, aunque sea con faltas de ortografía, sobre cualquier cosa: una idea, un pensamiento, un sentimiento... Uno descubre que hay más chicos y chicas que escriben diarios de los que parece.

-En sus libros habla de campos de refugiados, la guerra de Irak, la violencia en el colegio..¿Una llamada de atención sobre los problemas de la sociedad?

-Cuando escribo, lo hago de lo que me apetece y de lo que me llama la atención. Es verdad que me gustan ciertos temas porque entre otras cosas, creo que la vida se mide en las situaciones límites. Por otro lado, hay un fenómeno, y es que vivimos en una sociedad en ocasiones demasiado blandita, donde parece que determinados temas es preferible no hablarlos. No es que yo tenga una intención didáctica, pero no los eludo, para que no queden en el olvido. EL CORREO

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El libro electrónico llega a Europa
La competencia entre el Kindle y el Sony Reader, los aparatos más mediáticos, revitaliza la oferta de formas de leer

B. ARCE / E. HEVIA- 02/10/2008-   LONDRES / BARCELONA (EL PERIODICO)
El libro electrónico ataca de nuevo. Después de muchos años intentando en vano hacerse un hueco en el mercado, grandes nombres del mundo editorial, la distribución y la electrónica --esta vez sí con aparatos capaces de medirse de igual a igual con el libro de papel-- unen fuerzas ahora para tratar de que el público adopte una nueva forma de leer. ¿Está el mundo editorial a las puertas de un seísmo como el que ha sacudido al sector de la música o el vídeo? El cambio, predicen, será en todo caso lento. Hoy por hoy, esa transformación pasa por el enfrentamiento entre el Kindle y el Sony Reader, los dos dispositivos más mediáticos. 

KINDLE Y AMAZON

Kindle, es sabido, es distribuido en exclusiva por la tienda electrónica Amazon en Estados Unidos --y en Canadá, desde hace unos meses-- y está dirigido a un público amplio. Sony, que también está en el mercado americano, se lanza ahora a conquistar la clientela europea con el Reader, que está siendo comercializado desde el pasado mes de septiembre en el Reino Unido. En Francia estará disponible a partir del 23 de octubre y si los rumores son ciertos, llegará pronto a Alemania. Para España aún no hay planes ni fechas. 

Metálico, del tamaña de una cuartilla, con un grosor equivalente a unas 50 páginas y un peso de 250 gramos, el Reader es elegante, aunque frío en el manejo. Con capacidad para 160 libros ofrece la posibilidad de llevar una biblioteca en el bolso de mano. Debe leerse con luz natural, gracias a su tinta electrónica, que lo asemeja a la apariencia de un libro tradicional. Solo consume energía cuando se da la vuelta --virtual-- a la página y eso le permite pasar 6.800 antes de que la batería tenga que ser recargada. En el Reino Unido cuesta 250 euros, y 300 en Francia, país donde los distribuirá, durante los primeros seis meses en exclusiva, la cadena Fnac. 

El Reader es caro, pero viene con un cedé de regalo que incluye 100 clásicos de la literatura, tan variados y libres de derechos, como El libro de la selva, de Rudyard Kipling, Hamlet, de William Shakespeare o El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad. Entre los británicos lo ha comercializado la cadena de librerías Waterstone´s, que pondrá a disposición de los lectores 25.000 títulosen formato electrónico solo disponibles a través de su tienda en internet y que, hoy por hoy, incluye básicamente best-sellers indiscutibles, pero no muy novedosos --como El niño con el pijama de rayas, de John Boyne, y Mil soles espléndidos, de Khaled Hosseini--, y libros prácticos o de autoayuda. Cada uno vale entre un 10% y un 15% menos que el mismo título en papel. 

LA EXPERIENCIA EN FRANCIA 

Más interesante es el catálogo francés, aunque en las primeras tres semanas tras el lanzamiento solo pueda accederse a títulos de Hachette, la mayor editorial del país, que incluye libros tan literarios como la última novela de Amelie Nothomb, Le fait du prince, o los ensayos filosóficos de Michel Onfray y André Comte-Sponville. En Francia, eso sí, la oferta digital se debe ceñir a la política de precio fijo y los títulos en este formato no resultan más baratos. Mientras tanto la prestigiosa Gallimard contrataca y anuncia que este otoño también ofrecerá títulos, compatibles en diversos formatos, descargabales desde su librería virtual Le Divan. 

Antes de las próximas navidades, el Reader podrá ser adquirido además en otros establecimientos más generalistas como cadenas de electrodomésticos y grandes almacenes. Y es muy posible que para entonces la marca japonesa haya acortado su distancia con el Kindle, respecto a prestaciones, con un nuevo modelo que incluya conexión wifi, su talón de Aquiles hasta el día de hoy. 

Una ventaja del Reader frente al Kindle es que permite abrir documentos en todo tipo de formatos --los populares Word y PDF, por ejemplo-- y oír los archivos en MP3. El Kindle, en cambio, tiene un formato exclusivo y los títulos electrónicos de Amazon, que son unos 100.000 no son compatibles con otros dispositivos. Pero también descarga versiones kindle de diarios internacionales. Las cifras de ventas en EEUU, según las fuentes, oscilarán este año entre 50.000 y 380.000 unidades, y los ebooks suponen ya el 6% de las ventas de Amazon. Pero, aún, solo 0,7% del mercado editorial. Parece que aún falta camino para que este formato sea una realidad entre los lectores, sobre todo los más tradicionales. Pero el mercado ya se está moviendo. Y eso significa que, tarde o temprano, se impondrá la realidad de la literatura electrónica. Hasta que llegue ese día solo queda esperar y acostumbrarse a los nuevos dispositivos.

Cara a cara

LIBRO ELECTRÓNICO 

· Se puede acceder a un libro desde cualquier lugar vía móvil en el caso del Kindle. Sony deberá solventar este problema. 
· Tiene una gran capacidad de almacenamiento. 
· Se pueden transportar fácilmente hasta 200 libros (Kindle) con un peso mínimo. 
· Permite liberar las estanterías de casa. 
· Se puede elegir a gusto del usuario el tamaño de una tipografía (tinta electrónica) que se lee tan bien como las del libro tradicional. 
· No se puede prestar (lo que bien mirado no tiene por qué ser un incoveniente).
LIBRO DE PAPEL 

· Se puede llevar a la playa y si se deteriora no es una périda grave. 
· Fuera de las librerías no suele ser un objetivo para los rateros. 
· Permite usar tintas de colores en su tipografía. Un libro como La historia interminable es impensable en ebook. 
· Se le pueden añadir notas y subrayados. 
· Comprar 12 o 15 libros de papel al año sigue saliendo más barato que comprar el dispositivo y los libros digitalizados de actualidad (el contenido), mucho más caros. 
· La oferta de la galaxia Gutenberg sigue siendo mucho más amplia que la electrónica.

EPA


Tags: lectura, escritura, redacción, escritor, literatura, hobby, entrevista

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