

| Hola, David
Espero que esta carta sea para ti un punto de inflexión, que con ella te replantees a dónde vas, quién eres y qué queda de lo que fuiste. Supongo que te preguntarás el porqué de estas palabras. Te lo daré, pero como favor te pido que leas la carta entera y, sientas lo que sientas al hacerlo, no te levantes del lugar en el que estés y, una vez hayas terminado, reflexiones (si no puedes prometerte esto, no sigas leyendo). El lunes me encontré con Susi en el híper, cargada de bolsas y con los críos. Me comentó que estabais bien, un poco agobiados por tu futuro en la gestoría, pero que mirabais el porvenir con optimismo. Pero no, esta vez los kilos de maquillaje nada pudieron hacer para ocultar la hinchazón de su ojo, huella de la crueldad de quien arremete contra lo más débil que tiene a su alcance. Por activa y por pasiva me aseguró que se debía a un accidente doméstico, pero… son demasiados. Y yo ya no puedo permanecer en silencio. Son muchos años de nuestra amistad y creo que tengo la obligación de decirte lo que ella, víctima del terror, no se atreve. Y no dudaré en denunciar su situación si las cosas no cambian, aunque con ello termine nuestra relación. Tú afirmas quererla, dices que es la persona que te llena de felicidad y quieres pasar junto a ella el resto de tus días. Eso no puedes compaginarlo descargando sobre ella tu rabia y tu furia. ¿Cuánto le debes? Ella educa a tus hijos, está pendiente de ti y trabaja de sol a sol en casa para que podáis seguir adelante con vuestros planes de futuro, aquellos que os jurasteis cumplir cuando todavía erais unos niños. ¿Así se lo pagas?, ¿convirtiendo en golpes las caricias?, ¿en insultos las palabras?, ¿en lágrimas las sonrisas? Si realmente la amases, nada de esto sucedería, y si continúas volcando en ella tus frustraciones, la perderás, haciendo de un nombre una cifra más para el telediario, transformándote en asesino despreciable. ¿Quieres que éste sea el recuerdo que David y Ion tengan de sus padres? No es Susana la única que necesita ayuda. Mañana pide cita con el psicólogo en el centro de salud. Con fuerza de voluntad y los tratamientos médicos necesarios, cuando pase el tiempo tendrás la felicidad que siempre soñaste. Si por el contrario mis palabras caen en saco roto, te denunciaré y en menos de 48 horas te quedarás sin todo cuanto tienes. Fácil elección, ¿no? Tu amigo PD. Si no es por ti, hazlo por ellos. |
Tags: día, internacional, mujer, Machista, género, sexista, eliminación
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