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jueves, 12 de marzo de 2009

Publicado por Seina @ 18:00


DICTAMEN DEL ALTO TRIBUNAL (2) PDF >Sentencia íntegra del Tribunal Supremo   1,11Mb
Manuel Castro: «Se arrastra una formación deficiente desde la ESO»
Educación sin criterio
, Editorial ABC
Los críticos con el nuevo Bachillerato entienden que dos años de duración son escasos y no permiten cumplir los objetivos marcados
La ministra de Educación insiste en que la sentencia del Supremo no entra en el fondo de la reforma

>¿Crees que nuestros bachilleres están bien preparados? ENCUESTA ABC
 
M. ASENJO | MADRID Jueves, 12-03-09 (ABC)
La sentencia del Tribunal Supremo sobre la promoción en Bachillerato ha reavivado el debate sobre este nivel de enseñanza, previo a la Universidad, y con grandes lagunas y paradojas, según se desprende de los informes nacionales e internacionales y de las críticas de gran parte del mundo educativo.

Por una parte, el informe «Panorama de la Educación 2008», el último emitido por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), refleja que España se mantiene entre los últimos países desarrollados en cuanto a alumnos que acceden a Secundaria Postobligatoria (Bachillerato, FP de Grado Medio y Enseñanzas Artísticas), ya que el porcentaje de abandono prematuro se sitúa alrededor del 30%, el doble que la media europea.

Asimismo, la tasa de graduados en Educación Secundaria posobligatoria (Bachillerato y FP de Grado Medio) es también de las más bajas, ya que alcanza el 72%, once puntos por debajo de la media de la OCDE y trece menos que la media de la Unión Europea (UE).
Esto significa también que nuestro país está a 13 puntos del objetivo europeo para 2010 fijado por la Declaración de Lisboa en un 85% de graduados en el mencionado nivel educativo.

Sin embargo, los datos reflejan que el talón de aquiles del sistema educativo postobligatorio español sigue siendo el escaso interés de los jóvenes por la FP de Grado Medio. En España, el 35% de los alumnos en edad de hacerlo se gradúan en programas de FP, mientras en la OCDE ese porcentaje sube al 45% y en la UE al 51%. Es decir, que la tendencia española es de un mayor porcentaje de titulados en Bachillerato que en FP de Grado Medio.

Estos datos han llevado al Ministerio de Educación a reconocer que el reto fundamental del sistema educativo español es potenciar la FP de Grado Medio, ya que ahora es nuestro «punto débil», mientras que FP de Grado Superior va a una mayor velocidad, lo mismo que los estudios universitarios.

En cuanto al Bachillerato, las críticas que recibió durante el diseño y aprobación de la LOE y en el proceso de elaboración de la normativa que lo desarrolla no han desaparecido. De hecho, amplios sectores educativos pidieron sin éxito el aplazamiento de su puesta en marcha para limar las aristas que detectaron en su estructura.

Este año se ha implantado el primer curso y las dudas no han desaparecido. Las críticas se refieren esencialmente a la duración de este nivel de la enseñanza no obligatoria. Y es que, el Bachillerato español, de dos años de duración es es uno de los más cortos de Europa. En casi todos los países se prolonga por espacio de tres años. Los críticos entienden que dos años no permiten cumplir los objetivos previstos y, en consecuencia, los alumnos llegan a la Universidad con importantes carencias.

Además, quienes no comparten el diseño aseguran que el número de optativas es excesivo e impide dar el tiempo preciso a las materias fundamentales y obligatorias.

El Bachillerato nacido de la LOE tiene tres modalidades: Artes, que se organiza en dos vías, Ciencia y Tecnología y Humanidades y Ciencias Sociales. Se estructura en materias comunes, de modalidad y optativas. Los alumnos disponen de un máximo de cuatro años para completar los estudios.

En cuanto a las materias comunes u obligatorias, se ha criticado la creación de Ciencias del mundo contemporáneo por entender que es un cajón de sastre innecesrio, ya que su contenido está ya en otras materias.

Formalidad jurídica


En relación con la sentencia del TS, la ministra de Educación, Política Social y Deporte, Mercedes Cabrera, dijo ayer que la sentencia se refiere a una formalidad jurídica, pero no entra en el fondo del asunto, y reiteró que la reforma que promueve el Gobierno «tiene todo el sentido».

A preguntas de los periodistas en una acto con el presidente de la Comunidad de Murcia, Cabrera indicó que el Supremo plantea que esta reforma del Bachillerato, aprobada en un decreto, no tiene amparo en la Ley Orgánica de Educación (LOE), pero, no entra en el fondo de la misma.La ministra apeló de nuevo a la flexibilidad y resaltó que en la FP,cuyos alumnos tienen edades similares a los que cursan Bachillerato,«es máximo el principio de flexibilidad», lo mismo que en al Universidad.
ABC

Asignatura pendiente

IGNACIO CAMACHO Jueves, 12-03-09
EN la política posmoderna, que no se basa en la realidad sino en su reflejo, los problemas se resuelven a través de la estadística, donde el Estado dispone de una capacidad de intervención fulminante e inmediata. Así, cuando el paro crece más de lo aconsejable se pueden maquillar o moldear los datos del recuento, descontando a los desempleados que se apuntan a cursos de formación o a los inmigrantes que pierden la tarjeta de residencia por quedarse sin trabajo. Este procedimiento, al que los tecnócratas llaman «ajuste», es mucho más rápido y eficaz que cualquier actuación sobre el curso de la economía, que requiere tiempo, tino y coraje político sin ofrecer siquiera garantías de éxito urgente. Del mismo modo, si se dispara el fracaso escolar lo conveniente es operar sobre las cifras globales para reducir su impacto, en vez de diseñar planes y métodos pedagógicos de engorrosa aplicación y tardío efecto. Las medidas de política convencional resultan una antigualla y una pérdida de tiempo mientras se pueda intervenir sobre registros, guarismos, censos y demás cuadros de representación virtual o genérica.

Esto es exactamente lo que ha hecho el Ministerio de Educación respecto a la alta tasa de suspensos en el Bachillerato, al modificar a la baja y por decreto los requisitos para repetir curso establecidos en la ya laxa ley vigente. Pero ha tropezado con los ropones del Supremo, gente chapada a la antigua que no entiende las virtudes de la ingeniería estadística y ha sentenciado según las reglas de toda la vida. Si la ley dice que con más de dos asignaturas hay que repetir, se repite y no valen cursos puente ni trucos del almendruco. Los magistrados no han entrado, ni es función suya hacerlo, en el problema de fondo, que es el de una planificación educativa desquiciada; ni se han pronunciado sobre la ausencia de rigor, mérito y jerarquía que caracteriza nuestro sistema docente. Es probable que todo ello haya estado de algún modo presente en su criterio, pero se han limitado a aplicar la doctrina elemental de que las leyes están por encima de los decretos. Con tan sencillo discernimiento dan que pensar si no estaría mejor la enseñanza en manos de los tribunales que de unos burócratas capaces de hacerse trampas en el solitario.

Claro que existe una vía alternativa para enfrentarse al fracaso escolar burlando a los jueces y sin tener que acometer reformas estructurales: subvencionar -¡con hasta 6.000 euros!- a los estudiantes para que no dejen de serlo. La ha descubierto, cómo no, la benemérita Junta de Andalucía, sin duda la institución española más experta en mecanismos subsidiarios. Bofetadas puede haber para seguir en el colegio. Este Chaves es una lumbrera capaz de inventar el PER de la escuela: con veinte años en el poder, en materia de repetir cursos -con o sin asignaturas pendientes- podría impartir un máster de permanencia.
ABC

Manuel de Castro: «Se arrastra una formación deficiente desde la ESO»

«Las razones fundamentales de nuestro recurso contra la “tercera vía” para los alumnos de Bachillerato han sido evitar el caos organizativo en los centros y combatir la ilegalidad que suponía tal decisión». afirma el secretario general de FERE-CECA, Manuel de Castro, acerca de la sentencia del Supremo que anula la posibilidad de que los alumnos de primero con tres o cuatro suspensos no repitan curso completo y puedan matricularse en dos o tres materias de segundo.

—Antes de recurrir, ¿intentaron una solución negociada?

—Sí, pero nuestros nuestras conversaciones con las autoridades educativas no tuvieron éxito.

—Quienes hayan suspendido tres o cuatro disciplinas de primero, ¿qué harán?

—La sentencia no dice si deben repetir las materias suspensas o el curso completo. El Ministerio de Educación deberá decidir al respecto. Nosotros pensamos que sería bueno repetir sólo las pendientes. De esta manera, podrían fundamentar sus conocimientos y solidificar las materias que no han superado.

—¿Cree que el Bachillerato debería durar tres años?

—Sí, porque los alumnos arrastran una deficiente formación desde la ESO y llegan mal preparados a la Universidad. Pero existe el problema de que la enseñanza obligatoria se extiende hasta los 16 años.

—¿Y cómo resolverlo?

—Una forma sería dar carácter preparatorio a 4º de la ESO. Creo que este curso podría tener tres opciones. Una para los que pretendan cursar Bachillerato, otras para quienes se inclinen por la Formación Profesional y una tercera, para aquellos que no piensen seguir estudiando.

—¿Cómo afectar la crisis a los centros de Bachilllerato de FERE-CECA?

—Casi todos nuestros centros son deficitarios pero ni podemos subir los precios ni pagar más a los profesores, que ganan menos que los de ESO. La solución está en que puedan acogerse a los conciertos. De lo contrario, muchos se verán abocados al cierre.
ABC

Educación sin criterio

EDITORIAL ABC 12-03-09
LA sentencia por la que el Tribunal Supremo ha anulado parcialmente el decreto que permitía a los alumnos de Bachillerato superar un curso con hasta tres o cuatro asignaturas suspendidas, a través de un curso intermedio, no es una simple corrección jurídica y formal a un precepto indebidamente enfocado, sino toda una desautorización de fondo al sistema educativo vigente. Sencillamente, el fallo es un varapalo a la imposición de un modelo educativo fallido de origen que ABC denunció en su momento y que el Gobierno ha pretendido moldear a conveniencia de parte para tratar de maquillar el creciente deterioro de nuestra educación y las alarmantes cifras de fracaso escolar. Más que a estrictos criterios jurídicos, el alto Tribunal ha atendido a criterios de sentido común al impedir que los alumnos puedan acceder al segundo curso del Bachillerato pese a arrastrar prácticamente la mitad de las asignaturas del curso anterior, matriculándose de ellas por separado. El artículo anulado es además otra prueba de las contradicciones del Gobierno de Rodríguez Zapatero y de su caprichosa esquizofrenia legislativa porque pese a haber aprobado en 2006 la LOE -que prescribía un máximo de dos asignaturas suspensas para poder superar un curso- en 2007 aprobó el decreto ahora desautorizado para desarrollar aspectos del Bachillerato que, de forma paradójica, eran radicalmente incompatibles con su propia ley. Y eso es lo que el alto Tribunal ha puesto en evidencia.

La sentencia del Supremo responde asimismo a la senda que impone la lógica y deja al descubierto las lamentables consecuencias de legislar sin consenso entre los dos partidos mayoritarios, un consenso que debería ser obligado cuando afecta a una cuestión crucial para un país como es la educación de sus jóvenes. Tristemente, la regulación de la educación en España está más condicionada por las exigencias partidistas, doctrinarias e ideológicas de la formación política de turno, en este caso el PSOE, que por su consideración como una auténtica cuestión de Estado. Los resultados están ahí y son demoledores. Basta con repasar las conclusiones del Informe Pisa u otras estadísticas para advertir que España continúa a la cola de Europa en excelencia educativa y sin expectativas de remontar. Las advertencias del Supremo contra los aspectos inmoralmente adoctrinadores de la asignatura Educación para la Ciudadanía -pese a no haber avalado la objeción de conciencia, sí abrió la puerta a futuros recursos-, y el golpe sufrido ahora con el Bachillerato retratan a la perfección a este Gobierno sin rumbo ni criterio coherente.
ABC

«La sentencia evitará gastos a los centros y a las familias»

M. A. | MADRID Miércoles, 11-03-09
El secretario general de la Federación Española de Religiosos de Enseñanza, Manuel de Castro, manifestó ayer a ABC su satisfacción por la sentencia del Supremo que impide a los alumnos de primero de Bachillerato con tres y cuatro suspensos avanzar asignaturas de segundo curso, ya que evita el «caos organizativo y aumento del gasto para el centro y para las familias».

Igualmente, la Asociación Nacional de Catedráticos de Instituto aplaudió la decisión del Supremo porque «impide que el Gobierno lleve a cabo una trampa legal». Felipe de Vicente, presidente de Ancaba, ha acusado al Ministerio de «degradar» el Bachillerato, pues «se lanza al alumno el mensaje implícito de que no hace falta que se esfuerce mucho si pretende hacerlo en tres años».
Nicolás Fernández, presidente del sindicato de profesores ANPE, se mostró satisfecho con la decisión del TS y advirtió al Gobierno de que «es hora de reconocer que la verdadera reforma educativa está por hacer: hay que profundizar en las materias instrumentales de Primaria, rediseñar Secundaria para responder a las necesidades reales de los alumnos, prestigiar la FP y establecer un Bachillerato de tres años».

Por su parte, la presidenta de la Confederación Española de Centros de Enseñanza, Isabel Bazo, cree que la sentencia «llega a tiempo» porque las consecuencias, sino, serían «irreparables». La Confederación Nacional Católica de Padres de Alumnos considera que el Bachillerato español es uno de los más cortos de Europa y requiere que sea una «enseñanza de calidad que se plantee con esfuerzo», según su presidente, Luis Carbonel.
ABC

Un proceso repleto de medidas polémicas y de continuas protestas del mundo educativo

Más de dos suspensos en Bachillerato obligarán a repetir curso


Mayo de 2006.
Aprobada la Ley Orgánica de Educación (LOE), que reforma el sistema no universitario e introduce importante cambios en el Bachillerato,que consta de dos cursos.

Otoño de 2007. La posibilidad de que los alumnos de Bachillerato no repitan curso completo hasta con cuatro suspensos y que avancen en su currículo con materias de segundo causa gran inquietud.

Noviembre de 2007.
El Consejo de Ministros aprueba el Real Decreto que regula la estructura del Bachillerato y sus contenidos mínimos. Amplía las expectativas de estudios de música, danza y artes.

Configuración. Se configura en tres modalidades: Artes, Ciencia y Tecnología y Humanidades y Ciencias Sociales. Se crea también la materia de Ciencias para el mundo contemporáneo Y comieza a impartirse en un curso Filosofía y Ciudadanía.

POR MILAGROS ASENJO Miércoles, 11-03-09  MADRID (ABC).
Los alumnos de primer curso de Bachillerato que tengan tres o cuatro suspensos no podrán acogerse al denominado «curso intermedio», que consiste en repetir únicamente las materias pendientes y matricularse de dos o tres de segundo curso. Así lo ha decretado el Tribunal Supremo (TS) en su fallo sobre el recurso interpuesto por la Federación de Religiosos de la Enseñanza-Centros Católicos (FERE-CECA) contra el artículo 14.2 del Real Decreto de 2 de noviembre 2007, que fija la estructura y contenidos mínimos del Bachillerato y que ha comenzado a implantarse este curso.

El artículo anulado por el Tribunal Supremo establecía como novedad que los alumnos de primero de Bachillerato que no promocionasen a segundo por tener tres o cuatro materias suspensas -por ley, se puede pasar de curso con un máximo de dos pendientes- tenían la opción de repetir el año académico en su totalidad o matricularse en dichas asignaturas pendientes y ampliar la matrícula con dos o tres materias de segundo año.

Esta posibilidad no aparece reflejada en el artículo 36 de la LOE. Para FERE-CECA, constituía una «tercera vía» dentro del Bachillerato, la de aquellos que con tres o cuatros suspensos permanecían en primero con las pendientes y podían matricularse de dos o tres de segundo. En definitiva, «el Bachillerato se prolongaba por espacio de tres años y la fórmula permitía encubrir el fracaso».
Según lo sentenciado por el TS, el precepto anulado «vulnera la Ley Orgánica de Educación (LOE)», al crear una modalidad de estudio del Bachillerato (asignaturas sueltas de primero y de segundo) que «no está prefijada» en esta ley.

«Tal regulación reglamentaria -proclama el Supremo- carece de cobertura legal y altera, por completo, el régimen regulador de laLOE». Asimismo, el TS indica que el Gobierno «no ha respetado la ley» como norma de superior rango a la que se encuentra sometido.
El artículo 36.2 de La LOE establece en su artículo 36.2 que «los alumnos promocionarán de primero a segundo de Bachillerato cuando hayan superado las materias cursadas o tengan evaluación negativa en dos materias, como máximo. En este caso, deberán matricularse en segundo curso de las materias pendientes de primero».

La sentencia argumenta que el punto recurrido instaura una «matrícula condicionada» que en modo alguno prevé la LOE, aunque fuere de uso corriente en el ámbito universitario para supuestos muy determinados.

Para el Supremo no hay duda de que la LOE establece la «promoción» de un curso a otro en el supuesto de la superación del primero de ellos o con una evaluación negativa, como máximo, de dos materias. En este sentido, insiste en que la LOE únicamente ofrece «la repetición de curso cuando hubiere más de dos evaluaciones negativas» o «la promoción a segundo con dos evaluaciones negativas de primero» como máximo, pero no instaura la «matrícula condicionada» de asignaturas de segundo, junto a las disciplinas suspensas de primero, lo que sí hace el mencionado Real Decreto.

Acerca de la organización «flexible» del Bachillerato aducida por el abogado del Estado, el Supremo argumenta que se refiere a la elección de las materias que componen el currículo escolar, pero «no a la libre configuración de los dos cursos del Bachillerato, con asignaturas sueltas de segundo y primero».

Asimismo, el TS cree «incontestable» que el Bachillerato comprende dos cursos y que los alumnos podrán permanecer cursándolo durante régimen ordinario por cuatro años, según la normativa vigente.

«Promoción encubierta»


Desde que FERE-CECA tuvo conocimiento de la novedad ahora anulada por el TS, planteó al Ministerio de Educación las dificultades jurídicas de la medida, formulando, igualmente, enmienda de supresión ante el Consejo Escolar del Estado. Éste presentó serias objeciones a este desarrollo, indicando que podía ser considerado como una «promoción encubierta» de los alumnos.

La organización que representa a las escuelas católicas sostuvo que el artículo recurrido «altera» la autorización y capacidad de los centros de Bachillerato al permitir cursar simultáneamente asignaturas de primero y de segundo, que «afecta a la configuración de los centros privados».

La medida debía comenzar a aplicarse a principios del próximo curso. El Ministerio debe clarificar si los alumnos con tres o cuatro pendientes deberán repetir curso completo o sólo los suspensos.
ABC


DOC >Lea íntegra la sentencia del Supremo
PDF >magisnet
PDF >EL PAIS

Tags: bachillerato, recurso, Supremo, curso, puente, LOE, suspensos

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