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miércoles, 05 de noviembre de 2008

La comunidad de un centro de Secundaria vizcaíno se rebela contra Educación
No les autoriza a dar todas las clases seguidas para librar por las tardes 

· Los alumnos del instituto que exige jornada continua se niegan a ir de tarde 
· La federación de asociaciones de padres avala la jornada partida en la Secundaria


Los alumnos del instituto Ibaizabal de Bilbao
se concentraron este lunes.
/ MITXEL ATRIO, DV

03.11.08 - MARTA FDEZ. VALLEJO | SAN SEBASTIÄN. (DIARIO VASCO)
 La chispa ha saltado en un instituto vizcaíno, el de Ibaizabal, en el barrio de La Peña de Bilbao. La comunidad escolar celebró un referéndum en el que padres, profesores y alumnos, decidieron casi por unanimidad que las clases fueran sólo por la mañana. La consulta no tenía valor porque la actual normativa establece que los institutos en los que se imparten clases de ESO deben tener jornada partida de mañana y tarde y ofrecer el servicio de comedor a los chavales. El Departamento de Educación ha ordenado al centro de enseñanza público que vuelva al horario de mañana y tarde y ha amenazado a docentes y dirección con abrirles un expediente si persisten en su actitud. Padres y alumnos están dispuestos a plantar batalla y han convocado una concentración esta tarde.

La «rebelión del Ibaizabal» ha sacado a la luz una revindicación de un gran número de los centros públicos de enseñanza de Secundaria, que escolarizan a adolescentes de los 12 y los 16 años: implantar el horario continuo, entre las 8 y 8.30 a las 14.30 o 15 horas. Desde un grupo de institutos alaveses se ha lanzado una campaña informativa a todos los centros públicos, como ya hicieron el pasado año académico. En las últimas semanas han enviado correos electrónicos a todos institutos de Secundaria de la comunidad vasca en los que les informan del procedimiento que deben llevar a cabo para solicitar al Gobierno Vasco el cambio horario.

Consulta en los centros


En las instrucciones les explican que en estos últimos dos meses del año pueden plantear a la comunidad escolar la posiblidad de implantar la jornada lectiva de mañana. Los institutos celebrarían posteriormente referéndums en los centros entre padres, profesores y alumnos. Enero sería el momento de solicitar de forma oficial al Departamento de Educación el cambio horario. Los institutos van a reclamar a la consejería que si en esas consultas el respaldo es mayoritario, Educación debería autorizar el cambio horario. «Creemos que si más de un 90-95% de la comunidad escolar quiere el cambio debería ser suficiente para que lo autorizase Educación», señala el director de un centro vitoriano de los que han impulsado la iniciativa.

Los defensores de la jornada continua argumentan que «los chavales aprovechan más las clases por la mañana», aunque se trate de seis sesiones seguidas, con uno o dos pequeños descansos. Los directores que han lanzado la campaña aclaran que los chavales podrían comer en los centros y asistir por la tarde a clases extraescolares y actividades deportivas. «Las familias no tendrían por que tener a sus hijos desde las dos o las tres en casa, podrían quedarse en el centro», explica el director del centro vitoriano. Los docentes, que ahora parten su jornada y vuelven por la tarde a los centros, podrían acabar su trabajo entre las 2.30 y las 3.

Normativa


El Departamento de Educación recuerda que la normativa actual, «acordada con los agentes educativos», establece la obligatoriedad de que los institutos públicos impartan clase de mañana y tarde. Los portavoces de la consejería señalaron que existen unos «cauces oficiales» para introducir cualquier cambio en el sistema educativo. De hecho, haría falta una modificación en el decreto en vigor. «Deberían empezar por abrir la vía del diálogo con los agentes educativos, como las asociaciones de padres de la escuela pública vasca, de directores y sindicatos», añadieron los portavoces de la consejería.

Las federaciones de asociaciones de padres de la escuela pública vasca han apostado siempre por la jornada partida, ya que facilita la conciliación de la vida familiar y laboral. Los adolescentes comen en el centro y llegan a casa entre las cuatro y las cinco de la tarde, en lugar de a las dos y media o tres. «No planteamos que los chicos vuelvan a casa a las dos de la tarde. El servicio de comedor se mantendría. Los alumnos podrían quedarse a comer y por las tardes se organizarían las actividades extraescolares y los entrenamientos deportivos con monitores», detalla el director del centro alavés.

Algunas agrupaciones de padres de alumnos de colegios vascos censuran que este horario obligaría a los estudiantes a recibir seis clases seguidas, con uno o dos pequeños descansos a lo largo de la mañana, una carga que consideran excesiva.

Critican también que la jornada de mañana beneficia principalmente a los profesores, que disfrutarían de las tardes libres. El Departamento de Educación recuerda que los enseñantes de los institutos vascos ya gozan de la posibilidad de impartir clase sólo por la mañana dos días a la semana. La mayoría de los centros de la comunidad libran la tarde del viernes y otra más.
DV

Los alumnos del instituto que exige jornada continua se niegan a ir de tarde 

La federación de asociaciones de padres avala la jornada partida en la Secundaria

M.F. VALLEJO | 04 NOV 2008-  BILBAO. (DIARIO VASCO)
El instituto Ibaizabal del barrio bilbaíno de La Peña mantiene su pulso con Educación. De su desenlace tomarán nota el resto de centros de Secundaria vascos que han iniciado una campaña para reclamar la jornada continua de mañana. Padres y alumnos realizaron ayer una concentración en el patio después de que el Departamento de Educación les indicara que deben volver al horario partido, como marca la ley, y amenazara a la Dirección y a los docentes con abrirles un expediente si mantenían su propósito de dar clases sólo de mañana. La Federación de Padres de Alumnos de la Escuela Pública Vasca avaló ayer la jornada partida para la Secundaria y recordó que los docentes de esa etapa en la red pública imparten «17 horas de clase a la semana».

La asociación de padres de alumnos del instituto Ibaizabal aseguró ayer que no llevará a sus hijos a clase por las tardes hasta que la consejería acepte sus reclamaciones. Hoy se concentrarán ante la sede del Gobierno vasco en Bilbao a las cuatro de la tarde, una protesta que repetirán el jueves. Miércoles y viernes el instituto, que acoge en sus aulas a cerca de 200 alumnos de 12 a 16 años, no tiene clases por la tarde.

«No vamos a ceder. No enviaremos a nuestros hijos a clase por las tardes, bajo nuestra responsabilidad, hasta que el Departamento acepte nuestras revindicaciones. La jornada continua nos ha dado buenos resultados, tanto académicos como para la conviviencia de los chavales, y no vamos a renunciar», adelantó la portavoz de la agrupación de familias. Subrayó que la decisión se había adoptado tras un referéndum en el que la práctica totalidad de la comunidad escolar había votado a favor de impartir las clases entre las ocho y media y las dos y media.

17 horas de clase

El Departamento de Educación recordó ayer que la normativa en vigor obliga a dar las clases en jornada de mañana y tarde en la ESO. Advirtió, además, de que la comunidad escolar del Ibaizabal «no tiene autorización» para llevar a cabo los actos de protesta esta semana, y que los menores están obligados a asistir a clase.

«La Inspección acudirá al instituto para comprobar si se imparten las clases, levantará acta de lo que ocurra y se tomarán las medidas oportunas», apuntaron los portavoces de la consejería que dirige Tontxu Campos.

La iniciativa del Ibaizabal se enmarca en la campaña que han puesto en marcha un grupo de institutos vascos para reclamar la jornada continua. Han animado a las direcciones de los centros de la comunidad vasca a celebrar consultas para decidir si cambian los horarios. Defienden que los alumnos podrían dedicar las tardes a las actividades extraescolares.

La Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de la Escuela Pública Vasca avala la jornada partida. «¿Quién paga las extrescolares por la tarde? Además, en los centros en los que sólo hay clases a las mañanas, la mayoría de los chavales no se quedan a la tarde, se van a casa», señala el presidente de la Federación, Imanol Zubizarreta. «Hay que negociar la organización escolar. Los profesores tienen 17 horas de clase semanales y otras 7 de dedicación no presencial. Habría que hablar de esas horas», añadió.
DV

Padres y alumnos del Ibaizabal inician una lucha 

03.11.08 - M.F.V. (DV)
El camino que ha emprendido el instituto vizcaíno de Ibaizabal es el del referéndum. En los tres últimos cursos, Educación autorizó la jornada intensiva de mañana por las molestias que causaban unas obras cercanas. Acabados los trabajos, el centro ha querido mantener ese horario y celebró un plebiscito entre padres, profesores y alumnos. La inmensa mayoría votó a favor de las clases de mañana. 
El complejo escolar del barrio de La Peña decidió continuar con el horario de 8.15 a 14.45 por su cuenta y riesgo, sin contar con la autorización de la Delegación de Educación. La consejería les ordenó que volvieran a la jornada partida, como establece el decreto de currículum y amenazó a los profesores con abrirles un expediente. Hoy mismo debían volver al horario oficial.

La asociación de padres del instituto Ibaizabal defiende que los alumnos cuenten con las tardes libres. «En estos tres años han demostrado que rinden más así», explicaron algunos miembros de la agrupación.
 
Los escolares tampoco están dispuestos a rendirse. «También tenemos derecho a opinar. Hemos organizado nuestras vidas. Habíamos ocupado las tardes con actividades y este cambio nos perjudica», comentaron algunos estudiantes. Padres y alumnos se concentrarán hoy a las dos y media en el patio.
DV
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PS
EL HORARIO DE LOS INSTITUTOS

Al salir de clase... ¿pero a qué hora? 

¿Jornada continua o jornada partida? El debate sobre los horarios en los centros escolares refleja el problema social de la conciliación familiar 

09.11.08 - MITXEL EZQUIAGA | SAN SEBASTIÁN (DV)
Los profesores de instituto prefieren la jornada escolar continua para terminar de trabajar a las tres y disfrutar de la tarde libre. Los padres quieren horario partido para echar la siesta en paz. Así se caricaturizan mutuamente las dos partes enfrentadas en el debate que se registra estos días sobre los horarios de los institutos en el País Vasco.

Puede parecer una controversia focalizada en el mundo de las aulas, pero todas las partes consultadas (padres, profesores, administración y los propios alumnos) coinciden en que este debate es un espejo que refleja cuestiones más profundas. Para los padres y madres, cómo conciliar la actividad laboral con la vida familiar. Para los docentes, qué enseñanza queremos: aulas donde formar o «garajes» donde depositar a los chavales hasta diez horas al día. 

El debate ha arrancado en varios institutos alaveses y ha alcanzado su máximo tensión en el Instituto Ibaizabal de Bilbao, donde la comunidad educativa se ha movilizado esta semana para reclamar al Departamento de Educación que permita el horario continuo. Desde la consejería se niega esa posibilidad y se afirma que todos los centros públicos deben acatar el actual sistema de horario partido para las enseñanzas primaria y la ESO, considerado como el más efectivo. 

Irati Garmendia es irunesa y estudia segundo de bachiller en e instituto Pío Baroja de Irun. Durante la ESO estudió en horario partido y ahora disfruta de horario continuo. ¿Cuál es su balance? «Me quedo con el horario continuo. Estudio de ocho de la mañana a tres de la tarde, como en casa y luego organizo la tarde para ir a actividades extraescolares». 

¿Y este sistema no puede fomentar la vagancia de los alumnos más perezosos? «El vago será vago tenga la tarde libre o no», resume Irati, que defiende extender la jornada continua a los últimos cursos de la ESO. «A partir de los doce años los alumnos pueden organizar mejor su tiempo así», dice. 

Comedores y autobuses 

Imanol Zubizarreta, presidente de la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de la Escuela Pública Vasca, recuerda que su entidad defiende la jornada partida, aunque admite que están dispuestos a debatir la cuestión «si se nos presenta un estudio pedagógico que demuestre que el aprovechamiento académico es mejor». 

Zubizarreta apunta que «los padres queremos lo mejor para nuestros hijos desde un doble punto de vista. Buscamos el máximo rendimiento académico pero también conciliar familia y trabajo». ¿Eso abre la puerta a convertir los centros en «aparcamiento de hijos?». «En el caso de los niños más pequeños hay una demanda cada vez mayor: se han creado las aulas de acogida, que abren a las siete y media u ocho de la mañana, donde los padres dejan a los niños antes de ir a trabajar. Por la tarde también hay centros que permiten dejar a los chavales más tiempo. No es lo deseable, pero es un problema de la sociedad, del sistema laboral y de horarios que tenemos». 

En el caso de los estudiantes de Secundaria la perspectiva cambia. «Son ya chavales con autonomía, que pueden ir a las aulas más tarde aunque sus padres hayan salido antes, o volver a casa solos», agrega Zubizarreta. «Aquí el debate es otro: hay que saber si en horario continuo se aprovecha más el tiempo, aunque a título personal puedo dudar que un joven aproveche más una sexta hora seguida de clase que una, por la tarde, tras el descanso de la comida». 

Es una controversia que plantea más dudas para las asociaciones de padres. «Los defensores del horario continuo dicen que los centros escolares mantendrían el servicio de comedor y actividades extraescolares por la tarde. ¿Pero quién las impartiría? ¿ Quién las paga? Las experiencias que ha habido nos hacen ver que al final todos los chavales comen en casa y, por la tarde, quien tiene más medios paga clases extraescolares y quien no, se queda en el sofá». 

Tras la polémica subyace otra cuestión «delicada» sobre la que Zubizarreta se resiste a hablar: los horarios de profesores. «En Secundaria se exigen treinta horas de dedicación. De ellas 17 son para la docencia directa, seis horas más requieren la presencia en el centro y otras siete son libres, sin obligación presencial». 

Al director del centro Toki Alai de Irun, Alberto Pérez, le molesta que un tema «ahora mismo menor» ocupe tantas páginas de periódico. «En el País Vasco hay 170 institutos públicos, y los que están generando este debate apenas llegan al 3%. Me preocupa más el debate sobre la convivencia entre alumnos o el nuevo mapa escolar, que la cuestión de los horarios». 

Según Pérez, «en nuestro centro ni siquiera nos hemos planteado el debate de los horarios porque nuestro actual sistema, con horario partido, funciona correctamente». Y ofrece datos: el 88% de estudiantes de secundaria utiliza el transporte del centro, y el 75% se queda en el comedor. «Somos un servicio educativo; nuestra prioridad es formar a los jóvenes pero también ofrecer respuestas a las necesidades sociales de nuestro entorno». 

Con todo, el director de Toki Alai añade dos reflexiones. Una: «Si una comunidad escolar llega a un acuerdo sobre un esquema de funcionamiento, la Administración quizás debería autorizar su propuesta». Y dos: «Ese debate de los horarios terminará llegando, pero hay que realizarlo con rigor, analizando la experiencia de otros países y las necesidades de una sociedad como la nuestra». 
diariovasco.com


Tags: jormada, continua, partida, horario, mañana, CAV

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