Con alumnos que abandonaron los estudios y están en el paro
Los pupitres de la crisis
PRUEBAS LIBRES DE LA ENSEÑANZA OBLIGATORIA para 1. 386 personas en los centros de adultos de la provincia de Alicante
Conductores de ambulancia, encofradores, jugueteros o marmolistas, todos con un mismo fin: obtener el graduado escolar. Abandonaron los estudios sin acabar la enseñanza obligatoria y la crisis les ha devuelto a las aulas porque el paro les ha dejado en el dique seco en unos casos y en otros se han rendido a la evidencia del estudio para no pasarse la vida trabajando de sol a sol por poco dinero. En su mayoría no superan los 25 años.
VICTORIA BUENO, ALICANTE (DIARIO INFORMACION /seina)
Tienes 30 cabezas y 84 patas, ¿cuántos conejos y cuántas gallinas hay? El problema lo tuvieron que resolver ayer los 4.082 aspirantes en el conjunto de la Comunidad, 1.386 de ellos en la provincia de Alicante -más del doble que hace dos años (631)-, entre el conjunto de ejercicios de la convocatoria de las pruebas libres para obtener el graduado escolar en las escuelas de adultos (EPA).
"Lo he sacado con una ecuación...". "Quita, quita, con la cuenta la vieja y listo, el resultado es el mismo". Elías Fernández, el de la ecuación, conduce ambulancias y se lamenta de tener mucho tiempo muerto, así que ha decidido aprovecharlo para estudiar: "Me gusta lo que hago pero no me voy a quedar toda la vida".
Hace siete años que dejó los estudios, con 16. Ahora, a los 23, quiere reengancharse. Su horario laboral, de 9.00 a 21.00 h., le parece "un chollo" a Paco Álvarez -el de la "cuenta la vieja" del problema de las gallinas y conejos-, quien además afirma que ha "llegado a currar de 6.00 a 18.00 h. sin comer" en las máquinas del plástico de una empresa juguetera de Ibi. "Dejé de estudiar a los 13 años, como la mayoría en el pueblo. Mis padres lo necesitaban", relata Paco, con 25. Desde febrero está en el paro pero no se ve toda su vida trabajando "tan duro" y quiere el graduado para ser Policía Nacional, que es "lo que de verdad me gustaría".
Al término del primer ejercicio de las pruebas comentan los resultados en los pasillos de la EPA Giner de los Ríos en Alicante, uno de los quine tribunales repartidos en centros de la provincia: Alberto Barrios y Paulo Freire también de Alicante, Sant Vicente Ferrer en San Vicente, Mercé Rodoreda y El Manantial en Elche, y las EPA de Orihuela, Elda, Novelda y Benidorm con dos tribunales cada una.
Muchos de los aspirantes se presentaron ya en junio a la primera convocatoria, que arrojó una matrícula de 1.995 alumnos, también más del doble que dos años antes (919). Lo que no han mejorado en proporción son los resultados -según los datos facilitados a este diario por la Conselleria de Educación- porque en 2007 aprobaron el 14% en junio y el 12,8% en octubre, en 2008 sacaron el graduado el 9,8% de los presentados en junio y el 11,2% de los de octubre, y el pasado junio los aptos siguieron bajando el listón hasta el 6,7%.
Jordi Ibarra se ha desplazado desde Mutxamel a las pruebas en Alicante. Se salió del instituto el año pasado tras repetir cuarto de ESO y ha pasado un año entero "en blanco". Ahora dice haber recapacitado, aunque sigue sin gustarle estudiar, pero es que tiene un propósito y es "entrar en la Guardia Civil, eso sí me mola", asegura entusiasmado.
A Samir, argelino de 21 años que llegó a Alicante con un añito, le ha jugado una mala pasada la crisis actual, como a Cristian García, de 18. Ambos están en el paro. Samir instalaba aparatos de aire acondicionado y Cristian trabajaba de encofrador en la obra, con su padre. Ganaban un dinero, pero eso ya es pasado.
El primero se decanta por la Ingeniería Química, quiere volver a estudiar como le recomiendan sus profesores de Virgen del Remedio y reclama a la conselleria más plazas en FP. El segundo prefiere un módulo de Fontanería o de Electricista: "La obra es muy dura, haga sol o frío llego muy cansado y se hace muy pesado estudiar" y espera aprovechar ahora que vienen mal dadas.
Tomás, de El Campello, corrobora el "reventón que es trabajar", en su caso en los talleres y canteras de mármol. Empezó con 14 años por tradición familiar, pero no es lo que quiere. Todo lo contrario que Óscar Hernández, que hace lápidas en el cementerio gracias a un trabajo en formación: "Si no me saco el graduado no me renuevan y puedo tener ese trabajo toda la vida y me gusta", asegura.
Jordi Ibarra ha estado en la hostelería y en empresas del juguete pero lo suyo es ser camarero: "Si quieres, todos los veranos curras", pero este mes se ha quedado en la calle. Hace seis años dejó los estudios, con 15, y sus amigos le han animado a graduarse. Nerea Alonso también se ha animado, pero ella sola. Su ilusión, el ciclo de FP de Auxiliar de Informática aunque lamenta de que no le ha caído lo que se sabía. El año pasado dice que le "tiraron" del instituto por "malos rollos" y que ahora, con 17 años, va a hacer el graduado para poder trabajar. Con la misma esperanza se han examinado todos. Y por cierto, el resultado de la ecuación: 18 gallinas y 12 conejos.
DIARIO INFORMACIÓN 17/10/2009
Refuerzo para combatir el 30% de abandono prematuro
El Consejo Escolar rechaza la repetición de curso
Pide al Gobierno la creación de un foro de diálogo estable "que integre también a los representantes de la escuela privada y concertada"
MADRID, 28 Oct. (EUROPA PRESS /seina)
La presidenta del Consejo Escolar del Estado, Carmen Maestro Martín, rechaza la repetición académica como método para acabar con el índice de abandono escolar prematuro español que, en los cursos de Secundaria, ya alcanza al 30 por ciento de alumnos y apuesta por la puesta en marcha de planes formativos de refuerzo dirigidos a aquellos adolescentes cuyos diagnósticos previos constaten factores de riesgo.
"Repetir lo mismo con otros compañeros de menor edad no es la solución", subrayó Maestro en el coloquio 'Diálogos de Educación' organizado por la Confederación de Padres de Alumnos (COFAPA) y celebrado en Madrid. En este sentido, destacó que "España no puede permitirse que ni uno sólo de sus menores de 15 años salga del sistema educativo sin contar con la formación apropiada para resultar competitivo en el mercado laboral". "Hay que lograr que sientan la necesidad de seguir aprendiendo", añadió.
Para la presidenta del consejo estatal, "España no sólo debe superar el nivel medio de la OCDE en materia educativa, sino que tiene que alcanzar a Finlandia", país que dispone de uno de los sistemas mejor valorados. No obstante, señaló que "no reconocer los avances españoles sería cometer una injusticia con el profesorado, cuya formación y motivación es cada vez más elevada". "Somos un país pesimista en el debate de la enseñanza porque frecuentemente nos quedamos con lo malo y olvidamos los logros", se lamentó.
En opinión de la ponente, la estructura social y cultural del país influye mucho en el fracaso escolar. "Hay familias en las que ven completamente natural que el hijo que no va bien en los estudios los deje antes de los 18 años y se ponga a trabajar. Consideran que será más formativo para él", explicó. En esta línea, remarcó que el papel del entorno familiar es clave para transmitir a los jóvenes la necesidad de seguir estudiando y enriquecerse a nivel académico y personal".
"Las conversaciones territoriales sobre el Pacto Educativo están siendo muy satisfactorias porque se está llegando a un nivel elevado de corresponsabilidad entre el Estado y las administraciones", afirmó Maestro, quien alabó la capacidad del ministro Gabilondo "para conectar directamente con el sentir de la ciudadanía". "Todo el mundo está de acuerdo con la importancia y las implicaciones de este acuerdo, que requiere estabilidad y tranquilidad para su regulación", apuntó.Ç
EP
La crisis devuelve a las aulas a 5.200 sevillanos menores de 30 años
El alumnado en los centros de adultos aumenta un 72% en un año · El paro duplica el número de matriculaciones para lograr el graduado de Secundaria
Diego J. Geniz, 30.11.2009 - SEVILLA (DIARIO SEVILLA /seina )
Más de 5.000 sevillanos menores de 30 años han vuelto este curso a las aulas por la crisis. La pérdida de trabajo ha provocado que jóvenes con edades comprendidas entre los 18 y 30 años decidan completar la formación que un día abandonaron cuando las circunstancias económicas eran distintas a las actuales, de ahí que sus matriculaciones en los centros de educación permanente de la provincia (Ceper) hayan aumenado un 72% .
Los datos son reveladores. La Delegación de Educación ha contabilizado este curso en la enseñanza para adultos 12.400 matrículas de menores de 30 años, 5.200 más que en septiembre de 2008. El mayor incremento se registra en la preparación de las pruebas libres para la obtención del título de Secundaria (graduado), que en el curso pasado contaba con 1.800 alumnos y en el actual se han matriculado 3.600, el doble.
Existen otros dos tipos de enseñanza para adultos cuyo alumnado también ha experimentado un crecimiento significativo. En la Educación Secundaria para Adultos (ESPA), en Bachillerato y Ciclos Formativos se han matriculado 5.800 sevillanos menores de 30 años, un 81,25% más que en el curso 2008/09. Estas enseñanzas, que se imparten en la modalidad presencial, se desarrollan en varios centros de enseñanza ordinaria y en el Instituto de Educación Permanente, cuya sede se encuentra en Triana.
El otro tipo de enseñanza que también ha aumentado en matriculaciones es la Educación Secundaria semipresencial, donde se han contabilizado 800 alumnos más. Esta opción requiere de una asistencia semanal de una hora para cada asignatura y es propia de los más de 30 Ceper que hay en la provincia, que están coordinados por el Instituto Provincial de Educación Permanente, y que, a la vez, tienen a su cargo 80 secciones, es decir, centros de enseñanza ordinaria u otras instituciones, como la cárcel, que imparten el modelo semipresencial.
Este año, como novedad, se oferta la preparación para la obtención del título de Bachillerato mediante pruebas libres. Esta opción requiere aún de una orden de la Consejería de Educación en la que se establezca la fecha y el tipo de examen, los componentes de los tribunales, así como los requisitos de los aspirantes.
La causa de esta vuelta al aula viene motivada por el incremento del desempleo, que perjudica, principalmente, a los jóvenes sin titulación que disfrutaban hasta hace poco de un trabajo temporal y en el que apenas se exigía formación. La realidad ahora es distinta. Hacerse un hueco en el mercado laboral no es posible sin haber completado, al menos, la Secundaria. Fiel testigo de esta situación es el director del Instituto Provincial de Educación Permante, José Agustín Hernández, quien explica que "cuando los jóvenes se ven en el paro se dan cuenta de que sin el título de Secundaria no pueden conseguir ningún empleo de calidad, motivo por el cual esta opción es la que más ha aumentado".
El perfil de los alumnos que acuden cada tarde a estas instalaciones se repite hasta la saciedad. Veinteañeros que abandonaron sus estudios tras concluir la ESO o que ni siquiera llegaron a acabarla, bien por malos resultados, por falta de interés o por conseguir un trabajo que a esa edad parecía resolverles la vida. Pasados los años, y tras el desplome de la economía, la mayoría de ellos se encuentran en el paro o con algún empleo inestable y de baja remuneración, de ahí que hayan decidido reemprender su formación en este instituto, bien de forma diaria o acudiendo varias horas a la semana. Algunos de ellos, incluso, piensan en continuar su estudios en la Universidad, para lo que ya se plantean su preparación de cara a la Selectividad. En este sentido, es importante reseñar que este curso se ha incrementado en un 300% el número de alumnos que con más de 25 años han comenzado su formación para acceder a la Universidad, con lo que se ha pasado de las 60 matrículas del curso pasado a las 240 del actual. Un aumento que también refleja la necesidad de los sevillanos por conseguir una titulación universitaria en la coyuntura económica actual. La razón que los jóvenes entrevistados argumentan para volver a estudiar es que la educación en tiempos de crisis es una "inversión a fondo perdido".
Estefanía B. (18 años). "Mis amigos que no acabaron la ESO están ahora en paro”
Abandonó las enseñanzas obligatorias a los 14 años “por motivos personales”. En plena adolescencia se matriculó en una academia de estética donde estuvo dos años realizando prácticas. “Me prometieron que iba a tener un trabajo pero nunca me llamaron”, relata Estefanía, quien ahora acude varias horas a la semana al Instituto Provincial de Educación Permanente en el que está matriculada en la Enseñanza Secundaria semipresencial. Su deseo es continuar con el Bachillerato. Como muchos de sus compañeros, se arrepiente también de haber abandonado los estudios. “Todos mis amigos que no acabaron la ESO han perdido sus trabajos con la crisis, porque estaban en la construcción o en otros oficios donde no les exigían el graduado”, asegura Estefanía, quien ya piensa en estudiar Derecho.
Tito L. (26 años). "Sin una buena base es difícil encontrar un trabajo estable”
Tito estudia el segundo ciclo de Bachillerato en el Instituto Provincial de Educación Permanente tras abandonar su formación al concluir la ESO a los 16 años. Su vida laboral ha sido de lo más variopinta: dos años de camarero, tres de empleado en la cervecera Heineken y algunas labores como electricista y técnico de comunicación, que apenas le reportaban 30 euros semanales. Ahora trabaja de voluntario “y en lo que salga” para que en su casa, donde vive con su padre, “entre algún dinero”. “Desde los 19 años me di cuenta de que sin una buena base es difícil encontrar un trabajo estable, y ahora más con la que está cayendo”, asegura Tito, quien añade que “sin formación no eres nadie”. Este joven quiere estudiar Entomología e irse al extranjero algún año mediante una beca Erasmus.
Francisco Javier C. (24 años). "Con mi edad podría tener ya independencia económica”
Hace ocho años que dejó de estudiar sin completar la Secundaria. Hasta junio no ha obtenido el graduado en ESO a través de las pruebas libres, la modalidad que más incremento ha experimentado con la crisis. Francisco Javier confiesa que abandonó su formación “porque en aquel tiempo pensaba en otras cosas, aunque ahora me doy cuenta del tiempo perdí”. “Lo que más me duele –continúa– es que con mi edad podría tener ya independencia económica, porque aunque he trabajado de pintor ahora estoy parado, ya que con la crisis la gente es la que pinta sus casas”. “De vez en cuando me llaman de ayudante de cocina”, señala este joven, quien quiere estudiar Arquitectura. No le importa que sea una carrera muy larga, según él, “nunca es tarde para estudiar”.
Elena G. (23 años). "Lo único bueno ha sido la madurez en el mundo laboral"
Elena dejó sus estudios a los 16 años, cuando le quedaba por concluir cuarto de Secundaria. No consiguió el graduado, por lo que a los 20 años decidió matricularse en el Instituto de Educación Permanente, al constatar que “sin titulación no se llega a ninguna parte”. Durante estos años ha trabajado en varios oficios: en la hostelería, de administrativa y actualmente canta en una orquesta. El futuro lo ve “muy oscuro” con la crisis, de ahí que ya se plantee hacer la Selectividad y tener la puerta abierta a la Universidad. “Mi hermano se ha tenido que ir al Ejército porque se ha quedado sin trabajo y yo quiero completar el Bachillerato, después de lograr el graduado en Secundaria que conseguí aquí hace tres años”. Elena afirma que “lo único bueno de este tiempo ha sido la madurez que me ha dado el mundo laboral”.
Eduardo M. (29 años). "No conseguí una plaza fija por faltarme el Bachillerato"
Estar a las puertas de conseguir un empleo fijo y perderlo por no tener el Bachillerato. Se trata de la experiencia de Eduardo, quien a los 17 años dejó los estudios sin acabar la ESO y ha desempeñado durante 12 años distintos trabajos: administrativo, vendedor de recibos y reparador de automóviles. Toda esta experiencia ha caído en saco roto. La crisis lo ha dejado en el paro y el próximo mes se le agota el subsidio por desempleo. Ahora más que nunca se acuerda de los consejos de amigos y familiares para que no abandonase los estudios. “Estuve a punto de conseguir una plaza en Cajasol, por mi capacidad para las finanzas, pero al faltarme la cultura general del Bachillerato no me puede presentar a las oposiciones. Ahora más que nunca me arrepiento de dejar tan pronto el instituto”, afirma.
Rocío Q. (20años). "Ganas dinero y te crees que tienes la vida ya resulta"
Cuatro años después de haber dejado su formación esta veinteañera ha vuelto al Instituto Provincial de Educación Permanente para estudiar el Bachillerato. “Con 16 años me vine un poco abajo en los estudios y los dejé, todos los días me arrepiento de la decisión”, asegura Rocío, quien ha estado trabajando estos años de camarera. “En la adolescencia, cuando nos sale un trabajo y ganamos algún dinero, de momento nos creemos que tenemos la vida resuelta”. Rocío quiere estudiar la carrera de Magisterio y ejercer de maestra, “por la importancia que le doy ahora a la enseñanza”.
DS
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Tags: pruebas, graduado, crisis, paro, abandono