Universidades vascas trasladan las pruebas extraordinarias a junio o
julio en su proceso de adaptación de los estudios al espacio
europeo
Los universitarios no tendrán que estudiar para recuperar materias durante los meses de julio y agosto.
En Secundaria y Bachillerato ya se habían suprimido las
pruebas de septiembre, para trasladarlas a
junio
El nuevo calendario da un vuelco a la vida del universitario El calendario
favorece la movilidad Julio y agosto:
libres. «Permitirá realizar prácticas,
intercambios o viajes en los meses de verano» Comienzo de clases: principios de septiembre Fin de clases: mediados o finales de mayo. Dos semestres: las vacaciones de
Navidad dividan esos períodos lectivos Exámenes Finales: últimas
semanas de mayo
Exámenes Extraordinarios*: 2ª
quincena de junio o principios de julio [* Antes Septiembre]
|
MARTA FDEZ. VALLEJO | BILBAO (EL CORREO)
Las universidades van dar un paso más en la profunda
transformación en la que están inmersas con el objetivo de adaptarse a
Europa. Han decidido suprimir los exámenes de septiembre y los
adelantarán a los meses de junio o julio. Los centros privados de
Deusto y Navarra aplicarán el nuevo calendario desde el próximo curso,
mientras que la UPV se ha planteado también la reforma de la jornada
académica, aunque no tomará una decisión en firme hasta que no concluya
el proceso de diseño de títulos ajustados a los requisitos de Bolonia.
Mondragon Unibertsitatea, con los Grados ya en marcha, utiliza un
sistema de evaluación continua del alumno que ha acabado con las
pruebas finales y extraordinarias tanto de junio como septiembre.
La Conferencia de Rectores, en su reunión del pasado mes
de enero, aconsejó el cambio de calendario académico, una reforma que
inscribe dentro de la conversión de licenciaturas en Grados. Numerosas
universidades españolas han seguido esa recomendación, como la
Politécnica de Cataluña o la Carlos III de Madrid, y otras tienen
previsto hacerlo o lo están estudiando.
El nuevo calendario da un vuelco a la vida del
universitario. Se acabó dedicar el verano a preparar las materias
suspendidas. El objetivo es que el alumno intensifique los esfuerzos a
lo largo del curso, no se juegue todo a una carta, y que julio y agosto
queden libres. «Les permitirá realizar prácticas, intercambios o viajes
en los meses de verano», señala Luis Echarri, director del Servicio de
Innovación Educativa de la Universidad de Navarra. «El calendario
favorece además la movilidad, porque supone adecuarnos a la jornada de
la mayoría de los países con los que hacemos intercambios de
estudiantes», añade.
Las clases comenzarán a principios de septiembre -ahora
se inician después del día 20-y se prolongarán hasta mediados o finales
de mayo. La Conferencia de Rectores apostó por diferenciar claramente
dos semestres y que las vacaciones de Navidad dividan esos períodos
lectivos. Las universidades colocarán los exámenes finales en las
últimas semanas de mayo y los extraordinarios de septiembre en la
segunda quincena de junio o principios de julio, según la opción que
elija cada institución académica.
El Departamento de Educación del Gobierno vasco ya había
suprimido las pruebas de septiembre en Secundaria y Bachillerato, para
trasladarlas a junio, con el argumento de que los conocimientos están
más recientes para el escolar y su rendimiento en las 'recuperaciones'
es mayor. Las asociaciones de padres de alumnos apoyaron el cambio, ya
que permitía a las familias tener el verano libre.
La UPV, en proyecto
Las nuevas fechas de la enseñanza universitaria van
ligadas a la implantación de los Grados adaptados a Europa. De hecho,
el proceso de Bolonia apuesta por hacer un seguimiento constante del
alumno, un sistema de enseñanza que es incompatible con los exámenes de
'recuperación' de septiembre. «Es un método mejor para que el alumno no
confíe la superación de los cursos a empujones de última hora», indica
Echarri.
Mondragon Unibertsitatea ya cuenta desde este curso con
las titulaciones homologadas al espacio europeo y utiliza el sistema de
evaluación continua del estudiante. Deusto ha presentado también sus
Grados al Ministerio de Educación y va a hacer coincidir los nuevos
calendarios con la implantación de los estudios europeos a partir de
septiembre próximo.
La UPV trabaja a contrarreloj. El vicerrectorado de
Ordenación Académica ultima el mapa de titulaciones ajustadas a
Bolonia, que aún deberá obtener el visto bueno del Consejo de Gobierno,
la Agencia Vasca de Evaluación y el Ministerio de Educación. Portavoces
de la universidad pública vasca adelantaron que es probable que el
calendario reformado se implante en las facultades coincidiendo con los
nuevos Grados, pero la decisión deberá tomarla el Consejo de Gobierno,
y aún no se ha hecho la propuesta oficial. Todos las enseñanzas deberán
cumplir los requisitos de Bolonia en el curso 2010-2011.
EL CORREO
Tags: Bolonia, exámenes, pruebas, septiembre, CAV, universidad, junio