El 74,5% de los menores enganchados a esta afición son hijos de lectores
El 94% de los padres tienen claro que esta práctica es "imprescindible" para la educación de éstos
De los más de tres mil millones de euros que facturó en 2006 el sector literario en este país, 325,5 lo generaron textos dirigidos a los niños.
EL 64% DE LOS NIÑOS DE 10 AÑOS leen a diario o semanalmente y el 16,4 son lectores ocasionales.
»J.K. Rowling ha vendido en España seis millones de ejemplares de la saga de ’Harry Potter’

CARLOS MÍNGUEZ, 29 DIC 2008- Madrid (EL DIA)
Naiara tiene 10 años y no hay semana en la que no lea dos o tres libros, un "vicio", el de la lectura, que esta niña madrileña comparte con el 81,9% de los chicos y chicas españoles con edades comprendidas entre los 10 y los 13 años. Ellos son nuestros mejores lectores.
Tan elevado porcentaje era confirmado, por sexto trimestre consecutivo, en el último barómetro de hábitos de lectura y compra de libros elaborado por la Federación de Gremios de Editores de España, que sitúa en el 53,9% el índice de lectura entre la población mayor de 14 años.
"Es lo que más me gusta. Me traslada a otros mundos", confiesa Naiara. Buena estudiante, deportista y amante de la música, cuando tenía tres años rogó a sus padres que la enseñaran a leer. Desde entonces no pasa un día sin que le dedique una hora -más o menos- a la lectura, casi siempre al acostarse o mientras desayuna, sin contar el tiempo que esta misma actividad le ocupa en el colegio. "No es una superdotada, es una niña normal, con inquietudes", deja bien claro Mercedes, su madre, quien comenta que para Naiara no hay peor castigo que dejarla sin leer "cuando contesta mal".
Según el citado barómetro, el 65,5% de los niños como Naiara lee a diario o semanalmente, mientras que el 16,4% son lectores ocasionales, cogen un libro alguna vez al mes o al trimestre. El 59% lee porque les gusta -Naiara devora libros de aventuras, de misterio o de historias mágicas-, frente al 10,6% que lo hace por obligación.
Educar leyendo
El 74,5% de los menores enganchados a la lectura son hijos de padres lectores, y un 84,3% recuerda cómo muchas noches su padre o su madre les leían antes de dormir. Eso hizo Mercedes con Naiara cuando era más pequeña. Carmen, lectora compulsiva y madre de Ignacio y de Celia, de 12 y 7 años, respectivamente, obliga a sus hijos a leer todas las noches. No más de media hora. Al chico "le cuesta ponerse", dice, pero la niña "promete más". "Disfrutan cuando un libro les engancha, aunque les cuesta dar el primer paso", reconoce su madre.
Como Carmen, el 94% de los padres españoles entiende que la lectura es "imprescindible" en la educación de sus hijos, si bien luego sólo un tercio lee con ellos todos o casi todos los días, según se destaca en el Anuario del Libro Infantil y Juvenil 2008 de Ediciones SM.
Xosé Ballesteros, director de Kalandraka, una editorial modesta y periférica -su sede está en Pontevedra- pero con una lista de éxitos ya importante -publican unas 60 novedades cada año, y llevan diez funcionando-, apunta, como una de las razones que explicarían el auge de la lectura entre los más jóvenes, que precisamente son hijos de una generación de padres y madres amantes de los libros, con un bagaje cultural y un poder adquisitivo mayores.
El Anuario de SM, grupo editorial con destacada presencia en el mercado español y latinoamericano, y promotor de una colección que durante tres décadas ha hecho las delicias de muchos pequeños, "El barco de vapor", confirma el buen momento que vive una industria "fuerte, estable" y de gran vitalidad. Una industria que se consolida "como el motor del sector editorial gracias a su constante crecimiento anual", que en 2006 se tradujo en unos 70 millones de ejemplares editados y en una facturación que aumentó un 14,8% en relación al año anterior.
En 2006, informa el Anuario, el sector editorial español facturó en su conjunto más de 3.000 millones de euros, de los cuales 323,5 correspondieron a libros para niños y jóvenes.
Mucha creatividad
"Vivimos un momento de creatividad enorme", dice Elsa Aguiar, gerente de publicaciones de literatura infantil y juvenil en SM, para quien hoy "se lee mucho más que en cualquier otro momento de nuestra historia". Especialmente entre los más jóvenes. A ello han contribuido colegios y bibliotecas públicas, que "han hecho y están haciendo una buena labor" para enganchar a los más pequeños al placer de la lectura. "Estamos empezando a recoger los frutos de esa política", recalca. Victoria Fernández, directora de la revista "Cuadernos de Literatura Infantil y Juvenil", habla también de una industria "potente" que "edita mucho y bien", y de una política de fomento de la lectura que, aunque "renqueante al principio", está dando resultados. Pero, apostilla, "no somos tan buenos lectores como se dice".
A Fernández le preocupa que la lectura sea en muchos casos más una obligación "que un placer", y que en ese paréntesis o bache vital que es la adolescencia los chavales dejen de lado una afición que les ha tenido enganchados poco tiempo antes.
"La lectura -comenta- nunca debería plantearse como una obligación, sino como una alternativa de ocio. En el aula se usa el libro para trabajar y no como fuente de ocio placentero". Antonio María Ávila, director de la Federación de Gremios de Editores de España, confía en que un porcentaje alto de esos chicos que se inician en la lectura a una edad cada vez más temprana, se "reconcilien" de nuevo con ella tras la adolescencia.
EL DIA
Los 'devoradores' de libros son menores de 14 años
J.K. Rowling ha vendido en España seis millones de ejemplares de la saga de ’Harry Potter’.AMP/SL
CARLOS MÍNGUEZ (EFE) MADRID 28.12.2008
Naiara tiene diez años y no hay semana en la que no lea dos o tres libros, un "vicio", el de la lectura, que esta niña madrileña comparte con el 81,9% de los chicos y chicas españoles con edades comprendidas entre los 10 y los 13 años. Ellos son nuestros mejores lectores.
Tan elevado porcentaje era confirmado, por sexto trimestre consecutivo, en el último barómetro de hábitos de lectura y compra de libros elaborado por la Federación de Gremios de Editores de España, que sitúa en el 53,9% el índice de lectura entre la población mayor de 14 años.
"Es lo que más me gusta. Me traslada a otros mundos", confiesa Naiara. Buena estudiante, deportista y amante de la música, cuando tenía tres años rogó a sus padres que la enseñaran a leer.
Desde entonces no pasa un día sin que le dedique una hora -más o menos- a la lectura, casi siempre al acostarse o mientras desayuna, sin contar el tiempo que esta misma actividad le ocupa en el colegio. "No es una superdotada, es una niña normal, con inquietudes", deja bien claro Mercedes, su madre, quien comenta que para Naiara no hay peor castigo que dejarla sin leer "cuando contesta mal".
Según el citado barómetro, el 65,5% de los chavales como Naiara lee a diario o semanalmente, mientras que el 16,4% son lectores ocasionales, cogen un libro alguna vez al mes o al trimestre. El 59% lee porque les gusta -Naiara devora libros de aventuras, de misterio o de historias mágicas-, frente al 10,6% que lo hace por obligación.
El 74,5% de los chavales enganchados a la lectura son hijos de padres lectores, y un 84,3% recuerda cómo muchas noches su padre o su madre les leían antes de dormir. Eso hizo Mercedes con Naiara cuando era más pequeña.
Carmen, lectora compulsiva y madre de Ignacio y de Celia, de 12 y 7 años, respectivamente, obliga a sus hijos a leer todas las noches. No más de media hora. Al chico "le cuesta ponerse", dice, pero la niña "promete más". "Disfrutan cuando un libro les engancha, aunque les cuesta dar el primer paso", reconoce su madre.
Imprescindible para la educación
Como Carmen, el 94% de los padres españoles entiende que la lectura es "imprescindible" en la educación de sus hijos, si bien luego sólo un tercio lee con ellos todos o casi todos los días, según se destaca en el Anuario del Libro Infantil y Juvenil 2008 de Ediciones SM.
Xosé Ballesteros, director de Kalandraka, una editorial modesta y periférica -su sede está en Pontevedra- pero con una lista de éxitos ya importante -publican unas 60 novedades cada año, y llevan diez funcionando-, apunta, como una de las razones que explicarían el auge de la lectura entre los más jóvenes, que precisamente son hijos de una generación de padres y madres amantes de los libros, con un bagaje cultural y un poder adquisitivo mayores.
El Anuario de SM, grupo editorial con destacada presencia en el mercado español y latinoamericano, y promotor de una colección que durante tres décadas ha hecho las delicias de muchos pequeños, "El barco de vapor", confirma el buen momento que vive una industria "fuerte, estable" y de gran vitalidad.
Una industria que se consolida "como el motor del sector editorial gracias -según el Anuario- a su constante crecimiento anual", que en 2006 se tradujo en unos sesenta millones de ejemplares editados y en una facturación que aumentó un 14,8% en relación al año anterior.
En 2006, informa el Anuario, el sector editorial español facturó en su conjunto más de 3.000 millones de euros, de los cuales 323,5 correspondieron a libros para niños y jóvenes.
"Vivimos un momento de creatividad enorme", apunta Elsa Aguiar, gerente de publicaciones de literatura infantil y juvenil en SM, para quien hoy "se lee mucho más que en cualquier otro momento de nuestra historia". Especialmente entre los más jóvenes.
A ello han contribuido decisivamente colegios y bibliotecas públicas, que "han hecho y están haciendo una buenísima labor" para enganchar a los más pequeños al placer de la lectura. "Estamos empezando a recoger los frutos de esa política", recalca.
Una industria que edita mucho y bien
Victoria Fernández, directora de la revista "Cuadernos de Literatura Infantil y Juvenil", habla también de una industria "potente" que "edita mucho y bien", y de una política de fomento de la lectura que, aunque "renqueante al principio", está dando resultados. Pero, apostilla, "no somos tan buenos lectores como se dice".
A Victoria Fernández le preocupa que la lectura sea en muchos casos más una obligación "que un placer", y que en ese paréntesis o bache vital que es la adolescencia los chavales dejen de lado una afición que les ha tenido enganchados poco tiempo antes.
"La lectura -comenta- nunca debería plantearse como una obligación, sino como una alternativa estupenda de ocio. En el aula se utiliza el libro para trabajar y no como fuente de ocio placentero".
Antonio María Ávila, director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España, confía en que un porcentaje alto de esos chavales que se inician en la lectura a una edad cada vez más temprana, se "reconcilien" de nuevo con ella tras pasar la siempre convulsa adolescencia.
"Cada vez se lee más por placer que por obligación". Es la opinión del director de la editorial Kalandraka. Un ejemplo de ello, apunta Xosé Ballesteros, es el éxito que han tenido en España -se han vendido más de seis millones de ejemplares de las siete entregas de la saga- títulos como "Harry Potter" o, en clave española, muchos de Laura Gallego o Jordi Sierra y Fabra, dos de las plumas "nacionales" que son superventas.
Perder el miedo
Para Jordi Sierra y Fabra, el mérito de la saga de J.K. Rowling o de "Crepúsculo", de Stephenie Meyer, que también arrasa desde hace meses, es "haber conseguido que nuestros jóvenes hayan perdido el miedo al libro gordo. Además, con éxitos editoriales como esos las etiquetas por edades de los libros se han ido un poco a hacer puñetas".
Este prolífico y exitoso escritor -con casi 400 títulos es el autor español vivo con más obra publicada- insiste en el "momento dulce" que vive la literatura infantil y juvenil en España, y se muestra partidario de fomentar la escritura en las escuelas "porque ello lleva a los chavales a la lectura".
"No creo -dice- en esas campañas de fomento de la lectura a través de carteles o en televisión. Soy más partidario de la acción directa en los colegios", destaca el autor de títulos superventas como "Campos de fresas", que lleva ya 56 ediciones, "Noche de viernes" o "La fábrica de nubes".
Esos tres libros son tres ejemplos de una variadísima y vasta oferta de títulos que, seguro, muchos chavales han incluido este año a sus cartas a los Reyes Magos.
"Todo el año se vende literatura infantil y juvenil, pero en Navidad las ventas crecen considerablemente", asegura Rocío Cela, propietaria de la librería "Modesta" de Madrid. "A los chavales -dice- les encanta venir a la tienda, solos o con sus padres, y elegir lo que van a leer. Yo lo prefiero".
RTVE
Libros para educar jugando
Títulos que sorprenden al lector por su formato llegan a las tiendas en Navidad
26.12.08 - MIGUEL Á. ALEJO | GRANADA (IDEAL)
Los libros-juego se han convertido en un regalo idóneo para aprender jugando o jugar aprendiendo. Cada vez más los libros infantiles y juveniles se han convertido en sofisticados y, al mismo tiempo, atrayentes para los más jóvenes de la casa. Al abrirlos se despliegan todo tipo de artilugios y pasar una página se convierte en toda una aventura. Con un rompecabezas y un tigre andarín de juguete se presenta 'Paseando por la jungla' (más de 3 años), de Carmen Gil. En este juego, de tapa dura, el niño se adentra en la jungla y los animales que la habitan. Del mismo libro se extraen diferentes piezas para montar un puzzle por el que el tigre de juguete hace un recorrido.
La misma autora adapta la 'Leyenda de los Reyes Magos' en un libro pop-ups, también llamado de tres dimensiones. En 'Los Reyes Magos de Oriente' (más de 3 años), Melchor, Gaspar y Baltasar dejan los regalos bajo el árbol mientras los niños duermen plácidamente. Antes el lector asiste al nacimiento de Jesús, la Estrella de Oriente y al viaje de los tres mágicos reyes. Un mundo en tres dimensiones con diferentes elementos a distintos niveles hace más asequible el mito de los tres magos que ofrecieron a Jesús oro, incienso y mirra.
'La vida en un castillo'
El joven lector abre las puertas, se asoma por las ventanas y juega con las sorpresas que encuentra en 'La vida en un castillo' (más de 3 años): el título más espectacular de este género de los que se han publicado con vistas a estas fechas navideñas. Desplegable formidable para seguir la vida cotidiana en un castillo medieval español. Incluye personajes de pegatinas intercambiables para jugar por las almenas y diferentes dependencias de la fortaleza.
Para la incorporación de los mayores en los juegos familiares Isabelle Bertrand escribe 230 pasatiempos para toda la familia (más de 6 años). Casi a actividad diaria para padres y niños. Cartas, misterio, viaje, magia o sombras chinas son algunas de las divertidas propuestas que contiene este paquete para todas las edades.
En 'El tiempo que pasa' (más de 5 años) Pascale Estello introduce al niño en el mundo del tiempo a través de pegatinas, ruedas giratorias, calendarios y un cómic. Ocio para aprender a contar y comprender las horas.
Tras el éxito en taquilla de las aventuras vampíricas de adolescentes con la película 'Crepúsculo', aparecen en el mercado otras historias con jóvenes vampiros como protagonistas. '¡Qué amiga tan deliciosa!' (más de 10 años) de Franziska Gehm es uno de los ejemplos. Dos gemelas vampiras se trasladan desde Transilvania a Alemania. En su nuevo hogar no pueden volar, ir al instituto de noche o parar el tranvía... Estos son algunos de los problemas cotidianos a los que se enfrentan estas gemelas chupasangres.
IDEAL
La crisis fomenta la lectura
Los editores cierran 2008 con un incremento en las ventas del 2%
06.02.09 - DANIEL ROLDÁN | COLPISA. MADRID
La Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) está haciendo las últimas sumas para cerrar el balance de 2008, que será positivo. Espera subir sus ingresos entre un 1,5% y un 2%, toda una hazaña en los tiempos que corren. «Hemos superado el año pasado de una forma razonable», apuntó el director ejecutivo de la FGEE, Antonio Ávila, durante la presentación de un informe sobre la lectura en España.
Los editores esperan que esta buena tendencia se mantenga en 2009, gracias al mercado nacional. Ávila recordó que un español invierte 69,35 euros al año en libros, lo que supone un gasto diario de 0,19 euros. «Dudo mucho que alguien se quite de este gasto», comentó el responsable de la FGEE. La patronal de editores está más preocupada por las exportaciones, que se dirigen sobre todo a países de fuera de la Unión Europea. Según sus propis datos, la industria editorial mueve al año unos 4.000 millones, un 0,7% del Producto Interior Bruto (PIB) y da empleo, directo e indirecto, a más de 30.000 personas. Las 836 empresas editoriales agrupadas en la FGEE representan cerca del 95% del sector, y se prevé que aumente este número hasta las 900. A lo largo de 2007, último año analizado por el sector, se editaron casi 358 millones de libros y una cifra próxima a los 70.500 títulos con una tirada media por ejemplar de 5.070. Unos datos favorables debidos al «dinamismo del sector», que reduce precios «y se renueva de forma constante».
Más lectores
Ávila presentó junto a la Fundación Germán Sánchez Ruipérez un estudio sobre el nivel de lectura en España, que se ha incrementado en los últimos años gracias a las nuevas tecnologías y al cambio en la metodología de estudio. «Los ciudadanos entendían que leer se limita a títulos de ficción. No lo asociaban a los periódicos, a los informes o a las webs», explicó José Antonio Millán, coordinador del estudio. Con este nuevo baremo, la FGEE ha descubierto que los adolescentes y los jóvenes profesionales devoran letras.
Los chavales entre 13 y 15 años leen por obligación lo que les mandan en el instituto; pero, además, las investigaciones y los foros de discusión demostraron que consumen más lecturas. Leen páginas web especializadas o noticias en la red. «Descubrimos a unos chavales que leían todos los días páginas estadounidenses de baloncesto en inglés», comentó Millán. Además, el estudio demostró que el 85% de los adolescentes leen y que internet no ha restado el interés por la literatura, sino todo lo contrario. «Quien lee un libro, lee en internet. No se solapan», apuntó el director ejecutivo de la FGEE. «Ahí están las ventas de literatura juvenil. Ahí está Laura Gallego: 700.000 libros vendidos», remató.
LA VERDAD
Tags: lectura, literatura, fomento, libros, biblioteca, hobby, familia