Cantabria es la comunidad más adelantada en este ámbito según este estudio de Fundación Botín
· Cuanto mejor educación emocional y
social reciben los alumnos, mejor rendimiento académico tienen
SANTANDER, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Fundación Botín presenta el primer
estudio internacional realizado en el mundo sobre educación
emocional y social que demuestra que este tipo de pedagogía en
los alumnos contribuye a la cohesión social.
El estudio, basado en la investigación
científica y que se presentó hoy en Santander, concluye
que el desarrollo sistemático de programas de educación
emocional y social en la escuela produce beneficios innegables en
niños y jóvenes de todo el mundo; en concreto, repercute
positivamente en su bienestar emocional, en sus relaciones sociales,
mejora su rendimiento académico y actúa como factor
preventivo de problemas en su desarrollo. En definitiva, promueve el
bienestar y desarrollo integral en la infancia y juventud.
Así lo indicaron hoy en rueda de prensa el director
del equipo de trabajo del estudio, Christopher Clouder; la directora
del Programa de Educación de la Fundación Marcelino
Botín, Fátima Sánchez; y el director general de la
Fundación, Rafael Benjumea, quienes estuvieron
acompañados de otros miembros del grupo de investigación
y de Eduardo Punset, que pertenece al Consejo Asesor.
El estudio se presentó hace dos semanas en el
Parlamento Europeo y el próximo martes lo hará en una
conferencia sobre cuidados y educación de la infancia temprana
organizada en Bruselas por la Comisión Europea, en la que todos
los países recibirán una copia del informe.
Los resultados de las experiencias europeas y
norteamericanas en educación social y emocional son positivas y
"medibles", y en ellas se constata que en los alumnos que reciben esta
educación disminuye el comportamiento antisocial, la tendencia a
la delincuencia y al consumo de estupefacientes y mejoran los
resultados académicos, por lo que los promotores del estudio
instaron a las administraciones a "evaluar la importancia" de este tipo
de educación.
Asimismo, solicitaron a los responsables educativos,
educadores, padres y a la comunidad en general a que asuman la
educación emocional y social "como algo que forme parte de la
vida cotidiana del colegio, y no sólo para los niños sino
para todos, los educadores, cuidadores, etcétera",
señaló Clouder.
Sin embargo, Benjumea matizó que no se pretende
"dar una lección" a las administraciones educativas. "Ahí
están las experiencias y sus resultados, y creemos que, con
ellos, vale la pena tomarse el tema en serio, como están
haciendo en Inglaterra. Esta es nuestra aportación pero no vamos
a dar una lección a las administraciones", declaró.
En este sentido, Clouder subrayó que "no se trata de recetas: cada uno tiene que encontrar sus respuestas".
Según explicó Sánchez, el informe
surgió tras tres años de trabajo educativo en Cantabria,
cuando la Fundación Botín se planteó conocer otras
experiencias de educación emocional y social en países
europeos. Hace un año y medio, la Fundación reunió
a expertos de Alemania, España, Estados Unidos, Países
Bajos, Reino Unido y Suecia, que desde entonces estuvieron en contacto
para realizar el informe.
En él se recogen 19 experiencias educativas reales
y una innovadora: el estudio de los efectos del programa de
educación emocional y social en niños y jóvenes de
la Unión Europea, que revela una mejora del bienestar social y
emocional, que se disminuyen o evitan problemas mentales y de conducta
y que mejora el rendimiento académico.
CANTABRIA Y ESPAÑA
La Fundación Botín, en colaboración
con el Gobierno de Cantabria, trabaja con 80 colegios de
educación Infantil y Primaria y este curso ha comenzado con
alumnos de secundaria de cinco IES de la región, que irán
aumentado.
"La educación académica es esencial, pero
también la emocional y social, porque si no existe ésta,
la otra no es suficiente", aseguró Benjumea, quien indicó
que por ello es necesario involucrar "a todos", en el caso de
Cantabria, al Gobierno regional, la Universidad de Cantabria y los
colegios. Por ello, se está trabajando "intensamente" en la
formación de los maestros, para que éstos puedan ayudar a
los alumnos a desarrollar habilidades y competencias emocionales y
sociales.
En el caso de España, el coordinador del trabajo,
Pablo Fernández, señaló que las experiencias
tienen unos resultados similares a los del resto de Europa y Estados
Unidos, y demuestran los beneficios de la educación emocional en
distintos aspectos de la vida cotidiana: las conductas de riesgo
disminuyen, las relaciones sociales son menos agresivas y se reduce la
ansiedad y la depresión.
Fernández subrayó que el aprendizaje
académico y la educación emocional y social están
"interrelacionadas" porque cuando mejor educación emocional y
social reciben los alumnos, mejor rendimiento académico --"que
es lo que preocupa a los padres", dijo-- tienen. "Se retroalimentan y
benefician mutuamente: si hay más equilibrio y menos problemas
emocionales, el rendimiento académico es mejor y viceversa".
Por ello incidió en "hacer hincapié" en la
educación emocional, en que la educación en España
sea "más global e integral" y "no tan centrada en lo
académico".
INFORME
Por su parte, Clouder destacó que la
Fundación Botín asumió "un riesgo" al agrupar a
unos "desconocidos" para adentrase "en un conocimiento nuevo".
Apuntó que en un mundo en constante
evolución, el ser humano necesita adaptarse a los cambios de un
modo positivo. En este contexto, en el que "nuestros hijos
tendrán el poder de cambiar la Tierra", el colegio debe ser "un
microcosmos" de esa realidad, y para ello los niños
tendrán que entenderla y aceptarla aprendiendo a mejorar sus
potenciales: "su propia sabiduría, su tolerancia, confianza
mutua y su admiración del mundo"."En la educación
emocional y social colocamos las relaciones sociales en primer lugar",
indicó.
En este sentido, defendió que el aspecto social y
emocional del ser humano "se debe tener en cuenta en la
educación del siglo XXI". Sin embargo, la educación
emocional es diferente en cada país y cada ciudad. "Un centro
educativo es reflejo de su comunidad pero también hay principios
universales y por eso podemos aprender unos de otros",
señaló, y al respecto aclaró que "no hemos
encontrado todas las respuestas pero sí muchas personas en el
mundo dedicadas a encontrarlas", declaró.
USA
Por su parte, la norteamericana Linda Lantieri,
explicó que en Estados Unidos, que comenzó con la
educación emocional hace diez años y donde se imparte en
uno de cada dos colegios, se ha comprobado que el cerebro cambia
según las habilidades del individuo y ello "puede cambiar su
vida", por lo que es importante "aprender a gestionar esas emociones
para aprender a ser buen ciudadano, a respetarse".
Además, aseguró que una educación
académica sin destrezas conduce a no saber llevar adecuadamente
situaciones como el trabajo o el matrimonio, por lo que subrayó
la necesidad de "enseñar a los niños otras habilidades".
"Pero lo más importante es decirle al mundo de hoy que
esto sucede en las diferentes partes del globo", concluyó.
EP
La educación emocional y social en la escuela mejora la convivencia y los resultados académicos
Un estudio sostiene que los niños y jóvenes que participan en estas experiencias son menos conflictivos
Rev. CONUMER- 10 de octubre de 2008
La convivencia y los resultados académicos de los alumnos mejoran gracias a la educación emocional y social en la escuela, afirma un informe internacional promovido por la Fundación Marcelino Botín y basado en experiencias educativas reales que se han desarrollado en seis países.
Estos programas reducen significativamente, e incluso evitan, los problemas mentales o de la conducta, el consumo de drogas, tabaco y alcohol, y la ansiedad y los síntomas de depresión, según concluyen los autores del informe, dirigido por el británico Christopher Claudel. Se trata del primer estudio que permite comparar los resultados obtenidos en Estados Unidos, pionero en llevar a las aulas programas para mejorar las habilidades sociales y emocionales de los niños y jóvenes, con los que se están consiguiendo en Europa, concretamente en España, Reino Unido, Suecia, Holanda y Alemania.
La investigación mantiene que los niños y jóvenes que participan en estas experiencias son menos conflictivos, se relacionan mejor con quienes les rodean, participan más en la vida escolar y tienen una buena convivencia en las aulas. Además, logran mejores calificaciones que aquellos que reciben una educación estrictamente académica.
Sociedad cambiante
Lo que las escuelas han enseñado en el pasado no es suficiente para las necesidades que plantea el presente y para vivir en un mundo interdependiente que exige nuevas habilidades, apuntó Christopher Claudel, director y cofundador de la red global Alianza para la Infancia y presidente de las Escuelas Waldorf-Steiner del Reino Unido y de Irlanda. Claudel destacó que en las aulas se enseña la historia de la evolución y las teorías de Darwin, pero no que la sociedad está siempre cambiando y que el ser humano tiene que enfrentarse a ese cambio continuo de un modo positivo.
Desde la más temprana infancia se puede aprender en la escuela la tarea de convivir "en tolerancia y en paz", respetando la diversidad, una tarea especialmente importante cuando "no hay razones para creer que el futuro va a ser mejor que el presente" y las nuevas generaciones estarán obligadas a ser "más creativas, en un mundo en el que vamos a ser más y tendremos menos recursos", explicó.
CONSUMER
___
PS
El informe internacional 'Educación Emocional y Social' de la Fundación Botín se presenta hoy en Bruselas
SANTANDER, 14 Oct. (EUROPA PRESS) -
El informe de la Fundación Marcelino Botín sobre Educación emocional y social en el ámbito internacional será entregado hoy, martes 14 de octubre, a los asistentes al Simposio europeo sobre atención y educación temprana en la infancia, que se desarrollará durante toda la jornada en el Centro de Congresos Albert Borschette, en Bruselas.
El encuentro está promovido por la Comisión Europea de Educación y Cultura (European Commission DG-Education & Culture) y reúne a 150 personas de distintos puntos de Europa que están directamente involucrados en la educación, tales como gestores políticos, profesionales, investigadores y representantes de organismos internacionales.
Uno de los objetivos del Simposio, que lleva por lema Improving Early Childhood Education and Care, es hacer hincapié sobre la importancia de la atención a la infancia en sus primeros años, como una vía tanto para conseguir el adecuado desarrollo emocional e intelectual de los niños, así como para promover la igualdad y el desarrollo social.
El informe de la Fundación Marcelino Botín, que puede consultarse en la web http://educacion.fundacionmbotin.org, fue presentado públicamente por el director general de la Fundación, Rafael Benjumea, en Santander el pasado jueves, 9 de octubre, y por el director del equipo de trabajo, el británico Christopher Clouder, quien participa hoy en el Simposio.
Este estudio internacional concluye que el desarrollo sistemático de programas de educación emocional y social en la escuela produce beneficios innegables en niños y jóvenes de todo el mundo; en concreto, repercute positivamente en su bienestar emocional, en sus relaciones sociales, mejora su rendimiento académico y actúa como factor preventivo de problemas en su desarrollo.
La inclusión de países de distintos continentes en el estudio, especialmente de Europa, hace que esta sea la primera vez que se pueden comparar los resultados obtenidos en Estados Unidos de América con los del resto del mundo.
La Fundación Marcelino Botín ha trabajado durante un año y medio en su sede de Santander con Christopher Clouder y Belinda Heys (Reino Unido), Bo Dahlin (Suecia), Rene Diekstra (Países Bajos), Linda Lantieri (EE. UU.), Pablo Fernández-Berrocal (España) y Harm Parchen (Alemania), expertos de reconocido prestigio y autores del informe, para reflexionar e intercambiar conocimientos y experiencias educativas actuales en el ámbito de la Educación Emocional y Social.
El análisis se ha llevado a cabo desde el área 'Educación Responsable' de la Fundación Marcelino Botín, que desde 2004 trabaja en una experiencia aplicada en Cantabria para promover el desarrollo emocional, cognitivo y social desde los 3 a los 16 años, contando con la colaboración de la Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria, los colegios, las familias y otros miembros de la comunidad.
El informe explica qué es la Educación Emocional y Social, ofrece la perspectiva actual en distintos países y recoge 19 interesantes experiencias educativas reales desarrolladas en Alemania, España, Estados Unidos, Países Bajos, Reino Unido y Suecia.
Este informe ha sido el punto de partida para la creación de una Plataforma Internacional vía web que permite fácilmente conectar, consultar, compartir y publicar conocimientos y experiencias educativas online (http://educacion.fundacionmbotin.org).
EP
Informe »Resumen PDF 3.5 Mb
Tags: emocional, inteligencia, educación, estudio, informe, Botín