Premio para dos ''caballeros del idioma español'
Don Quijote regresó este lunes a Toledo » VÍDEO
Allí se lo encontró Cervantes perdido entre unos cartapacios y papeles viejos que compró a un muchacho en el Alcaná, la calle de los mercaderes. Estaban escritos en caracteres arábigos y firmados por un tal Cide Hamete Benengeli. Así, con el juego del manuscrito encontrado, colocó el autor el origen de su hidalgo en Toledo, y allí volvió el Caballero de la Triste Figura.
JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS - Toledo - 13/10/2008 (EL PAIS)
En el Museo de Santa Cruz, precisamente en la calle Cervantes, y en un acto presidido por los Reyes, se entregó el Premio Internacional Don Quijote, convocado por el Gobierno de Castilla-La Mancha y la Fundación Santillana. Dotado con 25.000 euros y una escultura de Manolo Valdés titulada La lectora, el galardón recayó, en su primera edición, en el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y en el escritor mexicano Carlos Fuentes.
El primero lo recibió en la categoría de Mejor Labor Institucional para reconocer el apoyo que el jefe del Estado brasileño dio a la llamada Ley del Español, que impulsa definitivamente la enseñanza de la lengua española en las escuelas de su país. Más de nueve millones de estudiantes y 30.000 profesores se beneficiarán de esa iniciativa. Fuentes, por su parte, recibió el galardón a la más destacada Trayectoria Individual. Suyas son algunas de las más importantes novelas escritas en lengua española en las últimas décadas y suyo es el nombre de Territorio de La Mancha, acuñado por el novelista para hablar del espacio cultural común de los hispanohablantes.
En nombre de las entidades convocantes del premio, José María Barreda, presidente de la Juan de Castilla-La Mancha, e Ignacio Polanco, presidente de la Fundación Santillana, destacaron tanto la vigencia de personaje cervantino como la vitalidad de la lengua española. Barreda armó simbólicamente a los premiados "caballeros del idioma español, campeones del territorio de La Mancha" mientras Polanco recordó que los 400 millones de hispanohablantes gozan del mejor lazo posible.
"Seamos generosamene universales para ser provechosamente nacionales", dijo Víctor García de la Concha, director de la Real Academia Española, citando al mexicano Alfonso Reyes después de recordar los años que Carlos Fuentes pasó escribiendo guiones de cine al lado de su amigo García Márquez. García de la Concha recordó, así, la interprelación del Nobel colombiano: "Fontacho, ¿qué vamos a hacer? ¿salvar al cine mexicano o escribir novelas?" Eligieron el camino de la novela y el resto es historia viva de la literatura.
En su discurso de recepción del premio, Carlos Fuentes empezó con otra pregunta: ¿Por qué es tan actual Cervantes? A responderla dedicó unas palabras que empezaron con Thomas Mann leyendo el Quijote en el barco que le llevaba a América huyendo del horror nazi y que terminaron con una invocación al brasileño Machado de Assís, "Machado de la Mancha", el gran heredero de Cervantes en el siglo XIX latinoamericano. Como recordó el autor de Terra nostra, por los grandes escritores sabemos que "tenemos un porvenir que desear y un pasado que recordar, pero sólo deseamos y recordamos en el presente. Toda gran obra es un llamado a la acción".
A Machado de Assís se refirió también en su elogio de Lula Juan Luis Cebrián, miembro de la RAE y consejero delegado del grupo Prisa (editor de EL PAÍS), pero antes de evocar, en portugués, las machadianas "ilusiones del futuro", Cebrián subrayó las cualidades cervantina del presidente brasileño, en el que, dijo, se une el porte físico y el pragmatismo de Sancho y la "terca defensa de los desfavorecidos" de don Quijote. El académico, de paso, aprovechó la ocasión para destacar la labor del político brasileño a favor del español como lengua de los negocios, la cultura y la integración, en contraste con "algunas batallas episódicas" que se dan en España a cuenta de la convivencia lingüística.
Lula, por su parte, recordó el "extraordinario potencial de transformación" de la cultura y, fiel al guión no escrito de la noche, habló de Don Quijote como metáfora de idealismo, audacia e imaginación. Y advirtió: "Solo con imaginación no cambiamos la realidad, pero sin imaginación corremos el riesgo de quedar presos en el conformismo". Igualmente, destacó su empeño en impulsar la Ley del Español, pero recordó que acababa de firmar el Acuerdo Ortográfico de la Lengua Portuguesa para aproximar el idioma usado en los países lusófonos. "Quien sabe", dijo, "en un futuro próximo, tendremos más autoridades, más allá del Rey de España, hablando portugués con fluidez. Y menos autoridades brasileñas hablando portuñol".
El Rey, de hecho, cerró el acto con un imprevisto muito obrigado. Antes, el presidente Zapatero había recordado que fue en Toledo donde Cervantes dijo haber encontrado unos papeles viejos que contenían las aventuras de un loco eterno llamado don Quijote de La Mancha.
Símbolo de rebelión y esperanza
En su retrato del presidente Lula, Juan Luis Cebrián recordó los años de obrero metalúrgico del mandatario brasileño. Duros como el hierro, flexible como el acero, testarudos como el plomo y brillantes si les da el sol. Así son, dijo el periodista y académico, los trabajadores de la industria pesada, como si yunques, tornos y fresadoras fueran símbolo de rebelión y esperanza. Cebrián repasó la biografía de un chaval que maduró su proyecto político empezando a trabajar a los 12 años, levantándose contra la dictadura y dando con sus huesos en la cárcel hasta convertirse en "hombre de Estado y referencia moral". Una vida que tal vez espera un Carlos Fuentes que la escriba.
Basta ver a Lula enumerar de cerca sus propósitos para el porvenir para darse cuenta de que le falta el meñique de la mano izquierda. Se lo llevó una máquina en sus años de obrero. Sabe, pues, de qué habla. "Por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida", decía Cervantes. Aventurar un dedo puede parecer poca cosa al que los tienen todos. Vista la energía y la llaneza con la que habla, al presidente brasileño parecen sobrarle para señalar el futuro. PA
El espíritu de Don Quijote se reencarna en las políticas de Lula y la literatura de Carlos Fuentes
En la I edición del Premio Internacional Don Quijote de La Mancha, en Toledo, que congregó a más de 500 personas
JCCM- 13 de octubre de 2008- TOLEDO (LA CERCA)
» FOTO Los Reyes, los presidentes del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero (5d) y Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva (4i), el escritor mexicano Carlos Fuentes (c), el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda (4d), el presidente de las Cortes regionales, Francisco Pardo (2i); el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page (i); el presidente del Grupo Prisa, Ignacio Polanco (3d); el consejero delegado de Prisa, Juan Luis Cebrián (2d); y el presidente de la Real Academia Española, Víctor García
Su Majestad el Rey don Juan Carlos aseguró que “ambos han sabido encontrarse en el espíritu de Don Quijote cuya vida y obra es un camino de esperanza que todos debemos recorrer”.
El espíritu de Don Quijote inundó hoy las instancias del emblemático Museo de Santa Cruz en Toledo, la capital de la tierra en la que el ingenioso hidalgo protagonizó las aventuras más conocidas, admiradas y soñadas de la historia de la literatura universal.
El presidente de Brasil, Lula Da Silva, y el escritor Carlos Fuentes han reencarnado hoy, en la I edición del Premio Internacional Don Quijote de La Mancha, el espíritu del hidalgo deshacedor de entuertos.
Su Majestad el Rey de España fue el encargado de poner el punto final a un emotivo acto en el que destacó que ambos galardonados, distinguidos en su día con el Premio Príncipe de Asturias, han sabido promover valores imprescindibles para la convivencia humana. “Ambos, -apuntó don Juan Carlos- han sabido encontrarse en el espíritu de Don Quijote cuya vida y obra es un camino de esperanza que todos debemos recorrer”.
El monarca aprovechó la ocasión para expresar su más hondo afecto, admiración y respeto al presidente de la República Federativa del Brazil, Luiz Inácio ‘Lula’ da Silva y a Carlos Fuentes, gran maestro de las letras en español e insigne Premio Cervantes.
Don Juan Carlos reconoció la decisión del Gobierno brasileño de extender el aprendizaje de la lengua española al alumnado que cursa la enseñanza secundaria, y calificó a Carlos Fuentes de “vigía de penetrante mirada que apela con fuerza y acierto a la unidad de esa civilización común que liga a cuantos hablamos español”.
Por su parte el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó durante su discurso que en El Quijote, “en torno a las palabras se crean lazos de unión, procedan de la lengua que procedan”. Y sucede en esta ciudad donde algunos siglos antes tuvo alojo aquel hecho emblemático de nuestra cultura que fue la Escuela de Traductores, señaló.
Sobre los galardonados con el Premio Internacional Don Quijote de La Mancha, apuntó que son “dos hombres excepcionales, que han contribuido de manera decisiva a que nuestra lengua y nuestra cultura se expandan por el mundo, sean más integradoras y refuercen su vocación de solidaridad”. Por este motivo, quiso dejar constancia de su admiración hacia ambos y darles las gracias pues, como queda escrito en El Quijote, “de gente bien nacida es agradecer los beneficios que recibe”, indicó Zapatero.
En este sentido, aseguró que estamos ante dos hombres honestos, que han leído y han caminado mucho, condición para ser de avivado ingenio, a juicio de Cervantes. “Honestidad, imaginación, trabajo y esperanza, una combinación necesaria en los momentos de bonanza y en los momentos de dificultad”, manifestó el presidente de la Nación, condiciones necesarias ahora también cuando, en medio de una cierta desorientación internacional, “necesitamos más que nunca sensatez y luces largas”.
El presidente se refirió también al español y a la respuesta generosa de las instituciones españolas, comenzando por el Instituto Cervantes, que han multiplicado su presencia en las tierras brasileñas. “Pero, sobre todo –afirmó Zapatero- los españoles queremos agradecerte que hayas interpretado nuestro idioma como lo que también representa: un idioma de desarrollo y de futuro”.
La metáfora de Don Quijote
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, ha destacado durante su intervención que en un tiempo carente de valores, El Quijote debe ser visto como una metáfora a tener en cuenta. Su idealismo, por más distante que estuviera de la realidad, acabó, no obstante, por transformarse en una referencia central para la cultura mundial en estos últimos cinco siglos.
Lula da Silva ha asegurado que “debemos difundir el conocimiento del español y del portugués para que el idioma no sea una barrera. Para que nuestra diversidad nos enriquezca y sea un factor de atracción y no de distanciamiento. Por eso estamos apostando fuerte por la extensión del idioma español en Brasil”.
El dirigente brasileño ha recordado que en el año 2005, el Congreso Nacional del país sudamericano aprobó, por unanimidad, una Ley que hacía obligatoria la enseñanza del español en las escuelas secundarias del país. Hoy, cerca de 9 millones de alumnos ya estudian español como segunda lengua en todo Brasil. “Nuestra meta es alcanzar los 12 millones antes de 2010, para lo que necesitaremos al menos 30.000 profesores para llevar a cabo esta tarea.
La inauguración de nuevas sedes del instituto Cervantes en Brasil nos ayudará a responder a este desafío”, apuntó.
Por último, Lula da Silva ha aseverado que recibe este premio como un reconocimiento a su trabajo para acercar a dos pueblos a través del idioma y la cultura, se ha mostrado doblemente honrado por compartir además este galardón con el escritor Carlos Fuentes y ha agradecido a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y a la Fundación Santillana la concesión de este Premio Internacional y la oportunidad de estar en Toledo, “una bella y acogedora ciudad, espejo de la pluralidad y la diversidad que hacen de España un gran país”.
Un género en el que tengan cabida los sueños
El escritor mexicano Carlos Fuentes, afirmó en su discurso que Cervantes enseñó “a recordar y desear a partir de una libertad nueva y se encargó de unir los géneros literarios previos, para crear un género de géneros abarcador e incluyente en el que tuviesen cabida todos los sueños, memorias, deseos, imaginaciones, debilidades y fortalezas del ser humano”.
Cervantes “nos dio una voz, la que une a todos los hispano parlantes” y a la vez, la imaginación del mundo en la que se reconocen autores y lectores de todos los países y lenguas, manifestó el literato. Prueba de ello es la obra del novelista latinoamericano del siglo XIX, el brasileño Joaquín Machado, el ‘Machado de La Mancha’ y ‘el brasileño milagroso’ que “nos sigue descifrando porque nos sigue imaginando”.
Fuentes manifestó que hay que “celebrar juntos el milagro manchego y el milagro carioca”, de Cervantes a Machado, y abogó por festejar “lo que nos une a los pueblos” de Iberia, América Latina, Portugal, España y Brasil, agradeciendo a su presidente que haya introducido la lengua castellana en los estudios escolares de su país “uniendo así de manera fehaciente la heredad común de Cervantes y Machado”, pero también la política de mutuo reconocimiento de Iberia y de una América tan diversificada como la genealogía del Quijote.
Fuentes, que recordó que cruzando el Atlántico antes de la II Guerra Mundial, Thomas Maan escogió la obra cervantina como la lectura para despedirse de Europa, aseguró que a través de ella “se puede recrear el mundo”. Toda obra, continuó, propone imaginar porque “tenemos un pasado que debemos recordar y un porvenir que podemos desear, pero solo recordamos y deseamos en el presente, aquí y ahora, en el tiempo que nos es concedido para vivir”.
Dijo que muchas obras conjugan palabra, imaginación y acción, “pero ninguna recoge las tres como El Quijote”, considerado por 50 de los 100 mejores escritores de todo el mundo como la mejor novela de todos los tiempos, por delante de la de autores como Dostoievsky, Faulkner y García Márquez. Asimismo destacó que se puede llegar a pensar “que los tres escriben porque Cervantes fundó la novela moderna y dio a todos una manera nueva de ver el mundo”.
Un impulso repentino
El presidente de la Fundación Santillana, Ignacio Polanco, recalcó por su parte que la iniciativa de convocar un nuevo premio no fue “un impulso repentino” sino la inquietud compartida con la Junta de contribuir a reforzar la presencia internacional de la lengua española, reconocer su prestigio presente y dejar constancia de la responsabilidad que se comparte con una lengua en constante crecimiento.
Dijo que 400 millones de hispano-hablantes poseen “el más formidable lazo de unión que cabe imaginar para unas sociedades volcadas hacia un futuro de progreso y colaboración” y son “los que manejan a diario el inmenso patrimonio de una lengua convertida en depósito y cauce de la experiencia”.
Por eso, tras largas deliberaciones se llegó a la conclusión de “hacer balance de la creatividad, el empeño e inteligencia de una comunidad que día a día construye la belleza y el conocimiento de nuestra lengua”. Y así se otorga el reconocimiento “a la obra de los que mejor contribuyen a la difusión y al conocimiento de la cultura y la lengua españolas”. Y un patrimonio cultural como el de la lengua española, aseguró, “merece que sea en el territorio de La Mancha donde se den cita sus mejores artífices y protectores y promotores”.
El Premio Internacional Don Quijote de La Mancha sabe que “la lengua va más allá de toda frontera”, y estar “en el escenario de una de las más extraordinarias creaciones del espíritu humano, no sólo es un homenaje al eterno y entrañable Don Quijote, sino a todos los lectores que con él han aprendido a sentir la íntima admiración que produce la lengua bien hablada”. Para la Fundación Santillana, concluyó, “es un honor ser, junto al Gobierno de Castilla-La Mancha, impulsor de un premio tan ambicioso, necesario y prometedor”.
LA CERCA
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